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El Real Madrid chino sueña con arrebatar al Barcelona su quinto título
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EL JUEVES DEBUTAN EN EL MUNDIAL DE CLUBES

El Real Madrid chino sueña con arrebatar al Barcelona su quinto título

"Sería muy triste para nosotros no hacer los deberes". Estas eran las palabras de Luis Enrique antes de enfrentarse al Deportivo. En Japón, tiene la oportunidad de sacudirse la tristeza con el quinto título

“Sería muy triste para nosotros no hacer los deberes”. Estas eran las palabras de Luis Enrique antes de enfrentarse al Deportivo de La Coruña; de ellas se desprende que la expedición azulgrana ha puesto rumbo a Japón sin plena alegría. Resuelta su eliminatoria en la Copa, pendientes de la Liga por lo que pueda hacer el Atlético (los rojiblancos ya son colíderes y los madridistas) y del sorteo de Champions, ahora sí es tiempo de pensar en el Mundial de Clubes. En el Barcelona saben que triunfar en esta cita es vital, no sólo para sacudirse la tristeza de la que hablaba su entrenador también para levantar el que sería su quinto título de este 2015 después de la Liga, Copa, Champions y Supercopa de Europa. Su periplo en el país del sol naciente comienza ante el Guangzhou Evergrande, un equipo al que muchos denominan como el Real Madrid chino.

El Barcelona despegó este domingo por la mañana desde el aeropuerto de El Prat. En él viajaban al país asiático los 23 futbolistas que forman la convocatoria (todos los jugadores del primer equipo incluyendo a Neymar y a excepción de Rafinha, además de Samper y Gumbau), el secretario técnico, Robert Fernández, y una amplia representación de la Junta Directiva. Tras un vuelo de 13 horas, el Barça ha aterrizado en el aeropuerto de Narita (Tokio) y en su hoja de ruta prima la preparación de su estreno en la competición. Para ello se entrenarán lunes, martes y miércoles en el Mitsuzawa Stadium de Yokohama.

Su debut llegará el jueves (17 de diciembre) con las semifinales que disputarán ante el Guangzhou Evergrande, dirigido por Luiz Felipe Scolari, después de su victoria (1-2) este domingo ante el América. El técnico brasileño manifestó que la victoria ante el Barcelona en semifinales “no es imposible. Ahora nos gustaría continuar con el gran sueño en el próximo partido”. Lo cierto es que la historia reciente del Guangzhou arranca hace cinco años cuando el equipo militaba en Segunda y surgió Evergrande, su particular hada madrina en forma de inmobiliaria (una de las razones por las que es comparado con el Real Madrid debido a la constructora que posee Florentino Pérez).

Evergrande metió una inyección de, aproximadamente, 14 millones de euros y comparte la propiedad del equipo con Alibaba, el servicio de comercio electrónico que acaba de firmar un contrato de patrocinio con la FIFA: la inmobiliaria tiene en su poder el 60% del club mientras que el 40% corresponde a la segunda compañía citada. Desde aquel 2010, el Guangzhou se ha caracterizado por los millonarios fichajes (otra de las semejanzas que apuntan respecto al club madridista) que le han llevado a levantar cinco títulos consecutivos en China y dos Champions asiáticas en tres años. El problema es que esta política económica generó una serie de pérdidas que pusieron en peligro la salud del Guangzhou. La solución pasó por emitir acciones para seguir vinculando al equipo nombres como el de Scolari o el de Robinho sin olvidar a Cannavaro y Lippi en el banquillo, Conca o Gilardino.

Pasarán cuatro días hasta que el Barcelona se vea las caras con el Guangzhou Evergrande. Hasta entonces, además de preparar las semifinales, el conjunto azulgrana tendrá que atender a una serie de compromisos relacionados tanto con la promoción del turismo en Cataluña como con la Fundación del club con nombres propios de la talla de Bill Gates. Lo cierto es que la visita a Japón es más que una cita deportiva; tanto que el Barcelona se ha volcado en este viaje hasta el punto de poner en marcha una campaña bajo el amparo del hastag #HelloJapan que incluye un vídeo en el que narra su camino hasta el país del sol naciente desde la final disputada en Berlín contra la Juventus. Eso sí, a Luis Enrique y compañía no se les olvida que el tema principal es el fútbol. La otra semifinal, por cierto, la disputarán River Plate y el equipo anfitrión, el Sanfrecce Hiroshima.

“Sería muy triste para nosotros no hacer los deberes”. Estas eran las palabras de Luis Enrique antes de enfrentarse al Deportivo de La Coruña; de ellas se desprende que la expedición azulgrana ha puesto rumbo a Japón sin plena alegría. Resuelta su eliminatoria en la Copa, pendientes de la Liga por lo que pueda hacer el Atlético (los rojiblancos ya son colíderes y los madridistas) y del sorteo de Champions, ahora sí es tiempo de pensar en el Mundial de Clubes. En el Barcelona saben que triunfar en esta cita es vital, no sólo para sacudirse la tristeza de la que hablaba su entrenador también para levantar el que sería su quinto título de este 2015 después de la Liga, Copa, Champions y Supercopa de Europa. Su periplo en el país del sol naciente comienza ante el Guangzhou Evergrande, un equipo al que muchos denominan como el Real Madrid chino.

Guangzhou Evergrande Luis Enrique
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