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¿Qué tendrá Martin Odegaard para que los grandes del fútbol europeo lo agasajen?
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madrid y bayern pelean por un quinceañero

¿Qué tendrá Martin Odegaard para que los grandes del fútbol europeo lo agasajen?

Lo que ha hecho este jovencito sin edad legal para beber tiene pocos precedentes. De hecho, en su país, Noruega, no tiene ninguno. Madrid y Bayern lo agasajan

Foto: Martin Odegaard debutó con Noruega con apenas 15 años (Cordon Press).
Martin Odegaard debutó con Noruega con apenas 15 años (Cordon Press).

Un torneo de fútbol de quinceañeros tiene poco de atractivo mediáticamente hablando. Son jugadores sin curtir que tienen limitados conocimientos tácticos y están todavía puliendo varios aspectos técnicos y cuyo físico está lejos de ser el ideal para un futbolista de primer nivel. Habrá excepciones, claro, pero ocurren poco más a menudo que cuando el sol se pone por el este. Lo normal no es encontrarse con un niño que pueda jugar con los grandes. Sino que un ojeador avispado ve a un chaval que tiene pinta de estrella potencial, se lo comenta a su club y si recibe el visto bueno, lo lleva a la cantera. Pero como en todo, siempre hay un Martin Odegaard que confirma la regla.

Lo que ha hecho este jovencito sin edad legal para beber tiene pocos precedentes. De hecho, en su país, Noruega, no tiene ninguno. Martin estaba empezando a caminar cuando Molina no se entendió con Paco e Iversen lo aprovechó para marcar el gol de la victoria de su país sobre España en la Eurocopa de 2000. Desde ese partido, Noruega no ha vuelto a ganar en un gran torneo. Es más, no ha vuelto a participar en uno desde aquél, o lo que es lo mismo, Odegaard no ha visto a la selección que él ya representa jugar una Euro o un Mundial. Quizás sea por eso, por la ansiedad noruega por volver a triunfar que aceleraron el proceso de maduración natural de un niño de 16 años.

Vídeo: La calidad de Martin Odegaard.

Odegaard ha visto vídeos de Ole Gunnar Solskjær, de Tore André Flo, de Henning Berg. Ha oído hablar de ellos, pero seguro que no los ha visto jugar en directo. Pero su evidentísima juventud no le está suponiendo un estorbo para saltarse etapas en la carrera de un futbolista. No sólo ha debutado antes de tiempo con el Strømsgodset y con Noruega. También va a quemar rápido, velocísimo, la fase de curtirse durante un tiempo en el club que se lo ha dado todo, el que ha apostado por él. Media Europa se pelea por él, y si nos detenemos a apreciarle durante un buen rato, llegamos a la conclusión de que no lo hacen por un cualquiera.

Si el Bayern, el Liverpool y el Real Madrid se molestan tanto en agasajar a un chico de 16 años recién cumplidos es por algo. Desde que debutó con su equipo se ha convertido en titular indiscutible. Es un mediapunta moderno zurdo (bastante zurdo, pero no tiene miedo a disparar con la diestra si fuese necesario) de una elegancia enternecedora. Su edad, como decimos, no le hace méritos para la calma y la maestría con la que se mueve por todo el campo, siempre con la cabeza alta, porque su pie izquierdo le indica dónde está el balón, no necesita mirarlo. Siempre prefiere otear el horizonte y buscar a compañeros. Tiene una buena conducción, con el balón pegado a la bota, de la que a veces abusa, aunque no destaca en eso, sino en su inteligencia posicional y su último pase, como destaca el periodista Tomàs Martínez, de Marcador Internacional, que viene siguiendo al joven desde hace casi un año.

Eso es, quizás, lo que le hace especial, muy diferente a cualquier chico de su edad. Pese a estar colocado teóricamente por detrás del punta, como 10 claro, su instinto natural es buscar el espacio, moverse por todo el frente de ataque para apoyar el movimiento ágil de la pelota. No busca el protagonismo, no es un chupón típico de su edad, (si bien tiende a abusar de protagonismo) sino que prefiere siempre entregar el balón al primer toque. Aunque tiene suficiente autoconfianza para encarar y zafarse del marcaje con regates rápidos, siempre con la inquebrantable voluntad de buscar el gol. Todo ello, apoyado en un físico contundente aunque sin la fibra que adquirirá con el paso de los años.

El problema que puede tener este chico es que todo lo que le está pasando le está pasando muy pronto y muy rápido. Acercarse al Merseyside para entrenar con el Liverpool, visitar y sudar en Valdebebas y ver un derbi en el Calderón, ser vigilado muy de cerca por Guardiola… Y ya con el peso de todo un país detrás que espera de él al héroe que devuelva a Noruega a un torneo importante. “En los malos momentos, necesitas un superhéroe. Y parece que con 15 años es lo más cercano que tenemos”, dijo David Nielsen, su entrenador. Que este jugador pase a ser uno de los mejores del mundo como esperan los clubes que le quieren dependerá única y exclusivamente de su cabeza, de lo que consiga aguantar las idas y venidas que tendrá cuando llegue a un grande y se encuentre que es uno más.

Un torneo de fútbol de quinceañeros tiene poco de atractivo mediáticamente hablando. Son jugadores sin curtir que tienen limitados conocimientos tácticos y están todavía puliendo varios aspectos técnicos y cuyo físico está lejos de ser el ideal para un futbolista de primer nivel. Habrá excepciones, claro, pero ocurren poco más a menudo que cuando el sol se pone por el este. Lo normal no es encontrarse con un niño que pueda jugar con los grandes. Sino que un ojeador avispado ve a un chaval que tiene pinta de estrella potencial, se lo comenta a su club y si recibe el visto bueno, lo lleva a la cantera. Pero como en todo, siempre hay un Martin Odegaard que confirma la regla.

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