el club analiza el despido del entrenador

Florentino pide explicaciones a Lopetegui para madurar su decisión

Si Lopetegui continúa en el banquillo es porque Florentino no quiere reconocer los errores cometidos y no está convencido de que Antonio Conte -el principal candidato- pueda encajar

Foto: Julen Lopetegui cabizbajo durante el partido contra el Levante. (Efe)
Julen Lopetegui cabizbajo durante el partido contra el Levante. (Efe)

Florentino Pérez pide explicaciones a Julen Lopetegui después de la derrota contra el Levante. El presidente necesita saber cuál o cuáles son los problemas para que el equipo lleve cinco partidos sin ganar -Sevilla, Atlético de Madrid, CSKA de Moscú, Alavés y Levante-. Una reunión que se produjo nada más terminar el partido en el Bernabéu cuando el presidente tuvo un cara a cara con el técnico para conocer los problemas y las soluciones. Una cumbre necesaria para que el presidente no tome una decisión en caliente y comprobar hasta qué punto el entrenador está capacitado para remontar y salir de esta crisis. El próximo encuentro es el martes, también en el Bernabéu, contra el Viktoria Plzen. Lopetegui trabaja para preperar esta cita a la espera de que en el club maduren y profundicen sobre una decisión que se califica de difícil por no tener un candidato claro que coja el banquillo de forma inmediata.

Es la hora de conocer si Florentino Pérez está más pendiente del proyecto deportivo que la infraestructura del nuevo estadio, toda su logística y líneas de negocio. Es el momento de saber qué pasa por la cabeza del presidente del Real Madrid para encontrar soluciones a otro desastre. Los problemas se agravan en el césped con una nueva derrota. La victoria del Levante (1-2) agrava la situación deportiva de una plantilla empobrecida y un entrenador que recibe un estocada mortal. El Real Madrid es un equipo terrícola y desgraciado. Con una peligrosa dinámica que necesita medidas urgentes y, como suele suceder en estas situaciones de crisis, el manual pasa por despedir al entrenador. Lopetegui escribe otro capítulo de una muerte anunciada que empezó con la bochornosa derrota en el Sánchez Pizjuán. El día que el Sevilla le dio un meneo en la primera parte a unos jugadores sin tensión, intensidad ni carácter. Desde ese partido todo ha ido a peor.

Florentino, en la butaca del palco del Bernabéu, se levantó las gafas, cogió su teléfono móvil -minuto 29, con el 0-2- y escribió un mensaje. A la imagen sólo le faltaba que apareciera con el pulgar hacia abajo. No le gustaba lo que estaba viendo. Un equipo frágil, acelerado. Con Kroos, Bale y Benzema en el banquillo. Vinicius en la grada. Un equipo terrícola con un once en el que Lopetegui apostó por una delantera con Asensio, Lucas Vázquez y Mariano. Este no es el equipo que enamora, fascina e ilusiona a la afición. Pero esta es la planificación que ha querido Florentino Pérez. Pretender hacer creer que un equipo sin Cristiano Ronaldo puede salir adelante sin el fichaje de un goleador contrastado se paga tarde o temprano.

Si Lopetegui continúa en el banquillo es porque Florentino no quiere reconocer los errores cometidos y no está convencido de que Antonio Conte -el principal candidato- pueda encajar. El técnico italiano tiene mucha personalidad. En ocasiones, conflictiva. El remedio puede ser peor que la enfermedad en estos casos y esto es lo que le hace dudar al presidente del Real Madrid. El cambio de un entrenador no es sencillo para Florentino porque está en deuda con Lopetegui después de no encontrar el sustituto que quería de Zidane y echarse en manos del ex-seleccionador. Lopetegui se fue por puerta de atrás de la Selección y estos favores los suele recompensar el presidente del Real Madrid.

Benzema ante el Levante. (Efe)
Benzema ante el Levante. (Efe)

En caída libre

En una situación normal y, en los buenos tiempos de Florentino, a Julen Lopetegui no le quedarían ni minutos. Ahora le restan menos horas para que le cese si Florentino recupera el pulso que le caracteriza en estos casos. La racha del Real Madrid es preocupante. Como el juego y la sensación de que sigue en caída libre. Acumula cinco partidos sin ganar. No conoce la victoria desde el 22 septiembre contra el Espanyol (1-0) con un gol de Asensio que concedió el VAR. En nueve jornadas de Liga sólo ha conseguido tres victorias. Lleva tres derrotas consecutivas -CSKA de Moscú, Alavés y Levante-. Una nueva decepción que deja a Lopetegui entre las cuerdas y que pone a Florentino a trabajar seriamente para encontrar un sustituto. La pelota está en el sillón presidencial.

El Real Madrid juega el martes contra el Viktoria Plzen en el Bernabéu y la dinámica es fea. Lopetegui cada vez tiene más complicado seguir porque el siguiente encuentro de Liga es el Camp Nou. Los problemas son graves en todas las líneas. El Real Madrid perdió e hizo sólo un gol. Marcelo rompió con una racha de ocho horas sin hacer un gol. El equipo no es compacto, tiene problemas en la definición, una alarmante sensación de estar perdido y sin tensión. Una problemática que tiene que ser analizada por Florentino. Esto no es el Real Madrid.

Sólo se salvan Marcelo y Mariano

La derrota contra el Levante es una radiografía de todos los problemas que acucian a Lopetegui. Sigue sin conseguir que los jugadores salgan enchufados en el inicio de los partidos. Morales adelantó al Levante -minuto 7- en otro fallo defensivo. En esta ocasión le tocó a Varane, superado, débil y despistado en un balón largo que ganó Morales para batir a Courtois en su salida. El segundo gol también tiene como protagonista negativo a Varane y el VAR. El francés toca ligeramente la pelota con la mano y, en una decisión rigurosa, el árbitro decide señalar penalti tras escuchar al equipo arbitral que revisó la acción en los monitores. La desgracia acompañó al Madrid a partir del 0-2. Un gol anulado por el VAR -minuto 17- después de un cabezazo de Sergio Ramos al larguero y un fuera de juego de Asensio. El balón entró en el rechace de Marco Asensio, pero la posición era ilegal. Mariano estrelló otro cabezazo al larguero -minuto 34- y el portero del Levante -Oier- empezó a convertirse en el héroe del equipo con acertadas paradas a los insistentes ataques blancos.

Lopetegui había apostado por meter en el once a Isco. Un riesgo después de una operación de apendicitis en la que no se ha cumplido ni un mes desde su intervención- 25 de septiembre-. Isco se fue desfondando por falta de forma. El Madrid generaba peligro con la aceleración de Marcelo por la izquierda, sus subidas y centros. De lo poco salvable junto al ímpetu y la lucha de Mariano, que iba a todos los balones y con todo. Defraudaron Asensio, Lucas Vázquez y Modric. Colectivamente el equipo no tuvo chispa ni pegada. Defensivamente se ha estropeado. Hasta Sergio Ramos sigue lejos de su mejor versión. En la segunda parte, el entrenador metió toda la artillería en el campo: Bale, Benzema y su apuesta personal de Ceballos para quitar a Isco. El Madrid llegó muchas veces al área de Oier, pero no traducía las ocasiones en gol. Desesperante para una afición que pitó al equipo y un presidente que tiene algo que decir o decidir.

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