Víctor Valdés se arrepiente de haber salido del Barcelona 'a escondidas'
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la entrevista más personal del guardameta

Víctor Valdés se arrepiente de haber salido del Barcelona 'a escondidas'

“Me aparté y me marché. Seguramente la gente esperaba más de mí, de alguien como yo, y me recrimino ciertas actitudes de este tipo de mi persona”, dice el guardamerta

Foto: Víctor Valdés, durante un entrenamiento con el Barcelona (EFE)
Víctor Valdés, durante un entrenamiento con el Barcelona (EFE)

En una entrevista concedida al canal colombiano RCN, sacó su lado más personal para dejar varias frases en letras mayúsculas. Víctor Valdés, nada dado a aparecer en medios de comunicación, reconoció entre otras cosas que se arrepiente de haber salido del Barcelona como lo hizo. El guardameta del Manchester United, en guerra con Van Gaal y pendiente de encontrar una salida, igualmente destacó que si le tocara vivir de nuevo su vida, no sería guardameta. Un sincera entrevista con muchos titulares de un personaje único.

“No volvería a ser portero, me trataron como un paria tras mi lesión de rodilla”, explicó, subrayando que “me gustaría volver a nacer para cambiar muchas cosas de las que han sucedido en mi vida. Y es que los futbolistas vivimos una vida irreal. Tras mi lesión volví a la real, a pagar un café, a tocar monedas...”. “Cambiaría el día que me lesioné, aquella jugada cambió mi vida. Presioné, como capitán, al árbitro de aquel partido; señaló libre directo y esa falta cambió mi vida. De haber señalado penalti, tal vez no me hubiera lesionado”, recalcó.

Sobre su salida del Barcelona, destacó que “no fue la deseada por culpa del tratamiento que debía seguir en Alemania, sin olvidar mi carácter; en fin, me aparté y me marché. Mi salida no fue la deseada. Seguramente la gente esperaba más de mí, de alguien como yo, y me recrimino ciertas actitudes de este tipo de mi persona”. Por otra parte, Valdés insistió en que “no volvería a ser portero. Me hicieron creer que servía para ello y por circunstancias acabé siendo profesional. Tuve la fortuna de que confiaron en mí, pero el camino no es sencillo y seguramente no me ha compensado los años que he sufrido con los que han ido bien”.

Detesta la fama

Reconociendo que “el cine y el rock and roll -el rock siempre me ha hecho vencer mis miedos- son las dos únicas cosas que me ayudan a aislarme de todo”, el portero dice, volviendo a la maldita lesión, que “me fui a Alemania a recuperar mi vida, a sentirla sin ser futbolista. Y es que los jugadores vivimos una vida irreal. Aquella etapa supuso una cura de humildad que luego me sirvió para volver a ejercer mi profesión. En Augsburgo, durante tres meses, compraba mi billete de tranvía como cualquier persona; iba a todas partes con muleta, en soledad… Aquella experiencia nadie me la quitará”.

Valdés deja claro que “no me gusta la fama. Cuando acabe todo, estaré con mis hijos, enseñándoles qué sucede cuando se enciende la luz, esperando y deseando que se les encienda. En mi caso se apagó y espero que cuando termine el fútbol no me encuentren”. El futbolista dice que su carrera ha sido “trabajar, trabajar y trabajar pasara lo que pasara y al final llegué a la cima. Eso sí, si me tocara hablar del mundo del fútbol, lo haría de miles de momentos de sufrimiento”. Y reconoce que “cambiaría muchas cosas de mi vida. Tal vez el día que nací, porque me gustaría variar muchas cosas que pasaron. No hay forma mejor para empezar de cero. Lógicamente hay grandes momentos, como el nacimiento de mis tres hijos o los títulos ganados. Pero egoístamente, al menos en mi caso, sería volver a empezar y tomar otras decisiones”.

Y para acabar, también recordó un duro episodio de su vida, cuando siendo niño una bacteria puso en peligro su carrera. Víctor Valdés explicó que cuando tenía sólo 12 años, comenzó a “sentir un dolor muy fuerte en un adductor; el mismo me bajó a la pierna y tras una semana sin saber la causa, me comunicaron que una bacteria había comenzado a comerme la tibia. La citada bacteria entró en mi organismo a través de unas heridas que tenía en un brazo”. “Recuerdo que fueron momentos muy malos para mi familia, que sufrió mucho, pero ese ángel de la guarda que siempre me ha ayudado apareció y tras ser operado, la pierna afectada creció a la par de la otra. En aquellos momentos no se sabía si el desenlace sería ese o si me hubieran tenido que cortar la pierna”, relata por último.

Manchester United