presidente y director deportivo, señalados

Las claves del colapso del Sevilla, un equipo en profunda depresión

Con el italiano Montella y varios fichajes, los de Nervión tratan de enmendar el rumbo, mientras emerge de nuevo la figura de Del Nido, ahora en la oposición

Foto: La afición del Sevilla pide soluciones a José Castro (i) y Óscar Arias (d), en la imagen en la presentación de Vincenzo Montella. (EFE)
La afición del Sevilla pide soluciones a José Castro (i) y Óscar Arias (d), en la imagen en la presentación de Vincenzo Montella. (EFE)

Al Sevilla le dolió y mucho el histórico 3-5 que le endosó el Betis en su propia casa. Nervión, que llevaba año y tres meses sin ver el lado oscuro de la derrota, cayó en la pesadilla. A este equipo le han crecido los enanos y deja ver que no todo es oro lo que le reluce. El Sevilla millonario (209 millones de presupuesto) anda descolgado en la Liga y se aferra al mercado invernal para salir de la depresión y no darse el gran batacazo. En medio del huracán, José Castro, el presidente, y su director deportivo, Óscar Arias, ambos en la diana de los sevillistas, que piden soluciones. O sus cabezas.

Nunca tuvo el Sevilla un verano placentero y el pasado no iba a ser una excepción. La marcha de Monchi, el director deportivo/milagro, ya entrada la primavera causó más socavones de los previstos. Su sustituto dispuso de un alto presupuesto para fichar y tiró de chequera. Luis Muriel (22 millones de euros por el 80% por ciento de su pase), Simon Kjaer (13 millones), Nolito (7 millones), Sébastien Corchia (5 millones), Guido Pizarro (8,7 millones) y Éver Banega (7 millones), más Jesús Navas, que vino a coste cero, son refuerzos que no han llevado al Sevilla a dar el salto de calidad previsto, sino que, salvo las excepciones de Banega y Pizarro, han dejado al descubierto las carencias de un plantel desequilibrado y romo.

La elección del entrenador, el argentino Eduardo Berizzo, tampoco fue afortunada. El Toto, afectado por una grave dolencia de la que por fortuna se repone, fue destituido fulminantemente hace dos semanas y las riendas del equipo pasaron a manos del italiano Vincenzo Montella, que ha observado que del lujoso barco que relucía en verano solo pinta bien su fachada, porque la sala de máquinas anda con averías de difícil solución: Los millonarios fichajes (Luis Muriel y Kjaer) apenas aportan; Nolito y Navas andan muy lejos de su mejor momento; y el nivel de Correa, Mudo Vázquez, Sarabia, Escudero, Mercado, N'Zonzi o Sergio Rico, estrellas que brillaron en el anterior ejercicio, ha decaído escandalosamente. Solo el francés Wissam Ben Yedder, con 15 goles en las tres competiciones, mantiene un mínimo margen para la sonrisa.

Presidente con sueldo

En el epicentro de este movimiento sísmico está José Castro, cuyas decisiones están siendo ampliamente criticadas por la masa social, sobre todo después de que, tras la junta de accionistas del club, donde su grupo aglutina un paquete ligeramente mayoritario, se aprobase la asignación de un sueldo de alto ejecutivo por encima de los 300.000 euros.

En las turbulencias que azotan al viejo club de Nervión aparece la figura de José María del Nido Benavente, accionista mayoritario, que en la junta del club ya criticó agriamente la gestión de Castro y anuncia una oposición beligerante. Del Nido, que movilizó un autocar de sevillistas a Cádiz, donde fue recibido entre aplausos, solo tiene dos consejeros en el área ejecutiva sevillista y demanda una plaza más.

Sevilla y Barcelona negocian el traspaso de Aleix Vidal. (EFE)
Sevilla y Barcelona negocian el traspaso de Aleix Vidal. (EFE)

Movimientos en invierno: Arana, Aleix Vidal…

Para enderezar el rumbo, el Sevilla anuncia un amplio movimiento en la ventana invernal. De momento ha llegado el lateral zurdo brasileño Arana (20 años), una inversión de futuro que ha costado 11 millones de euros por el 80% de su ficha. Arana ocupará la plaza y el dorsal (8) del argentino Montoya, traspasado al Cruz Azul mexicano por el mismo coste de su fichaje: 5,5 millones. Se registrarán más movimientos de mercado, tanto en altas como en bajas. El Barcelona y el Sevilla negocian por Aleix Vidal, aunque todavía no se ha llegado a un acuerdo. El Barça quiere recuperar parte de los 16 millones de euros que hace dos temporadas abonó al Sevilla por este jugador, que ha aprobado su regreso a un club donde triunfó en un solo año y cosechó una UEFA. Montella, que entrenaba a la Fiorentina, sufrió en sus carnes una de las mejores actuaciones del lateral barcelonista. Pero el Sevilla, en especial Óscar Arias, hila muy fino: 10 millones de traspaso y la ficha del jugador (3 millones netos) hacen que esta operación, financieramente, sea elevada al rango de 'alto riesgo'.

A Óscar Arias le vendría también muy bien apuntar (y acertar) en el fichaje de un delantero. El montenegrino Stevan Jovetic, hoy en el Mónaco, anda loco por volver a Nervión. Pero Arias ha puesto el freno. Es lo que dice el representante del futbolista. Mira con mejor ojo el fichaje (cesión) del belga Batshuayi, del Chelsea, un tanto apolillado y que culpa de su ostracismo al entrenador Antonio Conte, que no anda por la labor de dejarle en libertad.

Con cuatro goleadas ignominiosas (tres veces cinco), la defensa anda señalada. Pero en el club no hablan de fichajes. Óscar Arias, en realidad, no quiere hablar de nada. Su cabeza peligra y su asunto no es una broma.

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