se publican las memorias del neerlandés

La democracia acabó con el Ajax de Cruyff

El genio holandés repasa su vida en una autobiografía póstuma que acaba de publicarse. Entre los episodios que relata, uno que fue la puntilla para que decidiera dejar el Ajax y fichar por el Barça

Foto: Imagen de Cruyff en un partido con el Ajax en mayo de 1971. (Fotógrafo desconocido - Anefo/Nationaal Archief)
Imagen de Cruyff en un partido con el Ajax en mayo de 1971. (Fotógrafo desconocido - Anefo/Nationaal Archief)

En agosto de 1973, el fichaje de Johan Cruyff por el FC Barcelona batió todos los récords. El club azulgrana pagó 60 millones de pesetas por el neerlandés, campeón de Europa con el Ajax de Ámsterdam las tres temporadas anteriores y dos veces Balón de Oro. Ese fichaje no solo transformó el paisaje futbolístico europeo, sino que cambió para siempre la historia del fútbol. Sin él no se entiende el crecimiento del Barça, un club en el que Cruyff plantó sus ideas y al que convirtió en uno de los mejores del mundo. "Fue alguien que cambió dos equipos de fútbol, el Ajax y el Barcelona; es imposible encontrar a alguien así", afirmó el pasado jueves Pep Guardiola, el entrenador que más lejos ha llevado sus enseñanzas.

Guardiola pronunció esas palabras en la presentación de '14. La Autobiografía' (Ed. Planeta)', la autobiografía póstuma de Cruyff que acaba de salir a la venta. En el libro, el neerlandés, fallecido el 24 de marzo, habla de todo: su familia, sus inicios en el fútbol, los éxitos con el Ajax y la selección, el intento de secuestro que le hizo renunciar al Mundial 1978, los años del 'Dream Team'... Entre los episodios que relata también está su salida del Ajax y su fichaje por el Barça, una operación que tuvo como detonante una votación por la capitanía del equipo 'ajacied'.

De la disciplina de Michels a la libertad de Kovács

Para entender ese espisodio, "la gota que colmó el vaso", como lo define Cruyff, hay que remontarse dos años atrás. El neerlandés explica que los problemas empezaron en 1971, con la salida de Rinus Michels del equipo tras ganar la Copa de Europa. Su sustituto en el banquillo, el rumano Stefan Kovács, ganó otros dos títulos europeos (1972 y 1973), pero sus métodos poco tenían que ver con los de su predecesor. Dejó a un lado la disciplina y dio mucha libertad a los jugadores, demasiada en opinión de Cruyff.

Portada del libro de Johan Cruyff.
Portada del libro de Johan Cruyff.

"La libertad que disfrutaron los jugadores no tiene comparación al más alto nivel del fútbol moderno", afirma David Winner en su libro 'Brilliant Orange. The Neurotic Genius of Dutch Football', un ensayo sobre las raíces culturales del fútbol neerlandés que tiene un capítulo dedicado al episodio de la capitanía del Ajax. "Incluso en la era pos-Bosman, en la que el poder se ha desplazado claramente de los clubes a los jugadores, no ha habido nada comparable con este frívolo e involuntario experimento de democracia futbolística. Es lo más cerca que nadie ha estado de dirigir un gran equipo de fútbol como una cooperativa: no es solo que el equipo se eligiera a sí mismo, sino que los jugadores escogían también la táctica y decidían qué partidos amistosos querían jugar".

Ante ese panorama, a Cruyff, como gran estrella del equipo y capitán en la temporada 1972-1973, le tocó el papel de malo. "La política de Kovács (...) me obligaba a intervenir cuando pensaba que nuestro rendimiento se estaba viendo afectado", relata Cruyff. "Por desgracia, muchos pensaron que en realidad yo buscaba llamar la atención".

La votación

Esa desconfianza hacia Cruyff quedó muy bien reflejada en la siguiente pretemporada. Tras ganar la final de la Copa de Europa a la Juventus hubo otro cambio de entrenador y el neerlandés George Knobel sustituyó a Kovács. En el primer día de la concentración en la localidad de De Lutten (Países Bajos), Knobel comunicó a los jugadores que tenían que elegir capitán. Según él era la costumbre del club. En cambio, Gerrie Muhren, exjugador del Betis en los 70 y fallecido en 2013, afirmó en el libro de Winner que aquella fue la única votación en sus nueve años en el Ajax.

En las tres temporadas anteriores, el equipo había tenido tres capitanes diferentes, el último de ellos Cruyff, que pretendía seguir siéndolo. Pero Piet Keizer, que lo había sido en la temporada 1971-1972, también optaba al puesto. Y fue el elegido por sus compañeros, muchos de ellos descontentos con la actitud del '14'.

Johan Cruyff (d) y Piet Keizer en un entrenamiento en Madrid antes de la final de la Copa de Europa de 1969 entre el Milan y el Ajax. (Joost Evers - Anefo/Nationaal Archief)
Johan Cruyff (d) y Piet Keizer en un entrenamiento en Madrid antes de la final de la Copa de Europa de 1969 entre el Milan y el Ajax. (Joost Evers - Anefo/Nationaal Archief)

"El golpe fue considerable. Me marché inmediatamente a mi habitación, llamé a Cor Coster (ndr: su suegro y agente) y le dije que me tenía que buscar ya un nuevo club. Hasta ahí habíamos llegado. Aquello me causó una herida de esas que no se ven a simple vista. El golpe resultó más fuerte aún porque no solo jugábamos en el mismo equipo, sino que además éramos amigos íntimos", explica Cruyff en el libro.

Esa herida siguió abierta durante un tiempo y afectó a la selección, reconoce, pero la llegada de Michels al puesto de seleccionador lo arregló todo. El 'fútbol total' de Holanda asombró a todos en el Mundial de 1974 pese a perder la final contra Alemania.

"El golpe (no ser elegido capitán) resultó más fuerte aún porque no solo jugábamos en el mismo equipo, sino que éramos amigos íntimos", recuerda Cruyff

Knobel, fallecido en 2012, dijo muchos años después que aquel episodio no tuvo nada que ver con la marcha de Cruyff al Barcelona. Es difícil que la idea de dejar el Ajax no se le hubiera pasado por la cabeza a Cruyff si se tiene en cuenta el interés del Barcelona y otros equipos europeos y los crecientes problemas en el vestuario tras la marcha de Michels. Pero el relato que hace en su autobiografía deja bien claro que el resultado de aquella votación fue decisivo. "Naturalmente, ir a Barcelona era un cambio estupendo para mi carrera, pero jamás se me habría ocurrido de no haberse producido aquel incidente en el campo de entrenamiento", asegura.

"Si no hubiera habido una votación, se habría quedado un par de años más", afirmó Muhren. El Ajax fue el mejor equipo del mundo durante tres años, pero tras la salida de Cruyff ya no volvió a ser el mismo. Poco a poco, los mejores jugadores se fueron, el 'fútbol total' fue desapareciendo de De Meer y los títulos empezaron a escasear. El Ajax tardó cuatro años en volver a ganar la liga y 14 en conquistar un nuevo título europeo, la Recopa de 1987. Para entonces Cruyff ya había vuelto y era el entrenador.

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