Kimi Antonelli ya es el cuento de la Cenicienta y Carlos Sainz amortiza su salario en Williams
El italiano logra la tercera victoria seguida en la presente temporada, pero Mercedes ya tiene rivales serios y no solo con McLaren. Sainz puntúa inesperadamente para Williams y Alonso, al menos, vuelve a ver la bandera a cuadros
Kimi Antonelli sumó su tercera victoria seguida en el GP de Miami. (Eric Alonso/DPPI/AFP7)
Tres o cuatro pilotos podían haber ganado elGP de Miami, pero repitió el mismo de las tres primeras carreras. No está mal para arrancar con un nuevo reglamento la igualdad que arrojó entre cuatro equipos. Si se hace abstracción de la farragosa y esotérica gestión de energía, la primera carrera americana resultó entretenida. Incluso más que muchas de la era anterior.
Lástima que Max Verstappen hiciera de las suyas tras la primera curva. El duelo entre Kimi Antonelli y los McLaren habría tenido más pimienta todavía. Con su triunfo, el joven piloto italiano está creando una magnífica historia y un gran argumento para 2026 de confirmarse que Mercedes ya no está solo.
Mientras, el salario de Carlos Sainz es la mejor inversión de James Vowles si de retorno económico por punto conseguido se trata desde 2025. Por su parte, Fernando Alonso cubría el expediente obligado en estos tiempos de frustración. Al menos, tuvo un sparring en el Cadillac de Sergio Pérez para buscar una raquítica motivación para un doble campeón con dos décadas en la Fórmula 1. ¿Cómo lo hace?
Waving the chequered flag at the end of the Grand Prix! 🏁
"Sí, el adelantamiento es adelantamiento, eso sí que es verdad, pero depende más de lo que hagas con la estrategia del motor y el mapa motor que de lo que haces a nivel de pilotaje", confirmaba Sainz al terminar. La pista de Miami maquillaba una gestión visualmente más desapercibida y ayudaba a los deseos de Stefano Domenicali y Liberty: donde existe acción, existe la atracción, no importa cómo se genere. Esa acción dejó varios momentos de incertidumbre.
Verstappen la liaba al salvar en la salida un trompo 360 potencialmente tremebundo para quien venía por detrás, es decir, casi todos. Y Leclerc le imitó en la última vuelta, para agradecimiento de varios de sus perseguidores. El primer tercio de carrera se mantenía abierto con Lando Norris y Kimi Antonelli peleando por la primera posición, con Leclerc siempre dando guerra en la cercanía.
El italiano ha perdido los complejos para aflorar su excepcional genialidad. George Russell (cuarto y gracias al desmadre de Leclerc en la última vuelta) tiene motivos para el agobio. Mercedes puso el resto cuando un undercut brillante dejó a Norris con cara de tonto a pesar de su infructuosa persecución final. Con Piastri en el podio, los dos pilotos de McLaren parecían almas en pena a pesar del enorme salto cualitativo del MP40, que aún espera más artillería en Montreal.
Mientras Leclerc perdía el podio con la meta a la vista, Verstappen fue el niño travieso, remontando tras el trompo, sacando partido a su temprana parada y adelantando en la misma meta a Leclerc para terminar quinto, aunque luego sería sancionado. Que Red Bull afeitara un segundo a su monoplaza es un regalo para esta Fórmula 1 tan necesitada de tortas -deportivamente hablando- en la pista. Ojo a Antonelli, que el año pasado acababa el instituto, se sacaba el carnet de conducir y hoy es claro aspirante al título. Quién lo diría.
"Sí, obviamente, muy contento. Por fin hice una de mis salidas, que desde que hemos cambiado esta reglamentación es mi punto fuerte", explicaba Sainz al terminar la carrera. "En la vuelta 1 hubo un poco de caos con algunos coches que parecía que querían acabar la carrera sí o sí, pero lo hemos salvado con dificultades". En esas primeras vueltas locas se enfadó por la radio tras el hachazo de Verstappen. "Se cree que puede hacer lo que le dé la gana solo porque está compitiendo en la zona media".
A partir de entonces, se metió entre los diez primeros y solo salió tras la parada en boxes. Sainz se felicitaba por ser "más rápido que los Audi, los Alpine, los Haas, los V-Carb, que son coches que en Suzuka nos metían medio segundo por vuelta y ahora les metemos dos o tres décimas, así que hemos debido dar un paso adelante importante, aunque el Alpine está todavía tres o cinco décimas, que es lejísimos". A Carlos Sainz le resultaba difícil conciliar gesto y palabras al acabar la carrera.
El noveno puesto de Miami no parecía satisfacerle ante el contraste de su situación actual y los escenarios imaginados para esta temporada. Quizás, de ahí su gesto. "Estoy un poco más satisfecho, aunque este es el coche que tendríamos que haber llevado en la carrera uno, que se ha tenido que retrasar hasta mayo, Miami. Por lo tanto, todos esos problemas espero que ya hayan terminado y ahora empecemos la recuperación y a llegar a las posiciones donde habíamos prometido estar a final del año pasado, que todavía estamos lejísimos. Hay que seguir trabajando duro y asegurarse de que no nos conformamos con esto, porque no es lo que todos pensábamos".
Alonso: "Hacer 15 y no 16"
Cabe preguntarse qué pasará por la cabeza de Fernando Alonsocuando debe afrontar dos horas de carrera sin esperanzas y que sea un mínimo aliciente pegarse con Sergio Pérez y su Cadillac, eso sí, como dos veteranos que saben dejar espacios y robarlos en la pelea.
"Segunda carrera que acabamos sin ningún percance. Luego, el ritmo tampoco era nada del otro mundo, como no lo ha sido todo el fin de semana, así que estuvimos intentando aguantar ahí y no perder comba con lo que podíamos hacer. Si podía ser 15º, pues intentar hacer 15º y no 16º", resumía con el reto de lograr la mejor opción disponible dadas las posibilidades.
"Lástima que no llegase la lluvia porque hicimos un relevo de 41 vueltas con el medio", explicaba al comentar su estrategia de carrera. "Estábamos esperando ahí por si al final llovía por sorpresa e intentar evitar una parada, pero tenemos tanta distancia con el decimocuarto que, incluso evitando una parada, hubiésemos salido en la misma posición, así que todavía nos falta muchísimo para intentar aprovechar alguna triquiñuela". Lo dicho, debe ser difícil mantener alto el espíritu con semejantes metas tras dos décadas en la Fórmula 1.
Y de nuevo, la vista hacia un horizonte de desierto. "No tenemos prevista ninguna pieza nueva en Canadá, así que hasta la duodécimo o decimocuarta carrera, creo que no tenemos ninguna pieza". Sí, dos carreras seguidas en la meta. La unidad de potencia Honda terminaba la carrera, pero de potencia precisamente no es. Lograrla llevará demasiado tiempo todavía.
Tres o cuatro pilotos podían haber ganado elGP de Miami, pero repitió el mismo de las tres primeras carreras. No está mal para arrancar con un nuevo reglamento la igualdad que arrojó entre cuatro equipos. Si se hace abstracción de la farragosa y esotérica gestión de energía, la primera carrera americana resultó entretenida. Incluso más que muchas de la era anterior.