Como director de fútbol

El método de la cantera del Athletic que Joaquín Caparrós aplica con éxito en el Sevilla

El veterano técnico, que entrenó al club de Lezama, muestra su orgullo por trabajar de nuevo en un club de 450 empleados y meterle a los chavales "el sevillismo en vena"

Foto: Joaquín Caparrós volvió al Sevilla en abril de este año. (Reuters)
Joaquín Caparrós volvió al Sevilla en abril de este año. (Reuters)

Son las ocho de la mañana, apenas clarea en la ciudad deportiva del Sevilla y el coche de Joaquín Caparrós (Utrera, 1955), director de fútbol, ya está aparcado. A los pocos minutos llegan sus adjuntos, Carlos Marchena y Paco Gallardo. Los tres caminan directos a la zona de restauración del complejo deportivo sevillista para compartir opiniones con un café de por medio. Caparrós habla de los rincones que el fútbol presenta, de los rincones que faltan por explorar. El fútbol es su religión y el Sevilla su pasión. Para ello, el veterano técnico confiesa que no tiene horas. Aplica el método del Athletic para su Sevilla.

¿En qué consiste el método Athletic, según Caparrós? El propio exentrenador lo explica: "Estuve dos años entrenando al Athletic y pude haber estado más tiempo, y saqué muy buena experiencia. En Lezama observé la implicación de todos los que están alrededor del club, desde los más pequeños. Ellos sienten al club, lo llevan en su corazón y se meten de lleno en la tarea". La metodología del Athletic (formación del hombre en primer lugar, pulir el talento, desarrollar sus virtudes, educarles en el esfuerzo a través del trabajo, adentrarles en la cultura de equipo…) es idéntica a la del Sevilla, de ahí la buena camada de futbolistas salida en las últimas décadas. "Es una alegría inmensa trabajar con estos chavales y meterles el sevillismo en vena".

Caparrós mantiene una relación muy fluida con Pablo Machín, entrenador del equipo. (EFE)
Caparrós mantiene una relación muy fluida con Pablo Machín, entrenador del equipo. (EFE)

Joaquín Caparrós cuenta con la valiosa colaboración de Pablo Blanco, director de la cantera, último "dorsal de leyenda" del Sevilla, que comparte inquietudes y sentimientos con su jefe y amigo. Antiguos alumnos de los Salesianos de la Trinidad de Sevilla, Blanco y Caparrós han trazado un plan para los más de 500 futbolistas de la cantera. “No nos conformamos con dibujar las líneas y dar órdenes desde los despachos. Los martes, por ejemplo, nos calzamos las botas y el chándal y trabajamos a pie de campo con los jugadores más talentosos para pulir el talento individual y mejorar en otros conocimientos, todo dentro del área de tecnificación que dirige Francisco López Alfaro, exinternacional”. Con Francisco se encuentra también Antoñito, otro de los virtuosos de la cantera que trabaja a destajo en la formación de futuras joyas sevillistas.

En el argot sevillano, Pablo Blanco califica a Joaquín: "Es un fatiga del trabajo y del fútbol". Blanco se muestra "muy contento" con poder trabajar con Joaquín. "Sus energías se transmiten y el club camina con dinamismo. Él piensa siempre en fútbol y en sevillista".

"Nosotros trabajamos sin mirar el reloj, no tenemos días de descanso, disfrutamos por estar en un club tan grande como es el Sevilla, un gigante que no deja de crecer", asegura orgulloso Caparrós mientras echa un vistazo a las obras de ampliación de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros, un complejo con un miniestadio que hace un par de meses fue bautizado con el nombre de una leyenda en vivo del Sevilla: Estadio Jesús Navas.

"No nos conformamos con dar órdenes desde los despachos. Los martes nos calzamos las botas y el chándal y trabajamos en el campo", dice Caparrós

El 'rojiblanqueo' de Caparrós

Sin esconder una pátina de orgullo que le rojiblanquea, Joaquín Caparrós esgrime números: "En mi primera época de entrenador del Sevilla, el club tenía una nómina de 60 empleados; ahora tiene 450. En la ciudad deportiva, que es nuestra fábrica, trabajan 130 personas. Es una muestra fehaciente de lo que ha crecido la marca Sevilla en todos los niveles. Es un club 'top' a nivel internacional".

En la ciudad deportiva, los futbolistas del primer equipo del Sevilla llegan también muy temprano, se visten de faena, desayunan y se entrenan bajo las órdenes de Pablo Machín y su equipo de colaboradores. Después del trabajo, almuerzo, y alrededor de las tres de la tarde cada futbolista emprende el camino de regreso a casa después de haber pasado casi ocho horas con el equipo. Según Caparrós, esta puede ser una de las claves de este Sevilla. "Que todos viven el club muy dentro, de forma intensa".

Ahora que ya no vive la electricidad de los banquillos, Caparrós confiesa que ve los partidos del equipo de Pablo Machín en el Ramón Sánchez-Pizjuán "en un lugar apartado" junto a Carlos (Marchena) y Paco (Gallardo) donde dan rienda suelta a sus emociones. "Cuando viajo con el equipo y voy al palco me tengo que tragar las emociones".

Carlos Marchena, que formó parte del cuerpo técnico de la Selección en el Mundial, trabaja junto a Caparrós en el Sevilla. (EFE)
Carlos Marchena, que formó parte del cuerpo técnico de la Selección en el Mundial, trabaja junto a Caparrós en el Sevilla. (EFE)

Un campeón del mundo para evaluar lo humano

El veterano técnico confiesa que el Sevilla tiene estructurado su estamento deportivo. No sabe la de veces que habla con Pablo Machín al cabo del día, "aunque sí unas cuantas". Sobre el cometido de sus adjuntos dice lo siguiente: "Marchena, un campeón del mundo, viaja y habla con los jugadores que están dentro de nuestros objetivos y evalúa sus condiciones humanas, porque ya las técnicas han quedado demostradas. Pero es importante saber quién va a vivir en un vestuario de la calidad humana del nuestro. Eso hizo, por ejemplo, con Vaclik, y últimamente con André Silva, entre otros".

Y nos dice que tiene las pilas muy cargadas de cara al mercado invernal. "Aunque disponemos de una plantilla 'top', y ahí están los resultados, trabajaremos en el mercado de invierno. Pero la exigencia de nuestra gente es máxima, precisamente esa exigencia de los sevillistas nos ha hecho crecer tanto", señala. El Sevilla, con 23 jugadores en la nómina del primer plantel, prevé incorporar al menos dos futbolistas de nivel en la ventana de enero: un punta de referencia y un central. El equipo de Caparrós y Machín quiere seguir en lo más alto del gallinero.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios