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El Real Murcia se siente muy reforzado y espera al juicio para confirmar la "injusticia"
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creen que fueron "injustamente perjudicados"

El Real Murcia se siente muy reforzado y espera al juicio para confirmar la "injusticia"

En el club pimentonero sienten que han ganado otra batalla y confían ciegamente en ganar también la guerra porque se sienten "perjudicados injustamente"

Foto: Los jugadores y el entrenador del Real Murcia, en una sesión preparatoria (EFE).
Los jugadores y el entrenador del Real Murcia, en una sesión preparatoria (EFE).

El Real Murcia jugó y ganó en el estadio Nuevo Ganzábal de Langreo (0-2) este domingo, a más de 800 kilómetros de Murcia. Fue su sexto partido y cuarta victoria en Segunda División B. Esa fue la categoría en la que la LFP quiso que jugara el club grana, y por muy extraño y sospechoso que fuese el proceso, la decisión fue firme y nada hubo que el Murcia pudiera hacer para evitarlo. De hecho, hizo todo lo que la ley le permitía, y la misma ley le respaldó, sin que fuera suficiente para evitar el descenso del equipo que había sido cabeza de serie en el playoff de ascenso a Primera División. Sin embargo, aunque el tren de la temporada ya esté en marcha y sea imparable, la lucha pimentonera no se ha parado ni se parará.

La resolución del Tribunal Administrativo del Deporte es recibida con sorprendente tranquilidad en el entorno de la entidad murciana. Nada de campanas al vuelo, ni euforia por una posible restitución de la categoría perdida, ni tensión por una potencial noticia muy positiva. Nada. Al contrario, en Murcia reina la calma. El Real ya se ha adaptado sin remedio a la división impuesta y quiere permanecer así, alejado de las polémicas, pero a su vez con un ojo muy pendiente en todo lo que la justicia vaya originando. Lo importante, lo verdaderamente tangible, son los resultados de cada fin de semana y hasta que no haya una decisión firme, el Grupo I de Segunda B centra la mente grana.

La única reacción real del club es un “ya era hora”. La sensación en el seno de la entidad es que reafirma su tesis inicial, aquélla que anunció hace meses diciendo que la LFP no tenía derecho a incurrir en la duplicidad sancionadora. Fue esa, la supuesta reiteración de faltas que acarreaba el Real Murcia lo que, según la propia Liga, propició el descenso a Segunda B. De hecho, otro punto a favor del Murcia es que hay otros clubes con sanciones, pero al no ser reiteradas, pudieron mantener la categoría. Es decir, con la misma situación que otros, el Murcia fue descendido.

El Murcia quiere ser precavido. No hay necesidad de sentirse estafado por la Liga de Fútbol Profesional, a pesar de las evidencias destacadas tanto por el Juzgado número 7 de lo Mercantil de Madrid como por el propio club. Prefieren ser más cautos y hablar de que han recibido un trato que les ha “perjudicado injustamente”. “Hemos sido víctimas de una injusticia y confiamos plenamente en que el juicio nos dé la razón”, dicen en el club. Hay satisfacción, como no puede ser de otra forma y han salido muy reforzados de cara a ese juicio que aún no tiene una fecha fijada.

Aun así, a pesar de que las pruebas que puede presentar en el pleito son muy evidentes para su beneficio, hay algo que se teme y mucho en Murcia. Lo que todo el mundo quiere en la capital del Segura es que se devuelva al club a Segunda División A, pero esa decisión podría no ser la que tome el juzgado cuando dicte sentencia. Se habla de que el caso se podría solucionar con una ‘simple’ compensación económica de la LFP al Real Murcia, que podrían ser esos 4 millones de euros que depositó como fianza la patronal en el caso en que el Murcia tuviese razón a través de la justicia ordinaria. El club considera que tal gesto no paliaría una decisión “errónea de consecuencias muy graves”.

Otra situación que preocupa y mucho a Murcia y al Murcia es el anuncio que hizo hace dos meses Jesús Samper de publicar un cuaderno de venta de sus acciones del club. El presidente sigue firme en su decisión de hacerlo público y esperar a ver si hay algún comprador verdaderamente interesado. “No quiere venderlo a cualquiera”, dicen en las oficinas pimentoneras. Si hubiese alguien que tuviera una idea muy clara de su proyecto de club y que, además, tuviese los 30 millones de euros por los que vendería (según se comenta en la prensa local), Samper se marcharía de la Nueva Condomina. Pero por ahora, nadie se ha acercado al empresario madrileño para hablar de la venta. Mientras, los pequeños accionistas del club se están moviendo y mucho para encontrar a un interesado, y lo mismo hace la FEPEMUR (Federación de Peñas).

Ajenos a todo lo que sucede en los despachos y en los juzgados, los jugadores de los que dispone José Manuel Aira siguen compitiendo y de maravilla. Una plantilla con ciertas dosis de “improvisación” acumula cuatro victorias y dos derrotas en los seis partidos disputados, situándose muy cerca de los puestos de promoción de ascenso a Segunda. Un equipo formado por jugadores que llegaron unos días antes del inicio de la competición y completado con jóvenes canteranos que están dando la cara, como Arturo Molina y José Ángel Carrillo, autores de los tantos en Langreo y las grandes promesas del fútbol murciano.

El Real Murcia jugó y ganó en el estadio Nuevo Ganzábal de Langreo (0-2) este domingo, a más de 800 kilómetros de Murcia. Fue su sexto partido y cuarta victoria en Segunda División B. Esa fue la categoría en la que la LFP quiso que jugara el club grana, y por muy extraño y sospechoso que fuese el proceso, la decisión fue firme y nada hubo que el Murcia pudiera hacer para evitarlo. De hecho, hizo todo lo que la ley le permitía, y la misma ley le respaldó, sin que fuera suficiente para evitar el descenso del equipo que había sido cabeza de serie en el playoff de ascenso a Primera División. Sin embargo, aunque el tren de la temporada ya esté en marcha y sea imparable, la lucha pimentonera no se ha parado ni se parará.

Jesús Samper
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