elche recibe a la subcampeona del mundo

Segundo examen a Luis Enrique: virtudes y defectos para detener a la Croacia de Modric

El equipo mostró algunas cuestiones llamativas contra Inglaterra, pero ahora se enfrenta a un equipo con más control del balón y una idea de juego completamente diferente como es Croacia

Foto: Los jugadores españoles aplauden tras el partido. (Reuters)
Los jugadores españoles aplauden tras el partido. (Reuters)

La primera escena de Luis Enrique se montó con éxito de crítica y público. Es, por descontado, una pequeña toma de contacto, poco menos que un par de imágenes de todo lo que está por venir. El técnico asturiano ha empezado por lo más sencillo, que tiene que ver con las costumbres y la disciplina. Colocar un horario y pedir decoro no tiene mucho misterio pero, por lo que se ve, era una necesidad imperiosa en el equipo. Surgida, eso sí, en el momento en el que él tomó las riendas, pues antes de su llegada eran temas que no aparecían en la agenda, ora porque no existían, ora porque se tapaban.

En lo futbolístico, hay algunas cuestiones que se vieron contra Inglaterra y que ahora tienen que afinarse en el partido de Croacia. El partido se saldó con una victoria, sí, pero no todo fue positivo. Ahora toca establecer, con el segundo acto, cuáles de las cosas nuevas están para quedarse y qué es lo que tiene que ser descartado por inviable. También momento para ir a lo concreto ¿qué se puede encontrar España en su segundo partido de la Liga de las Naciones?

La defensa

En el gol de Inglaterra el fallo fue multiorgánico. Faltó entendimiento y concentración. De algún modo, se sabe que el potencial del grupo nuevo es menor, más que nada porque ninguno de los posibles sustitutos de Piqué tiene el talento de Piqué. Pasa un poco lo mismo que comentó Luis Enrique cuando tuvo que valorar al plantel, que dijo que era muy bueno y tiene muchas oportunidades, pero también que, por más que le demos vueltas, no es comparable al que en 2010 llevó a la Selección al título mundial.

Nacho ha sido la primera opción como sustituto. De él se espera fiabilidad, por supuesto, porque es lo que más ha demostrado en su tiempo en el Real Madrid. Su apuesta grande fue quedarse vestido de blanco, donde la competencia es feroz, y a pesar de todo sobrevivir. Por su versatilidad primero, después por esa sensación de que es un jugador que no falla. Le falta físico, especialmente altura, y no es un virtuoso sacándola desde atrás, pero en las labores propias de un defensa, cumple sobradamente. Iñigo Martínez o Albiol igual tienen una opción contra Croacia. Ninguno de los dos llama mucho la atención o parece estar tirando la puerta abajo.

En cuanto a los laterales, Carvajal cuajó un partido extraordinario, fue uno de los mejores de todo el equipo. Su presencia parece indiscutible. Marcos Alonso, mucho más bisoño con Selección, tuvo menos influencia en el juego, pero también es probable que forme parte de los habituales de Luis Enrique, aunque solo sea porque Jordi Alba ha sido borrado del equipo sin más explicación. Él, mucho más que Gayá, sería competencia para el madrileño.

Luka Modric. (ReuterS)
Luka Modric. (ReuterS)

Un rival que tiene a Modric

Subcampeones del mundo hace solo un par de meses, es prácticamente imposible encontrar una mejor carta de presentación. Croacia es un equipo muy completo, pero por encima de todo es un conjunto muy talentoso. La clave, como suele pasar en los equipos de élite, está en el mediocampo. Así como en torneos de más baja categoría todo se resume en las áreas, un portero y un delantero que marque goles, cuando el fútbol se sofistica son los del centro del campo los que marcan el carácter de un equipo y consiguen o no el éxito.

Croacia tiene a Modric y tiene a Rakitic, y solo con ese inicio de frase se entiende que el equipo balcánico, que por potencial demográfico debería ser algo ínfimo, juegue al fútbol con maestría. Su segunda plaza mundial se articula alrededor de ellos, también un poco por la suerte, pues en Rusia encontraron un idilio con las tandas de penalti que tuvo más de casualidad que de proyecto.

