el vestuario habla de orgullo, no de maletines

Ada Colau y los Mossos le aguan el posible "fiestón" al Barça: no habrá rúa

Mientras en el vestuario no están preocupados por una presunta prima económica al Granada. Hay jugadores, como Luis Suárez, que aseguran no creer en los maletines

Foto: La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, en el Camp Nou. (EFE)
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, en el Camp Nou. (EFE)

El “fiestón” que tenía previsto celebrar Luis Enrique en el caso de que su equipo lograra la Liga va a tener que esperar. Al menos hasta el 22 cuando se celebre la final de la Copa en el Vicente Calderón. El FC Barcelona no ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Ada Colau y los Mossos, que finalmente han decidido anular el recorrido del autobús de los jugadores azulgranas por las calles de la ciudad. Se habían producido reuniones durante toda la semana y el club había informado a los medios de comunicación de algunos detalles, como que la ‘rúa’ comenzaría en la Plaza de España y pasaría por la Gran Vía. En parte por superstición, en parte por no parecer demasiado confiados y/o soberbios, no se ofrecían más datos… O eso parecía, porque hoy, en el último momento, se ha suspendido.

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La explicación oficial es que había problemas de seguridad por el horario. La expedición culé tiene previsto regresar de Granada pasadas las once de la noche y no podían acudir al estadio, como es tradición, debido al concierto de Bruce Springsteen. Además, este fin de semana se celebra el Gran Premio de España de Fórmula 1 en Montmeló, por lo que la ocupación hotelera está a tope, la ciudad llena y las fuerzas de seguridad tienen trabajo de sobra. Entre los dos acontecimientos no se podía garantizar la seguridad y menos de madrugada. No es la primera vez que la celebración de un título del Barça termina con altercados en el centro de la ciudad, con cargas policiales y desperfectos en el mobiliario urbano, así que en la reunión definitiva, el Ayuntamiento y los Mossos no dieron el visto bueno al Barcelona, que ha tenido que suspender “el “fiestón” del que tantas ganas tenía Luis Enrique, al menos el que quería celebrar con la afición. El club catalán ha informado que esperará hasta la final de Copa ante el Sevilla del próximo domingo 22 y, en el caso de que se gane la Copa, se celebrarán los dos títulos en el estadio. Si no, nada.

Luis Suárez, antes de su comparecencia ante la prensa de este jueves. (EFE)
Luis Suárez, antes de su comparecencia ante la prensa de este jueves. (EFE)

La anulación de la fiesta es un revés de última hora, pero el resto del plan del técnico asturiano sigue adelante. “Es imposible que nadie tenga más ambición que nosotros”, afirmó Luis Suárez. Era de prever que durante la semana previa a la última jornada de Liga se hablara de maletines, pero en el vestuario azulgrana no están preocupados por una presunta prima económica al Granada. Hay jugadores, como Luis Suárez, que aseguran no creer en los maletines, aunque existen también compañeros suyos que no están tan convencidos y ven posible que los jugadores andaluces tengan una motivación ‘extra’, mañana. En cualquier caso, no les quita el sueño, porque lo que ellos se están jugando es la Liga y el uruguayo definió con exactitud cuál es el estado de ánimo de la plantilla culé en una sola frase: “El orgullo es la prima”.

En el vestuario del Barça se plantean el partido de Los Carmenes como una cuestión de orgullo, el de demostrar que, como dijo Luis Enrique tras ganar el derbi, ellos se merecen más que nadie ganar esta Liga. El argumento es que han sido líderes durante tres cuartas partes del campeonato, durante 26 jornadas consecutivas, pero también hay una cuestión de estilo, de creerse mejores porque han ofrecido el mejor fútbol respecto a sus rivales. Consideran que es de justicia que el Barça cante el alirón y por ello, y pese al ruido ambiental, no están dedicando un solo minuto a pensar en los maletines, aunque de puertas para adentro sospechan que puede haberlos. 

Los azulgranas han vuelto a recuperar el pulso, la alegría. Siguen sin saber explicar con exactitud qué les pasó durante el mes de abril, con las tres derrotas consecutivas en Liga y la eliminación de Champions, pero la sensación es que ya han dejado atrás el duelo que supuso el k.o ante el Atlético y las dudas que vinieron después, el desconcierto, la melancolía. Aseguran desde dentro que el ambiente vuelve a ser el idóneo y la concentración máxima. Mientras el paso no fue firme y con la soga al cuello después de tirar por la alcantarilla la ventaja tiraron de profesionalidad, de automatismos cocinados durante años: Messi de faro, Luis Suárez de puñal y, sobre todo, no correr riesgos en defensa. La sensación de debilidad fue tal durante algunas semanas que la prioridad era no encajar goles porque no había seguridad de que el equipo pudiera sobreponerse a un revés. Así, por ejemplo, en el Benito Villamarín ante un Betis que apenas cruzó el centro del campo, se abusó de los pases horizontales esperando pacientemente a que ‘los de arriba’ hicieran su trabajo.

El socavón de abril dio paso a 21 goles a favor y ninguno en contra en los últimos cuatro partidos. 11 de ellos los ha marcado Luis Suárez, que ayer reiteró que si el Barça no gana la Liga no le servirá para nada ser Pichichi ni Bota de Oro. El plan para Granada será el mismo que hasta ahora: Seriedad defensiva y a esperar que caigan como fruta madura los goles del tridente -suman 127 esta temporada- porque están convencidos de que ocasiones tendrán.

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