INDIGNACIÓN POR LA CAMPAÑA CONTRA OBIANG

"¿Pero por qué decís que en Guinea Ecuatorial hay una dictadura?"

"En Guinea Ecuatorial hay libertad, ¿Por qué decís que no hay libertad?", repiten una y otra vez los guineanos que viven bajo la sombra militar de Obiang

Foto: Uno de los carteles de Obiang en Malabo (Foto: JFD).
Uno de los carteles de Obiang en Malabo (Foto: JFD).

"En Guinea Ecuatorial hay libertad, ¿Por qué decís que no hay libertad?", repiten una y otra vez los guineanos cuando preguntas por la realidad de un país que desde el 3 de agosto de 1979 vive bajo la alargada sombra del en su día militar, formado en Zaragoza, Teodoro Obiang. El golpe de estado que perpetró, terminó con él como jefe del gobierno de Guinea Ecuatorial, poder que ejerce bajo el nombre del Partido Democrático de Guinea. Derrocó a su tío, Francisco Macías, al que ejecutó, pero no ha cumplido con la principal promesa hecha, que no era otra que la de terminar con la represión.

Un paseo por Malabo sirve para demostrar que la figura de Obiang es algo más que la de un simple político al uso. Sus fotos coronan muchas de las calles de la ciudad guineana. Algunas colocadas por orden presidencial, por cualquier motivo que se puedan imaginar, y otras muchas como peaje que deben pagar las empresas que pretendan instalarse en Guinea Ecuatorial. Todas felicitan a Obiang en la puerta de sus respectivas sedes. La mejor de todas las fotos es la que preside la avenida de la Independencia y que sirve para felicitar el año nuevo, pero no piensen que hablo de 2014. Para nada. Hablamos de 2013. Todo se llama Malabo, hablamos del estadio, del aeropuerto... o en caso contrario 'presidente Obiang'.

Muchos de los guineanos hablan de la pacífica convivencia que existe en su país. Y lo justifican con las elecciones libres que cada siete años se celebran. "Nadie nos obliga a votarle. El pueblo está con él", repiten, tal y como hace María del Amor, guía turística de profesión. Todo está bajo control y dicen que ya tiene preparado su sucesión con su hijo Teodorin, actual ministro de pesca. Cinco cambios en la constitución avalan y garantizan la continuidad de la saga. Unos hablan de dictadura, otros emplean la palabra libertad. Según sea si situación, cada uno de las cosas de un prisma diferente. Lo que sí es cierto es que acceder a las redes sociales no es nada sencillo en Malabo.

"El que aquí no trabaja es porque no quiere. Todo el mundo tiene trabajo. De hecho hay muchos españoles trabajando en Guinea", afirma. El sueldo medio del guineano está situado en los 650 euros mensuales, pero las quejas de la desigualdad no van dirigidas tanto en el aspecto laboral y sí hacia dónde va el dinero que se obtiene con el petróleo. "En España se exagera con todo lo que sucede en Guinea. No hay represión" afirma un periodista que prefiere no desvelar su identidad. La realidad habla de dos euros al día para cada ciudadano, mientras que el político acumula millones en diferentes cuentas.

Uno de los mercados de Malabo (Foto: JFD).
Uno de los mercados de Malabo (Foto: JFD).

La presencia de la campeona del mundo ha vuelto a poner sobre la mesa la realidad política y el proceder del dictador. Recibido por presidentes como Zapatero, Sarkozy o el propio Obama, dicen que gran parte del dinero del petróleo está en manos de empresas norteamericanas que alimentan directamente las cuentas de la familia Obiang en Europa. Ahora la presencia de España vuelve a poner de actualidad a su gobierno. Del Bosque y los suyos se han querido desmarcar. "Hemos venido a jugar al fútbol y no a derrocar a nadie", espetó ayer el seleccionador.

Lo cierto es que la Roja -estrenará su encarnado uniforme en la noche de hoy- sirve de escaparate propagandístico. La llegada de la selección al aeropuerto ya supuso la primera demostración de lo que la policía es capaz de hacer. Patadas y porrazos a los enfervorizados seguidores. Con contundencia. Y es que la policía tiene el control de la situación. "Son los más corruptos de todos. Puedes conducir borracho, hablando por teléfono, pero no pasará nada si tienes dinero para sobornar al agente", afirma un emigrante colombiano.

Los jugadores de la selección guineana, muchos de ellos con pasado o presente español, no hablan de dictadura. Juvenal, su capitán y actualmente en el Cornellá, habla de manipulación periodística. "Claro que hay desigualdad, pero la misma que existe en Sevilla, Madrid o Barcelona sí la buscas. Obiang no es un dictador y hace muchas cosas buenas por el pueblo", afirma.

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