así recuerda ángel cappa el debut de raúl

"Según le hablaba, mi discurso me parecía más idiota: Raúl nunca dudó de su juego"

Este miércoles se cumplen 20 años del debut de Raúl con el Real Madrid y Ángel Cappa, segundo de Valdano en aquel momento, lo rememora en 'El Confidencial'

Han pasado dos décadas, pero sigue manteniendo la misma ilusión con la que saltó al césped de La Romareda aquella tarde de octubre. Una titularidad que levantó revuelo y ocupó las portadas de los periódicos deportivos. Jorge Valdano había decidido dar el peto de titular a un tal Raúl González Blanco. Nadie se imaginaba que aquel chico de Villaverde estaba a punto de escribir su propio capítulo en la historia del Real Madrid. “Sólo él”, asegura Ángel Cappa, segundo del técnico argentino, a El Confidencial. Junto a Cappa volvemos la vista atrás para rememorar un debut que este miércoles cumple 20 años. Y es que a sus 37 años, Raúl sigue viviendo el fútbol como entonces.

Zaragoza se despertó aquel 29 de octubre con ilusión, un sentimiento que se despertaba con las visitas de los grandes de la Liga. Los maños eran entonces un equipo temido, capaz de complicar una noche en apariencia apacible. La motivación por enfrentarse al Real Madrid se mezclaba con un nombre propio: Raúl González Blanco. Un canterano criado en la antigua Ciudad Deportiva y con pasado rojiblanco. Un chaval de 17 años que había llegado al primer equipo quemando etapas con la rapidez de un Ferrari, que diría Fernando Hierro. Un delantero que estaba a punto de empezar a escribir su propio capítulo en la historia del Real Madrid. La Romareda esperaba expectante a ver las maneras de aquel Raúl. La noche era fría, pero esto no amedrentó al debutante, que recorrió el camino que separa Madrid de Zaragoza dormido en la parte trasera del autobús.

Su estreno oficial no fue redondo: el Real Madrid perdió (3-2) y Raúl falló frente a un Cedrún que, a posteriori, se convertiría en una de sus víctimas preferidas. Ángel Cappa vivió en primera línea aquel debut y recuerda a Raúl como “un chico flaquito, con cara de malo y una confianza absoluta en sus posibilidades”. Algo en lo que insistirá. Tal y como evoca el técnico argentino, “tenía una gran serenidad aparente, como si no le afectara nada el debut”. Y el momento llegó aunque las cosas no le salieron como él planeó: “Falló un par de goles que eran fáciles de hacer, uno incluso después de regatear a Cedrún. Derrochó naturalidad”.

No necesitaba ser arropado

Lo que pasó por la cabeza de Raúl en el vestuario visitante de La Romareda sólo él lo sabe, pero Cappa desvela algunos detalles: “Me vi en la supuesta obligación de ir a decirle que lo había hecho bien, que había hecho lo que tenía que hacer y que a veces se falla. Y me encontré con un jugador cuya cara transmitía mucha confianza; a medida que le hablaba, mi discurso me parecía más idiota y Raúl me miraba como diciendo: qué me está contando”. El argentino recuerda que tuvo este gesto con el objetivo de “hacer lo correcto para que no se deprimiera, pero es que él nunca dudó de su juego”. ¿Y cómo se lo tomaron los más veteranos del vestuario? La normalidad reinó en el ambiente y es que, como apunta Ángel Cappa, “ya le conocían de los entrenamientos y de algunos amistosos. Lo lógico era que jugara él, se lo tomaron bien y, además, le apoyaron, aunque Raúl no era un jugador frágil que necesitase ser arropado”.

La decisión de dar la titularidad a un jugador de 17 años no era fácil, pero lo cierto es que el cuerpo técnico no tuvo ninguna duda. Y si las hubo, se despejaron después de un amistoso que el Real Madrid jugó en Alemania. El veterano entrenador argentino cuenta que se quedó en Madrid “con algunos jugadores; básicamente porque iban en un avión chiquito y tengo miedo a volar; es más, creo que no tuvieron un regreso tranquilo. Cuando Jorge abrió la puerta del vestuario, nos miramos y casi al mismo tiempo dijimos que tenía que debutar. No hubo dudas, nos transmitía mucha seguridad y tranquilidad”. En aquel momento, ni Valdano ni Cappa podían imaginar el huracán que estaban a punto de desatar.

Futuro blanco para Raúl

“Sólo Raúl era capaz de imaginar que iba a ser un símbolo histórico del Real Madrid y del fútbol mundial”. Ángel vuelve a incidir en la seguridad que desprendía aquel Raúl de 17 años. Él, por su parte, intuía que “iba a ser un jugador de primera en el Real Madrid, algo que no está al alcance de cualquiera. Era imposible soñar que iba a llegar donde ha llegado”. Han pasado veinte años de aquella noche en La Romareda y Ángel Cappa se ha cruzado con Raúl varias veces y han evocado el partido en el que debuto. La última en el pasado Mundial de Brasil: “Charlamos sobre ello y ofreció detalles que a mí ya se me habían olvidado”.

Con el exjugador madridista empeñado en seguir en activo, al menos, dos temporadas más en las filas del Cosmos de Nueva York parece que su vuelta al Real Madrid es probable, aunque no a corto plazo. Este es el deseo de Florentino Pérez, pero ¿cómo lo ve Cappa? “Los equipos son de los jugadores y más de los que tienen tanto significado como Hierro, Buitre o Raúl; tiene que estar en el Real Madrid, es imprescindible”. Preguntado por si le ve en un despacho o en el banquillo, el argentino se decanta por la segunda opción: “Raúl empezó como un goleador y ahora es un jugador completo. Tenía una serie de condiciones naturales, una inspiración que ha complementado con conocimiento sobre el juego porque él siempre ha tenido mucho interés”. Y es que, veinte años después Raúl sigue aprendiendo del fútbol. Igual que aquella fría noche en La Romareda.

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