El abandono de Fernando Alonso en el GP de China de Fórmula 1 dejó una de las imágenes más duras del fin de semana para Aston Martin. El piloto asturiano se vio obligado a retirarse después de más de 25 vueltas debido a las fuertes vibraciones del AMR26, que le provocaron pérdida de sensibilidad en las extremidades. “A partir de la vuelta 20 no sentía las manos ni los pies”, explicó el español tras bajarse del monoplaza. Según reconoció, seguir en pista no tenía sentido ante el nivel de incomodidad y los problemas mecánicos del coche.
Antes de comenzar el Gran Premio de China, el propio Fernando Alonso ya había advertido que sería un fin de semana complicado para Aston Martin. El equipo llegó con pocas piezas disponibles y con un monoplaza que todavía muestra limitaciones en términos de rendimiento y fiabilidad. Además, la cita contaba con formato Sprint, lo que reduce el tiempo disponible para probar configuraciones y realizar ajustes en el coche. Aun así, el asturiano estuvo cerca de entrar en la Q2 en la clasificación al Sprint y consiguió completar la carrera corta del sábado.
En la carrera principal del domingo, el piloto de Aston Martin arrancaba con una ligera oportunidad estratégica, ya que cuatro coches no tomaron la salida: los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri, el Audi de Gabriel Bortoleto y el Williams de Alex Albon. En las primeras vueltas llegó a rodar cerca del top diez, aunque con el paso de las vueltas empezó a perder posiciones frente a rivales con mayor ritmo, como Max Verstappen o los dos monoplazas de Cadillac.
El abandono llegó finalmente tras varias vueltas lidiando con el problema mecánico. "Las vibraciones del motor eran excesivas y diferentes, desde la vuelta 20 hasta la 35 estaba sufriendo bastante para sentir mis manos y mis pies", explicó Fernando Alonso. El piloto también reconoció que el equipo aprovechará las dos semanas de descanso para analizar el problema en el banco de potencia y dar más tiempo a Honda para entender el origen de las vibraciones del AMR26, que le obligaron a sumar su segundo abandono de la temporada 2026.
El abandono de Fernando Alonso en el GP de China de Fórmula 1 dejó una de las imágenes más duras del fin de semana para Aston Martin. El piloto asturiano se vio obligado a retirarse después de más de 25 vueltas debido a las fuertes vibraciones del AMR26, que le provocaron pérdida de sensibilidad en las extremidades. “A partir de la vuelta 20 no sentía las manos ni los pies”, explicó el español tras bajarse del monoplaza. Según reconoció, seguir en pista no tenía sentido ante el nivel de incomodidad y los problemas mecánicos del coche.