el valenciano, un colegiado diferente

Mateu Lahoz, el tránsito de árbitro de primer nivel a personaje mediático

El colegiado valenciano no deja indiferente a nadie. Considerado en el extranjero como el mejor de nuestro país, sus actuaciones casi siempre abren debates. Es más que un simple árbitro

Foto: En la imagen, Mateu Lahoz en acción durante un partido. (EFE)
En la imagen, Mateu Lahoz en acción durante un partido. (EFE)

"Me ha reconocido que vio el contacto en la jugada con Keylor Navas; le faltó valentía para dejar al Real Madrid con 10 jugadores". Lo dijo Dani Ceballos el pasado domingo, protagonista de una jugada que pudo cambiar por completo el rumbo del partido que el Betis disputó en el Santiago Bernabéu. El talentoso mediocampista verdiblanco se refirió en estos términos, ante el micrófono de 'Movistar', al valorar la decisión de Mateu Lahoz. El colegiado valenciano (Algimia de Alfara, 12 de marzo de 1977), un día más, volvió a cobrar protagonismo en un encuentro. Es un árbitro que siempre deja poso, positivo o negativo, que nunca deja indiferente a nadie. Un juez del balón que ha reforzado su condición de mediático con el paso de los años.

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"Te acaba desquiciando, no árbitra bien", sentenció Xavi Hernández en septiembre de 2012 tras un triunfo del Barcelona en el Sánchez Pizjuán. Ese sentimiento se ha ido extendiendo en el fútbol español con el paso de los años. Su irrupción en la máxima categoría (año 2008) fue bien recibida por el colectivo de jugadores. Su diferente manera de arbitrar fue acogida, en líneas generales, con aprobación. Pero con el paso del tiempo ese sentimiento ha cambiado. Ahora ya no le ven de la misma manera los futbolistas, consideran que se ha convertido en otra cosa, reconoce más de uno en privado. No es un simple árbitro. Valoran cosas positivas de su especial manera de ejercer el arbitraje, pero consideran que el personaje se lo ha comido.

Pocos colegas de profesión hablan más que él en un terreno de juego. En opinión de algunos jugadores, en exceso, aunque valoran ese carácter cercano a diferencia de otros que manifiestan su autoridad de una manera mucho más rígida. Valorado fuera de España, también lo es por parte del Comité Nacional de Árbitros (CTA), aunque en el pasado recibió algún toque de atención por su estilo. Pasó en sus primeros tiempos en la Primera división, también la pasada temporada. Tiene fama de valiente, de pitar siempre lo que ve, equivocado o no, por lo que extrañó su decisión de no expulsar a Keylor Navas hace unos días. El futbolista tiene dificultades muchas veces a la hora de interpretar su especial manera de arbitrar. No sabe a qué atenerse en diferentes oportunidades.

Mateu Lahoz cambia impresiones con Pep Guardiola. (Reuters)
Mateu Lahoz cambia impresiones con Pep Guardiola. (Reuters)

Los atentados de París

Habla sin parar durante los partidos, demasiado en opinión de algunos. Del juego, del fútbol o de lo toque. Y es que pocos preparan los partidos de una manera tan concienzuda como Mateu. Los días previos se empapa de toda la información de uno y otro equipo, de quién va a jugar y de cómo afrontan la cita los protagonistas. Sabe si este o aquel jugador está atravesando un buen o mal momento, si vive una etapa personal triste o feliz. Si ha sido padre o está a punto de serlo. Cualquier detalle lo considera importante a la hora de impartir justicia en un campo. Ese carácter tan dialogante y abierto es bien visto por muchos colegas de profesión, tal vez no tanto por algunos ya retirados hace tiempo, educados de otra manera a la hora de ejercer esta profesión.

Vivió de cerca los trágicos atentados de París, algo que le dejó muy marcado. Aquella siniestra jornada de noviembre de 2015, arbitraba un partido amistoso que en la capital gala disputaban Francia y Alemania. Se escucharon en el estadio los estallidos de las bombas, aunque no fue hasta que llegó al vestuario cuando se enteró de la dura realidad. Mateu Lahoz, también los españoles que formaban parte de su equipo aquella noche (Clos Gómez, Cebrián Davis y Aguilar Rodríguez), sufrieron. Aquel episodio dejó al valenciano en estado de sock, le golpeó duramente como persona. "No tengo ánimo para nada", reconocía horas después. Aquella jornada jamás la olvidará, al ver el horror del terrorismo a escasos metros de distancia.

Alguna vez se le retira del escenario mediático, lejos de los partidos calientes a priori. Más allá de nuestras fronteras, eso sí, continúa siendo el colegiado más valorado. Prueba de ello es que a principios de abril acudirá a Milán para compartir unas jornadas con los árbitros preseleccionados para estar en el Mundial de Rusia. No sé sabe qué sucedará con otros colegas españoles, pero por el momento es Mateu el mejor colocado para representar a nuestro país en la cita de 2018. Su estilo gusta en UEFA y FIFA, lo que le convierte, sin duda, en el más firme candidato español. Prueba de que en el extranjero es considerado como árbitro de primer nivel es que estuvo, además de en otros torneos internacionales, en los pasados Juegos Olímpicos celebrados en Río de Janeiro.

Mateu Lahoz, durante un partido entre Athletic y Barcelona. (Reuters)
Mateu Lahoz, durante un partido entre Athletic y Barcelona. (Reuters)

El equipo, lo primero

Si personaje es vestido de árbitro de fútbol, de paisano tampoco pasa inadvertido. Tipo reservado con su vida privada, fuera del campo tiene madera de liderazgo. Se pudo comprobar en mayo del año pasado en el aeropuerto de La Coruña. Tras arbitrar un Deportivo-Real Madrid, fue uno de los muchos afectados en el aeropuerto gallego que sufrieron un eterno retraso en un vuelo. En medio de un ambiente enrarecido, con decenas de pasajeros enojados, se convirtió en el líder del grupo, ejerciendo de portavoz de los damnificados. Además de sosegar a los viajeros, pasó a la acción y coordinó al colectivo del que formaba parte a la hora de hacer las pertinentes reclamaciones a la compañía correspondiente.

Igual que en muchos momentos sus actuaciones han estado envueltas en polémica, son más las loas que ha recibido desde que alcanzó la élite. Es en los buenos momentos, cuando su vida se llena de elogios, cuando muestra su compañerismo. No se olvida nunca de sus colaboradores, de sus dos asistentes en el verde y del tercero que está en la banda. "El equipo arbitral", zanja raudo cuando recibe una llamada de felicitación, dejando claro que el buen trabajo ha sido cosa de todos, no sólo de uno. Mateu Lahoz, con todos sus críticos, casi nunca deja indiferente. Sobre todo en el gremio del que siempre soñó formar parte. "Los admiro a todos porque me hubiera gustado ser futbolista", dijo hace tiempo.

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