CON SARRI Y LUIS ENRIQUE EMPIEZA DE 'CERO'

El duro verano de un Morata abatido y arrepentido de haberse ido del Real Madrid

Morata se fue del Real Madrid para tener protagonismo en el Chelsea y encontrar el puente más directo para ir al Mundial. Una apuesta que salió mal y de la que se arrepiente

Foto: Álvaro Morata, en la concentración de la Selección española en Las Rozas. (Efe)
Álvaro Morata, en la concentración de la Selección española en Las Rozas. (Efe)

Álvaro Morata llegó a leer en la ácida prensa inglesa que el Chelsea había tirado 80 millones de euros a la basura y que era un fracaso de fichaje. Esta sensación de frustración y descalabro se acrecentó cuando Julen Lopetegui decidió que no estaba en la lista de convocados para ir al Mundial porque no había vuelto a jugar con regularidad en su equipo desde el inicio de año. Todo en contra, un revés tras otro, lesiones, el ostracismo en el que cayó con Antonio Conte y demasiados palos de los periodistas provocaron el un hundimiento que le llevó a plantearse abandonar la Premier League y buscar equipo en Italia o España.

Si hubiera estado en su mano le habría gustado regresar al Real Madrid porque tenía sitio tras la salida de Cristiano Ronaldo y el deseo de Lopetegui de encontrar un ‘9’. Pero era imposible porque si Florentino Pérez lo vendió por 80 millones de euros, en una operación que se calificó como un éxito en el club, el traspaso se iría por encima de los 100 y el presidente estaba en 'modo ahorro'. En Italia existió la posibilidad de ir al Milan y se le cerró la puerta de otro regreso a la Juventus con la llegada del portugués.

"Lo pasé jodido"

“Fue un momento duro y lo pasé jodido”, ha reconocido Morata en su primera comparecencia ante la prensa española en la concentración de la Selección. Luis Enrique ha salido a su rescate y está viviendo estos primeros días con nervios y otra sensación muy diferente a la del fracaso. Se siente liberado. Su autoestima crece. Como la motivación y las esperanzas. Está como un niño con zapatos nuevos. Hasta tal punto ha recuperado la ilusión que se presentó en la concentración con una hora y media de antelación y sorprendió al nuevo cuerpo técnico y los empleados de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Morata se fue del Real Madrid quejándose de la escasez de minutos que tenía con Zinedine Zidane y, para tener más protagonismo, entendió que en el Chelsea encontraría el puente más directo para ir al Mundial. Una apuesta que salió mal y de la que se arrepiente porque, de haber aguantado, hoy sería un delantero más feliz y con mucho protagonismo en un Real Madrid en el que ya no están Zidane ni Cristiano Ronaldo. Esa felicidad que buscaba en Inglaterra se transformó en una pesadilla cuando sufrió una lesión en la espalda y su entrenador, el italiano Antonio Conte, le retiró la confianza. Hasta la lesión había marcado 12 goles y jugaba con regularidad. Pero tras el percance, Conte le echó la cruz porque creía que estaba demorando su incorporación y pensaba más en su salud para llegar al Mundial. Dejó de jugar y el palo definitivo se lo llevó cuando fue suplente en los dos partidos contra el Barcelona en la Champions.

Morata celebra un gol. (Reuters)
Morata celebra un gol. (Reuters)

Del dorsal '9' al '29'

Cuando todo se pone en contra, hay quien ve en los infortunios una cuestión de gafe o mala energía. Morata reconoce que su primera temporada en el Chelsea fue “un desastre” e, incluso, se le había olvidado a jugar al fútbol. “No sabía ni donde estaba cuando salía a jugar”, dice como especie de terapia para borrar todo lo malo. En su búsqueda de una renovación personal decidió que también sería bueno cambiar el dorsal y decidió dejar el ‘9’ para empezar a llevar el ’29’, que es el día en el que nacieron sus hijos gemelos -29 de julio-. Para evitar malos entendidos o más decepciones a los fans que le quedan en el Chelsea pidió perdón por el cambio del dorsal para los que ya tenían la camiseta comprada y lo justificó como un homenaje a sus hijos. Muchos delanteros, ante una mala racha cambian algún hábito por pura superstición.

El apoyo de su familia y un buen entorno, sobre todo, y la llegada del nuevo entrenador del Chelsea, el italiano Maurizio Sarri, han ayudado a que Morata recupere la confianza, ilusión y seguridad en sí mismo. El sistema de juego de Sarri le beneficia porque hay más control y se juega a los espacios. Sufrió la ira y el fuerte carácter de Antonio Conte -un técnico que ya se enfrentó a Diego Costa en su día y provocó que el hispano-brasileño regresara a España- y con la convocatoria de Luis Enrique empieza a ver la luz para dar otro impulso a su carrera. Sólo tiene 25 años y no para de repetirse que necesita ir al siguiente Mundial. De momento, lo ha iniciado con buen pie con la participación en los cuatro partidos disputados en la Premier, un gol y la llamada de Luis Enrique.

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