no hay ninguna obra prevista en el estadio

Más lío en el River-Boca: apelan la decisión de jugar el partido en el Bernabéu

River Plate ha decidido apelar la decisión de la CONMEBOL de jugar el partido en el Bernabéu. Los dirigentes del club argentino no quieren perder la opción de locales

Foto: El River-Boca se jugará en Madrid. (EFE)
El River-Boca se jugará en Madrid. (EFE)

La final más larga de la historia no tiene una solución fácil. Sigue el lío después de que se anunaciara de forma oficial que el partido de vuelta entre River Plate y Boca Juniors se va a disputar en el Bernabéu. No han pasado ni 24 horas y los dirigentes de River auncian que van a recurrir esta decisión. Quieren que el partido se juegue en el Monumental. Lo anuncian en un comunicado: "El Club Atlético River Plate informa que realizará los planteamientos legales y las apelaciones pertinentes en relación con lo resuelto en el día de la fecha por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) y por su Tribunal de Disciplina, en relación al cambio de sede dispuesto sobre el partido final de la Copa Libertadores 2018, la sanción económica y la prohibición de disputar con público dos partidos oficiales organizados por CONMEBOL".

"En el Santiago Bernabéu no se puede jugar la final de Copa porque hay obras". Florentino Pérez, en 2017, informó del motivo por el cual el Barcelona (un año más) se quedaba sin jugar una final del torneo del KO en el coliseo madridista, en ese caso frente al Alavés. Cada vez que ha tenido esa circunstancia —casualmente, cuando el Barça estaba en la final—, el club de la Castellana dejaba de ingresar de la Real Federación Española de Fútbol 2,5 millones de euros por el alquiler de su estadio. Afortunadamente para la Conmebol, el River Plate-Boca Juniors se podrá disputar el 9 de diciembre a las 20:30, ya que no hay ninguna reparación prevista.

Que el Barcelona levante un trofeo en el Santiago Bernabéu es algo que hace poca gracia a la actual directiva blanca, sin embargo, no se ha opuesto a acoger un River-Boca cuyo interés mediático ha crecido como si de un Mayweather-McGregor se tratara con todo el revuelo y 'calentamiento' previo. De repente, la vuelta de la final de la Copa Libertadores (la ida, en la Bombonera, finalizó 2-2) se ha convertido en uno de los partidos de fútbol del siglo, con el Santiago Bernabéu haciendo las veces del MGM de Las Vegas. Poco importará la calidad del mismo para la gran masa.

Uno de los vencedores de esta velada es el Real Madrid de Florentino Pérez, que además de la cantidad económica que ingresará logrará que su estadio sea el centro del mundo futbolístico durante un día. Un escaparate mundial para elevar la historia y caché del feudo merengue... Un argumento que quizá llegue tarde para Dave Hopkinson, ejecutivo canadiense con más de dos décadas de experiencia en la MLSE (dueño de varias franquicias del deporte norteamericano, como los Raptors, los Toronto Maple Leafs de la NHL y el equipo de fútbol Toronto FC) y contratado para intentar poner apellido al Santiago Bernabéu.

El Bernabéu será el primer estadio en acoger una final de Copa de Europa y una de la Libertadores.
El Bernabéu será el primer estadio en acoger una final de Copa de Europa y una de la Libertadores.

El empujón de Pedro Sánchez

Todo ello ha sido posible, además de por el sí desde el Real Madrid, por la intervención del Gobierno de Pedro Sánchez. Según pudo saber El Confidencial, una de las claves fue la implicación del propio presidente, quien se encuentra precisamente en Buenos Aires. Gianni Infantino (presidente de la FIFA) se prestó a acelerar la idea consciente del escenario y las medidas de seguridad que aportaba Madrid. En este caso, si se confirma el éxito de organización, se podrá considerar un 'minipunto' para Sánchez, quien a la hora de la propuesta señaló en Twitter el "despliegue necesario para garantizar la seguridad del evento". El foco político está en lo que ocurra lejos del césped, fuera del estadio: la imagen de España organizando un partido que en Argentina no pudo celebrarse. Sánchez ha querido aprovechar, como Florentino Pérez, este escaparate.

Esta es la histórica final de la Libertadores en la que el primer protagonista fue el agua, encargada de retrasar un día la ida en el estadio xeneize. Luego El Caverna, el peligroso barra brava (al cual no se le permite la entrada a los estadios) que organizó toda la emboscada al autobús de Boca tras haberle incautado la policía 500 entradas y unos 180.000 euros recaudados por la venta de tiques para la vuelta (el tipo dijo, "si yo me quedo sin partido, el resto también"). Ahora, las sorprendentes figuras emergentes y ganadoras son el Real Madrid y Pedro Sánchez.

Los perdedores son los aficionados argentinos. Se hizo viral una carta publicada en Facebook por un aficionado del River en la que expresó su dolor ante lo sucedido: "Nos mataron al fútbol. Nos mataron las ganas. Nos mataron la alegría. Nos mataron la ilusión. Nos ganaron los violentos. Yo, me rindo. No doy más. No puedo más. Este país es una mierda. Estos políticos son una mierda. El fanatismo es una mierda. Señores, nos ganaron los violentos. ¿Hasta cuándo debo soportar ver cómo allanan la casa de un barra y encuentran 300 entradas que estos hijos de puta las vendían a $ 20.000,00 cada una? ¿Hiciste la cuenta? ¡Son $ 6.000.000! Mas $ 3.000.000 y US$ 133.000... ¿Leíste bien? El fútbol me pudrió. Y lo digo con todo el dolor del alma. Hoy fue el último día que fui a la cancha. Me cansé. Me cansaron. Me harté".

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
21 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios