El barça gana el gamper al león (6-0)

Munir se cuela en la fiesta de Luis Suárez

El nuevo Barcelona se presentó en sociedad con una goleada ante el León (6-0). Marcaron Messi, Neymar (2), Munir (2) y Sandro en el debut de Luis Suárez

Foto: Munir se cuela en la fiesta de Luis Suárez

Se trataba de vivir una plácida noche de verano en el Camp Nou. Y así fue. Sin sobresaltos, con una escuadra de nivel menor, los pocos aficionados y los turistas que apuran sus días en la Ciudad Condal pudieron disfrutar de la presentación en sociedad del Barça de Luis Enrique. Un equipo que en la cómoda victoria en la final de Gamper ante el indolente León mexicano (6-0) demostró la infinidad de recursos que atesora. En la primera parte, Messi, autor de un tanto, y Neymar, con doblete express, decantaron una pachanga sin historia. En la segunda, los jóvenes criados en La Masía se frotaron las manos con otros tres. Munir, autor de un nuevo doblete como el que ya le hizo al Helsinki, lideró a unos canteranos que evolucionan a pasos agigantados. Sandro, todo corazón, cerró una fiesta en la que la parroquia culé pudo disfrutar del debut al margen de la ley de Luis Suárez.  

Tres minutos tardaron los de Luis Enrique desprecintar la portería rival. Con tres pases, en una transición al trote, Messi puso el balón en la zurda para que Neymar dispusiese a su gusto. El carioca, felizmente recuperado de la fractura de vértebra que sufrió en el pasado Mundial, gozó de la complicidad de Rafa Márquez, al que le entró la nostalgia al volver a pisar la que fue su casa durante muchos años, y se levantó lo suficiente para que el argentino cambiara su zurda por un delicado testarazo. Poco después, en una embestida de Rafinha por la izquierda, Leo se valió de su brazo para acomodarse el cuero y antes de marcar de forma antirreglamentaria. Para completar el ‘pack’, Rakitic y su acento sevillano presentaban credenciales con un disparo desde la frontal que se fue por muy poco.  

El asedio a la meta de Yarborough era constante. El ambiente rezumaba gol y, con los azulgrana jugando a su antojo, el premio no tardó en llegar. Las líneas juntas  y quietas de los forasteros, tratando de tapar cualquier agujero que desnudara sus vergüenzas, no valen cuando Andrés Iniesta está en tu equipo. El manchego, con la precisión de cirujano que le caracteriza, dibujó un pase de fábula que dejó petrificada a la zaga de Gustavo Matosas y dejó solo a Neymar, saco de pillería a la hora de tirar el desmarque. El escudero de Messi, segundo lado del triángulo escaleno que forma la delantera culé, metió con sutileza la puntera de su pierna izquierda para dejar en evidencia al portero, intrépido a la hora de salir de su guarida.

Con este percal, abriendo la lata sin despeinarse, la intensidad del Barcelona fueron menguando de forma progresiva. Las llegadas de los mexicanos parecían un espejismo. Y cuando éstas se producían Claudio Bravo anduvo sólido y sin fisuras, dejando claro que aunque la lesión de Ter Stegen haya acallado el debate, Luis Enrique tiene un portero de garantías en el que confíar. Fueron tres acciones casi consecutivas que el meta chileno desbarató con jerarquía y aplomo.

Leo, libre como el viento, se adueñó de la zona de tres cuartos. Partía, tocaba, era juez y parte. Alfa y omega en la zona de ataque de un equipo que busca recuperar su sitio tras un curso donde los títulos brillaron por su ausencia. El argentino es el foco, la luz que ilumina el camino de un Barcelona hecho a su medida. Neymar, en el papel de lugarteniente, sonríe y es feliz cuando ve llegar el balón. Arriba este Barcelona tiene la virguería,la imaginación, el desborde y el talento por castigo. Cualidades indispensables para el éxito. Antes de que el equipo cambiara de cara, la dupla Messi-Neymar aprovechó para darse un último homenaje. En el salón del pisito que levantaron en el área, el argentino le puso una vaselina milimétrica a Neymar. Márquez, musitando de forma permanente sin sonrojarse, midió mal en el despeje y concedió al carioca un toque adelantado para dejar tirado al portero. Solo ante el gol, el tacón fue el recurso para adornar el tercero de la velada estival.

A la vuelta de la caseta, Piqué, que entró por Mascherano y Munir, una de las grandes sensaciones de la pretemporada, que suplió al bigoleador Neymar, iniciaron la paulatina y habitual muda en el once. En estas, Matosas no aguantó más y adelantó la esperada ovación a Rafa Márquez a los primeros compases del segundo acto. Sin embargo, la pachanga tenía que llegar hasta el minuto 90. Para seguir amenizando el show, a Rakitic se le encendió la bombilla para avistar la subida de Alves y poner un balón en profundidad de ensueño. Sin dejarla caer, el lateral brasileño la centró en semifallo. Ante la torpeza e incapacidad del portero rival, la joven perla Munir llegó en tromba para empujar a la red una jugada que él mismo había dado vida un minuto antes. Luis Enrique, como hacía el Dream Team de Chuck Daly, cambió a siete jugadores del tirón (Masip, Xavi, Bartra, Sandro, Samper, Sergi Roberto y Montoya).

El ansiado estreno ‘extraoficial’ de Luis Suárez tuvo que esperar unos minutos más. Entre toque y toque, y alguna voluntariosa carrera de Munir, el chaval de ascendencia marroquí y nacido en El Escorial que le robó el sitio al condenado Deulofeu, el charrúa saltó de la mano del canterano Grimaldo. Con la fábrica impregnando la alineación culé, los chavales hicieron honor a su fama, desdibujando la puesta de largo del fichaje estrella de la temporada. Los mirlos querían más y lo tuvieron. Una alocada carrera de Sandro sirvió para seguir aumentando el resultado. Tras la galopada, el joven atacante se plantó en el área, giró a medias y vio la llegaba en tromba de un Munir que desde el punto de penalti no perdonó  a un grupo de hombres de camisetas verdes que decían ser futbolistas.

Sobre la bocina, el propio Sandro se encargaría de culminar el set tras recibir un exuberante pase de Samper, otro ‘Barça Boy’, y colarle el balón entre las piernas al meta suplente del León. Fin de la cita. Ni la honra merecieron los mexicanos, que parecieron los cuñados barrigones de sus contrincantes. En su mustio parlamento de inicio, Luis Enrique tiró de tópicos para prometer el oro y el moro a su parroquia. Lugares comunes y frases hechas para darle al pueblo lo que quiere escuchar. “Nuestro objetivo es que os sintáis orgullosos”, comentó. Un orgullo que debe ser metabolizado en forma de títulos.

 Ficha técnica:

6 - Barcelona: Bravo (Masip, min.61); Alves (Montoya, min.62), Mascherano (Piqué, min.46), Mathieu (Bartra, min.61), Jordi Alba (Grimaldo, min.76), Sergio Busquets (Samper, min.62), Rakitic (Xavi, min.62), Iniesta (Sergi Roberto, min.62), Messi (Sandro, min.62), Rafinha (Luis Suárez, min.76) y Neymar (Munir, min.46).

0 - Club León: Yarbrough (Martínez, min.70); Cárdenas (Pineda, min.71), Márquez (Wanderley,min.52), Ignacio González (Ortíz, min.88), Edwin Hernández (Sabah, min.72), Vázquez (Aldo Rocha, min.71), Peña (Navarro, min.61, Magallón (Castañeda, min.88), Yamilson Rivera, Elías Hernández (Delgado, min.70) y Boselli.

Goles: 1-0: Messi, min.3. 2-0: Neymar, min.12. 3-0: Neymar, min.43. 4-0: Munir, min.55. 5-0: Munir, min.78. 6-0: Sandro, min.90.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (Comité Catalán). Sin amonestados.

Incidencias: 49ª edición del Trofeo Joan Gamper, disputado en el Camp Nou ante 72.475 espectadores.

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