Marcelino, el “entrenador perfecto” para superar el legado de Manuel Pellegrini
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el villarreal está encantado con el asturiano

Marcelino, el “entrenador perfecto” para superar el legado de Manuel Pellegrini

Manuel Pellegrini es el entrenador que más huella ha dejado en la historia del Villarreal. Marcelino va camino de igualar el legado dejado por el técnico chileno

Foto: Marcelino da instrucciones durante un partido de esta temporada (EFE)
Marcelino da instrucciones durante un partido de esta temporada (EFE)

Es el entrenador que más huella dejó en la historia del Villarreal por diferentes motivos. A nivel deportivo, a las órdenes de Manuel Pellegrini alcanzó cotas que nadie podía imaginar y su personalidad encajó a la perfección en la filosofía del club amarillo. Marcelino García Toral fue contratado hace dos años, cuando el equipo estaba en Segunda y el regreso a Primera peligraba. Hoy en día, la comunión entre las dos partes es inmejorable. La relación entre club y entrenador es, incluso, mucho mejor de lo que cabía esperar en un principio. Tanto, que el asturiano, a día de hoy, va camino de tener la misma consideración que el chileno en su día. Y eso no está al alcance de cualquiera.

“Ahora mismos forman un matrimonio perfecto”, asegura una persona muy cercana a la vida cotidiana del Villarreal. Marcelino, al calor de los buenos resultados, ha encajado como un guante en el club. Y eso que cuando se vistió de amarillo, existía cierto recelo mutuo. Ni él pensaba que el Villarreal funcionaba como lo hace a todos los niveles, ni los rectores de la institución pensaban que el entrenador iba a acoplarse como lo ha hecho. Fernando Roig implantó un modelo de gestión que no lo toca nadie y el técnico, con el paso del tiempo, descubrió que desde su modestia -la ciudad tiene poco más de 50.000 habitantes- funciona con precisión en todas las facetas. Se encontró un club más grande de lo que aparenta…

Entrenador estricto y metódico en todos los aspectos -entrenamiento, recuperación, alimentación…-, ha encontrado un total respaldo por parte del club para desempeñar su trabajo. Cuando surgió un conflicto hace escasas semanas que alteró su trabajo, la dirigencia no lo dudó y apoyó a Marcelino de manera incondicional. Chocó con Cani y el club respaldó sin dudarlo al técnico. Desde la época en la que Riquelme encendió la vida diaria del equipo, el Villarreal no vacila a la hora de tomar decisiones de este tipo. La estrella argentina abandonó el club de manera inmediata, como así ha sucedido con el ahora jugador del Atlético de Madrid, pese a ser uno de los más importantes a nivel futbolístico de la plantilla amarilla.

Los que manejan la vida diaria del Villarreal cada vez están más convencidos de que fichar a Marcelino ha sido lo mejor que pudieron hacer en su momento. “La relación es idílica”, desvelan personas cercanas a la cúpula directiva. El técnico no sólo pone los cinco sentidos en colocar al Villarreal en el lugar que alcanzó con Manuel Pellegrini; también está muy involucrado en el trabajo que realiza el club en categorías inferiores, un detalle que se valora en un club que trabaja bien esta faceta desde hace muchos años. Marcelino tira de chavales cuando toca, lo que refuerza las directrices que marcan los que mandan en el club castellonense.

Manuel Pellegrini agarró las riendas del equipo levantino en la temporada 2004/2005, abandonándolo en 2009 para iniciar una aventura fallida en el Real Madrid de Florentino Pérez. El Villarreal, con el chileno, llegó a alcanzar la segunda plaza en un Campeonato de Liga y estuvo a un paso de clasificarse para disputar una final de la Champions. Su conexión con Fernando Roig y su equipo de trabajo era perfecta, iba más allá de lo profesional. Marcelino aún no ha alcanzado un estatus similar, pero en estos momentos sí se puede decir que va camino de igualar la huella dejada por el actual entrenador del Manchester City. Desde luego, la convivencia es perfecta a día de hoy. Alcanzar la final de la Copa del Rey eliminando al Barcelona, colocaría a García Toral a un nivel similar, o incluso superior, al alcanzado por el ‘Ingeniero’ chileno.

Cuando la apuesta con Joaquín Caparrós en el lejano 1999 falló -sólo duró en el banquillo siete jornadas de Liga-, muchas cosas cambiaron en el Villarreal. Y hasta el día de hoy. Marcelino ha aceptado y entendido a la perfección las firmes normas que marcan la vida del club. Apuesta por un fútbol atractivo y un entrenador que no se ajuste a ello nada tiene que hacer. Otro aspecto fundamental, que el asturiano tiene claro que no se discute, es la política de fichajes. En esta materia los entrenadores no tienen poder de decisión. Y, por lo tanto, los agentes de los técnicos, en muchos casos con mando en esta parcela, no tienen nada que hacer en el Villarreal.

Fernando Roig Villarreal CF
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