el capitán del villarreal, hundido

La pesadilla de Bruno Soriano: seis meses de baja sin saber por qué y sin solución

En el Villarreal nadie entiende por qué Bruno Soriano aún no ha jugado esta temporada, solo saben que tiene un dolor en la rodilla que no le permite ni entrenar y que le está destrozando la moral

Foto: Bruno no ha jugado esta temporada. (EFE)
Bruno no ha jugado esta temporada. (EFE)

Cuando no hablamos de algún jugador del Real Madrid o del Barcelona, es sencillo que no prestemos una gran atención a su rendimiento, a su desempeño a lo largo de la temporada y, si no juega, ni se note su ausencia. Hay otros jugadores, de esos que ocupan pocas portadas en las páginas deportivas de los diarios, que, sin embargo, son patrimonio de todos. Bruno Soriano es uno de ellos, un emblema del fútbol español tanto por su fútbol en ocasiones de salón como por su compromiso a los colores de su tierra, por muy pequeña que a veces se le quedara Vila-Real. Bruno no está. Lleva medio año sin estar. Pero nadie sabe por qué.

El capitán del Villarreal se encuentra de baja indefinidamente por una dolencia que ni los mejores especialistas han sabido definir y, por consiguiente, tampoco solucionar. Es por ello que el Villarreal, al que dirige Javi Calleja y que se encuentra quinto a un punto de puestos Champions, ha contratado a Javi Fuego, centrocampista del Espanyol. A falta del anuncio oficial, el asturiano se incorpora para paliar la ausencia de Bruno en el mediocentro y para darle también un poco de respiro a Rodrigo Hernández, que lo ha jugado prácticamente todo esta temporada.

Lo que se sabe por ahora es que en verano, durante la pretemporada, sufrió un problema en su tibia que le iba a tener apartado de los campos de fútbol durante unas semanas. Era mal momento, lesionarse en plena preparación para la temporada hace que el jugador no alcance su mejor tono físico hasta bien entrado el curso futbolístico. Esa dolencia, según los partes médicos del club castellonense, se trataba de lo que sigue: extirpación de osteofito en tuberosidad anterior tibial de su pierna izquierda. En resumidas cuentas, una intervención quirúrgica de la que debía salir en perfectas condiciones.

Después de aquello, no se ha vuelto a saber de él, no ha participado en todo el curso y ni siquiera se espera que lo haga de aquí a mayo, cuando acaba el fútbol oficial de clubes. Miembros del cuerpo técnico del club amarillo se muestran incrédulos: Bruno no tiene, aparentemente, ninguna dolencia, pero siente un fuerte dolor en la rodilla con el que le es imposible entrenar. "Estamos locos, no sabemos qué tiene", dicen. Desde que se lesionó por primera vez, el artanense se ha resentido también del tobillo y de la espalda, daños colaterales debidos a los naturales sobreesfuerzos que recaen sobre algunas partes del cuerpo cuando otras están dañadas. En estos meses, solo se ha entrenado un día con sus compañeros, mientras que por su cuenta ha realizado unos pocos esfuerzos, pero nada que pueda contarse como un entrenamiento de por sí.

No tiene ninguna previsión de regreso a los terrenos de juego. (Reuters)
No tiene ninguna previsión de regreso a los terrenos de juego. (Reuters)

Una entidad como el Villarreal, con un presupuesto generoso y habitual en las competiciones europeas, se puede permitir acceder a los mejores médicos y a instituciones sanitarias de primer nivel y eso ha hecho para tratar de sanar a su emblema. Aun después de varias pruebas, de radiografías y ecografías, no se ha detectado ningún músculo, ni tendón ni hueso dañado. No es el ligamento cruzado, lesión que por desgracia tan bien conoce su compañero Sergio Asenjo (y ahora también el otro portero amarillo, Andrés Fernández), tampoco el ligamento lateral, no es la rótula... "¿Qué es?" se preguntan todos en el Madrigal.

El primero que se lo cuestiona es el propio jugador. "He intentado volver tres veces y cuando estaba ya ahí para hacerlo, unas molestias en la rodilla me lo han impedido, lo que hace que todo sea más duro y más complicado a la vez que frustrante por tener que empezar otra vez", decía el 30 de diciembre en una entrevista con la agencia 'EFE'. Según cuentan los que le conocen bien, Bruno Soriano, siempre un líder y un ejemplo por su entereza, está hundido, hecho polvo. No es lo mismo saber que tienes una lesión particular y que siguiendo un tratamiento y una rehabilitación establecidos puedes volver a la normalidad en un plazo determinado, que encontrarte con la desmoralizante situación de no tener ni idea de qué es lo que te hace sentir dolor y no tener ni idea de qué hacer para solucionarlo.

Y a él, en particular, le afecta más si cabe no solo por no jugar, sino por quién es dentro del Villarreal, una leyenda del submarino amarillo, y porque es tremendamente competitivo, un ganador nato, como le definen. "Es el capitán, el estandarte de este club. Nos ha tratado a todos cuando hemos llegado de forma increíble y ahora le apoyamos y estamos a muerte con él", dice Asenjo. Le duele no ayudar a su equipo en general, y también, para sí mismo, le fastidia mucho quedarse sin la más mínima opción de ir al Mundial de Rusia. Cierto que Julen Lopetegui nunca lo ha convocado desde que es seleccionador, pero su perfil, el más similar al de Sergio Busquets en todo el fútbol español, le da en todo caso muchas opciones de poder entrar en una lista. Para él, ésta era su última oportunidad de jugar una Copa del Mundo, quizás su única opción de sumar un título, ya que después de doce años en el primer equipo del Villarreal no ha conseguido apuntarse ningún entorchado.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios