sufre constantes lesiones musculares

La famosa protrusión amarga la existencia y castiga el físico de Gareth Bale

La protrusión discal que sufre el futbolista galés le está amargando la vida, sumando lesiones musculares una detrás de otra. La última, el pasado domingo ante el Sporting de Gijón

Foto: Bale, junto a Cristiano Ronaldo, en el momento de caer lesionado en el transcurso del Real Madrid-Sporting de Gijón (Reuters)
Bale, junto a Cristiano Ronaldo, en el momento de caer lesionado en el transcurso del Real Madrid-Sporting de Gijón (Reuters)

Carrera, frenazo y al suelo. Fue la secuencia que acabó de nuevo con Gareth Bale en la enfermería. Viviendo su mejor etapa desde que fichó por el Real Madrid, la vida del futbolista galés se está viendo salpicada por una serie de lesiones musculares que le están amargando la existencia. Cinco lesiones sufridas en el sóleo de su pierna izquierda y ahora la derecha ha sido la lastimada. Un tormento para el futbolista que desde hace tiempo cuida al máximo su físico para evitar este tipo de lesiones, hasta el momento sin éxito. La carrocería del británico se quiebra cada dos por tres y los servicios médicos no consiguen atajar el problema. Un problema que nace de la espalda…

Una protrusión está atormentando al poderoso futbolista del Real Madrid. Esa dolencia exige de unos cuidados superlativos y desde hace tiempo es sometido a un exigente plan de prevención para evitar lo que hasta el momento se está convirtiendo en inevitable. Desde que se le diagnosticó la dolencia, Bale sigue un estricto tratamiento de fisioterapia para evitar que la raíz del problema provoque esas lesiones musculares que le están golpeando sin piedad. Ese problema afecta a una raíz nerviosa, que es la que luego tiene incidencia en diferentes músculos de las extremidades inferiores, en este caso el sóleo.

El Real Madrid, tras una información publicada en el diario 'Marca' en la que se apuntaba a una hernia discal, emitió un comunicado en octubre de 2013 en el que reconocía que el galés sufría -y sufre- una dolencia en su espalda. 'El jugador Gareth Bale tiene una pequeña protrusión discal crónica, que es sumamente frecuente entre los jugadores de fútbol y que no impide en ningún caso el normal desarrollo de su actividad profesional', así finalizaba el escrito del club. Han pasado más de dos años y desde entonces el futbolista ya ha caído lesionado en diferentes oportunidades. Y cada vez que ha sucedido, el tiempo de rehabilitación no ha bajado de las tres semanas, como puede suceder en esta oportunidad. El galés se perdería los compromisos ante Betis (en Sevilla), Espanyol (en el Bernabéu) y Granada (en Los Cármenes).

Bale se retira del terreno de juego del Bernabéu acompañado por efectivos de la Cruz Roja (EFE)
Bale se retira del terreno de juego del Bernabéu acompañado por efectivos de la Cruz Roja (EFE)

El 'doctor estiramientos'

Una protrusión -es el abombamiento del anillo fibroso que rodea el disco intervertebral- afecta al nervio lumbar o al ciático, y desde la 'zona cero' se irradia el problema a otras zonas, sobre todo a las extremidades inferiores. En el caso de Bale, el trabajo de fisioterapia está encaminado a proteger músculos como el sóleo, llegando a alcanzar otros como el glúteo. Los cuidados en el caso del jugador zurdo son exhaustivos y tratan de proteger todo el trayecto por el que pasan los nervios que puedan afectar a diferentes lugares. Sin embargo, tan meticuloso seguimiento se quiebra en un momento dado y con demasiada frecuencia, como pasó este pasado domingo en el Santiago Bernabéu

La convulsa relación entre los jugadores y los servicios médicos del Real Madrid no ayuda en casos como este. Los futbolistas blancos no tragan a Jesús Olmo, responsable del departamento. Más bien, sobre todo, por encima de todo no se fían de él por su 'cercana' relación con Florentino Pérez y José Ángel Sánchez -director general del Real Madrid-, algo que ha provocado más de un tsunami en el vestuario del primer equipo. Muchos jugadores continúan tratándose por su cuenta, con personas de su confianza, la que no tienen en el bautizado como 'doctor estiramientos', que prescindió de diferentes profesionales muy valorados por el colectivo para formar un equipo de trabajo del que recelan los futbolistas. Éstos no se cortan a la hora de hablar de Olmo, al que no quieren ver ni en pintura.

Hasta el mismo Sergio Ramos, capitán del equipo, reconoció abiertamente que el problema es de una dimensión muy importante. Sucedió en el interior del Sánchez Pizjuán tras la derrota que sufrió esta temporada el Real Madrid en su enfrentamiento con el Sevilla. El capitán del equipo blanco, cuando fue cuestionado por las relaciones entre el colectivo de jugadores y los servicios médicos no se cortó lo más mínimo; el de Camas destacó que “tal vez no sea el momento adecuado para hablar de esta cuestión, pero no voy a mentir, es una realidad. Ahora nos debemos ayudar entre nosotros para llegar al final de temporada de la mejor manera posible. Y cuando llegue la hora de poner los problemas encima de la mesa, lo haremos”.

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