Barcelona y la F1 se arreglan: celos externos, puja con Madrid y el mix negocio-tradición
A pesar de que la decisión no ha sido bien vista por parte de otros circuitos del campeonato de la F1, Barcelona consigue resistir en el calendario. Alternará con Spa hasta el 2032
Después de 35 ediciones el Circuit de Barcelona-Catalunya seguirá albergando Grandes premios de Fórmula 1. (PDV)
La noticia de la renovación de Barcelona como sede de Grandes Premios de Fórmula 1 era algo que se esperaba, pero en la actual realidad de la competición, hasta que firmas no hay nada seguro. El campeonato no puede crecer más allá de las 24 carreras actuales y la lucha entre ciudades y países por tener un hueco en el calendario es encarnizada. Tienes que pagar mucho dinero y ofrecer un excelente currículum como enclave para formar parte del selecto club. El trabajo entre bastidores y la historia de la carrera han ayudado a Barcelona.
Para la afición española es una excelente noticia contar con Madrid y Barcelona en el calendario, aunque en el caso de la ciudad catalana, sea solamente en los años pares hasta 2032. Desde fuera de nuestro país, esto se entiende regular. Con la presión que hay a nivel global para albergar carreras de Fórmula 1, se lamenta que no se haya forzado a alternarse a las sedes españolas. De hecho, esto es lo que ocurrió a finales de los años sesenta y comienzos de los setenta con los circuitos de Montjuïc y Jarama.
Pero no será Madrid-IFEMA quien se alterne con el Circuit de Barcelona-Catalunya, sino que será Spa-Francorchamps, uno de los trazados más míticos del campeonato. Este escenario define a las claras la política del promotor Liberty Media, que prima a Madrid por encajar en su actual visión de negocio y penaliza a las sedes históricas como las pistas catalana y belga. Gustará más o menos, pero desde la compra del negocio de la Fórmula 1 a Bernie Ecclestone, sus intenciones siempre han sido claras.
"Queremos que cada Gran Premio sea una especie de Superbowl", declaraba hace diez años Chase Carey, por aquel entonces la cara visible de Liberty Media. Su agenda era clara: un gran hub comercial y cultural, un gran aeropuerto internacional cercano, oferta hotelera amplia y de alto nivel y posibilidad de que la gran mayoría de espectadores llegara en transporte público. En este sentido, Montmeló no es Spa-Francorchamps, pero tampoco es Montjuïc, que es lo que de verdad le habría gustado a la actual gerencia de la Fórmula 1.
Un canon muy variable
Bernie Ecclestone, a la hora de cobrar el canon a los países o ciudades deseosos de albergar Grandes Premios, no tenía una regla fija. El magnate británico ponía el precio que literalmente le daba la gana, pero bajo una norma no escrita de común aplicación. El último en venir paga más y aquel que lleve más años albergando carreras paga menos. Luego, premiaba y castigaba con bajadas y subidas de precio en función de lo bien que promocionaran y organizaran las carreras. Pero aquello era en esencia el modelo.
Liberty Media, a medida que iban acabando los contratos firmados en su día por Ecclestone, ha ido cerrando esta brecha. Hoy día la diferencia entre los que pagan poco y los que pagan mucho ya no es tan grande. Pese a que desde algunos sectores se denostara al personaje, Mr. E. tenía su corazoncito carrerista y permitía cosas a Grandes Premios históricos que a otros negaba. A entender del empresario británico, tenía que haber un mix de tradición y modernidad para que la Fórmula 1 mantuviera su esencia.
En el caso concreto de Spa-Francorchamps, por ejemplo, Ecclestone acabó convirtiéndose en promotor de la carrera porque el circuito y Bélgica como país no podían permitirse pagar el canon que le correspondía. Aunque fuera la mitad de lo que pagaban en su momento recién llegados como Baréin o Singapur, seguía siendo mucho dinero. "Y lo hago", afirmaba Bernie, "porque Spa-Francorchamps es el mejor circuito del mundo; si no tuvieran este circuito, Bélgica no tendría Fórmula 1".
El Circuit de Barcelona-Catalunya, aunque es una magnífica instalación, como circuito no está en la liga de Spa-Francorchamps. A cambio, tenía dos elementos que Ecclestone valoraba mucho, como era la tradición y el encanto de Barcelona como sede de carreras de Fórmula 1 y la interlocución con Sebastiá Salvadó, el legendario presidente del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña). Nadie como Salvadó entendía lo que quería Ecclestone y por eso, el magnate británico ponía la cita española del calendario siempre como el modelo a seguir.
Hasta el 2032 habrá carreras de Fórmula 1 en el Circuit de Barcelona-Catalunya (Florent Gooden / DPPIAFP7)
Oferta y demanda
LIberty Media entiende mucho menos de cuestiones personales. Ha tomado todo lo cruel e implacable de Ecclestone, sin conservar ningún resquicio de su romanticismo. Es la ley del mejor postor pura y dura. Stefano Domenicali, el actual líder de la Fórmula 1, se frota las manos cada vez que en un mismo país hay competencia para ser sede del Gran Premio. El caso, sin ir más lejos, de Madrid y Barcelona.
Los mandamases de la F1 han jugado con Madrid y Barcelona, como juegan con las tres sedes estadounidenses, como juegan con los circuitos de Francia y de Alemania que sueñan con recuperar la Fórmula 1 para sus países. Puede parecer una fea práctica, pero es tan antiguo como el comercio en el mundo. Oferta y demanda.
Liberty Media ha aprendido que no puede cometer los errores que ha cometido el Comité Olímpico Internacional, que ha obligado a acometer a ciudades candidatas inversiones multimillonarias en infraestructuras, para luego dejarles tirados sin compensación alguna tras turbios procesos de selección. El promotor actual de la Fórmula 1 no podía decir a Barcelona 'si te he visto no me acuerdo', después de obligarles a gastarse 50 millones de euros bajo la amenaza de "que viene Madrid". El descrédito tendría consecuencias peligrosas a futuro.
Barcelona ha hecho sus deberes como los viene haciendo toda la vida. Y Liberty Media era consciente de que, a pesar de tener firmado a Madrid, no podía prescindir así como así de la ciudad condal. Es de las pocas citas del circuito que ha albergado carreras de Fórmula 1 en todas las décadas, excepto en la de los ochenta. "Es el Gran Premio de casa" como celebraba en sus redes sociales Fernando Alonso al conocer la noticia, quien no da puntada sin hilo y hace tiempo que se alejó del GP de la capital. Aunque la renovación sea por años alternos, hay que alegrarse y celebrarlo.
La noticia de la renovación de Barcelona como sede de Grandes Premios de Fórmula 1 era algo que se esperaba, pero en la actual realidad de la competición, hasta que firmas no hay nada seguro. El campeonato no puede crecer más allá de las 24 carreras actuales y la lucha entre ciudades y países por tener un hueco en el calendario es encarnizada. Tienes que pagar mucho dinero y ofrecer un excelente currículum como enclave para formar parte del selecto club. El trabajo entre bastidores y la historia de la carrera han ayudado a Barcelona.