Modric, ahora mismo en el ramillete de candidatos a todos los premios futbolísticos, es un superdotado con el balón. Capaz de romper líneas en conducción, también de dar el primer pase atinado si es lo que toca, hay algo que está por encima de todo en su juego, que es su visión. Enclenque como es, su capacidad de anticipación le otorga una ventaja que el resto de jugadores no tiene, que es intuir todo lo que tiene que ver con el fútbol. Detenerle, sin más, es harto complicado. Pero sí hay una manera de desactivarlo.

Tener el balón y presionar

La táctica que mas dañó a España durante el Mundial, y en general en los últimos años, consistió en dejarla que jugase el balón y pertrecharse defensivamente. Acumular jugadores en la frontal y ahogar de esa manera la creatividad de los españoles. No es probable que Croacia elija ese modo de hacer daño a la Selección, por lo que este nuevo simulacro no servirá a Luis Enrique como piedra de toque para desarrollar sus antídotos a ese veneno.

Croacia buscará el balón y tenerlo en el mediocampo, lo mismo que España. Ahora, hay formas y formas de llegar a eso. Las diferencias tienen que ver, fundamentalmente, con la presión. Con Lopetegui, también con Hierro, el equipo fue conservador en ese sentido, ni se subían las líneas ni presionaban la salida del balón del contrario. Luis Enrique, en sus equipos, sí ha utilizado en ocasiones la presión alta y es una idea que, bien implantada, puede dar muchos réditos.

Todavía más, probablemente, contra Croacia. Porque una de las debilidades del centro del campo ajedrezado tiene que ver con el físico. Ni Modric ni Rakitic son jugadores muy fuertes y aeso hay que sumarle que llegan todos cortos de forma a esta fase de la temporada. Algo absolutamente normal si se tiene en cuenta que su éxito en el Mundial les hizo extenderse hasta mediados de julio y han estado escasos de vacaciones para recuperar. El madridista especialmente, al fin y al cabo camina hacia los 34 años y nunca fue un jugador de físico poderoso.

Los delanteros

Sorprendió Luis Enrique contra Inglaterra al alinear a Iago Aspas como titular. No porque el gallego no tenga fuste para el equipo, ya en el pasado demostró que es parte de los posibles delanteros del país, pero hay que recordar que solo unos días antes se lo había dejado fuera de la lista. Entró por Diego Costa y fue directo al equipo titular, nada de suplencias.

También Rodrigo tuvo su lugar en el equipo. El gallego tirado en banda, Rodrigo como nueve. No es el hispanobrasileño una presencia rotunda en el área, es más delantero de movimientos y espacios. No va a cuerpear ni a jugar de espaldas, cosas que le pegan mucho más a Diego Costa e, incluso, a Álvaro Morata, este último sí disponible en la convocatoria del asturiano.

Esta es una de esas dudas que queda por contestar, del mismo modo que algunas otras que existían, fundamentalmente sobre la composición del mediocampo, han quedado resueltas. Saúl y Thiago fueron la primera opción de Luis Enrique y tuvieron éxito, no solo por la victoria, también porque el juego que se vio en la primera parte suena a camino correcto. Queda remozar la defensa, pero también un poco la línea ofensiva. E incluir a la joya de la corona.

En ese sentido, también hay que pensar en Isco. Luis Enrique ha puesto su confianza en él, pero el asturiano no aceptará que sus apuestas no tengan retorno. En Londres tuvo un partido gris, aunque también es cierto que las circunstancias no ayudaban. El hecho de que Southgate coloque una defensa de cinco llevó a que el malagueño tuviese que caer más a banda, tratando de buscar la espalda de los laterales. Allí, esquinado, pierde contacto con la pelota y es menos llamativo, pero para poder hacer daño a una defensa así es necesario. Tendrá mejores oportunidades para brillar en el futuro.

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