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El espectacular AMR26, la foto de Alonso y Newey, con Mercedes y Ferrari 2.000 km por delante
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EL NUEVO PROYECTO DE ASTON MARTIN

El espectacular AMR26, la foto de Alonso y Newey, con Mercedes y Ferrari 2.000 km por delante

Enorme expectación para ver la primera criatura de Newey, que no debe ocultar el monumental desafío para un equipo que entra en otra dimensión en todos los sentidos

Foto: Alonso confía en la capacidad de Newey. (Reuters/Andrew Boyers)
Alonso confía en la capacidad de Newey. (Reuters/Andrew Boyers)
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"Damos la bienvenida a Honda, nuestro nuevo socio de motores y unidades de potencia. Hemos fabricado nuestra primera caja de cambios en muchísimos años lo que unido al nuevo reglamento de chasis y de unidades de potencia, es un cambio enorme para nosotros como equipo: ser un equipo de fábrica, con este reglamento".

Las primeras palabras de Mike Krack tras el debut en pista del AMR26 tenían una doble lectura: el recordatorio de la nueva era para Aston Martin y/o la envergadura del desafío como para esperar el éxito inmediato del formidable proyecto de Lawrence Stroll, más poderoso en medios técnicos y humanos que aquel Red Bull de los tiempos iniciales de Adrian Newey.

"Además, tenemos a Adrian a bordo, así que es muy emocionante y supone muchos cambios", continuaba Krack. "Y la Fórmula 1 no te espera, así que tienes que estar preparado. Llegamos un poco tarde, pero llegamos a esta prueba, así que creo que podemos estar orgullosos y felices de este logro". De momento, Aston Martin ya va casi 2.000 kilómetros por detrás de Mercedes y Ferrari. En estos tiempos, una barbaridad.

Al menos, llegó la criatura más esperada en la Fórmula 1 de la última década, la primera creación de Adrian Newey en ese formidable proyecto que desgranaba Krack, asociado además al gigante Honda. Pocas veces tanta expectación con un coche de carreras. El ingeniero británico ha sido fiel a sí mismo con una máquina distinta, agresiva y prometedora si las soluciones propuestas (habrá más) se traducen en los cronos. Porque el AMR26 visto en Montmeló… ni siquiera está verde.

Aunque para el aficionado quedará como gran tótem de este primer test esa histórica imagen de Fernando Alonso metido en un monoplaza de Newey e intercambiando impresiones con el ingeniero, embutido en su gorro de pompón. La Fórmula 1 no podía perderse ese dúo atómico. Menos mal. A partir de ahora…

El hiperlirismo de las redes

Algunas reacciones de las redes sociales han llegado hasta al hiperlirismo más derretido para calificar al AMR26, con un par de fotos. El Confidencial ha disfrutado de un completo dossier fotográfico y, desde luego, sus propuestas son diferentes. Pero solo el crono confirmará si estética e innovación se traducen en competitividad. De momento, con Aston Martin se imponen tantos argumentos para la prudencia como para confirmar que Adrian Newey sigue siendo distinto.

Aunque alguno de sus monoplazas acabó en el cubo de la basura en su afán de romper límites. Razón, McLaren. Pedro de la Rosa podría contar al respecto. Pero si para algunos apasionados el AMR26 parecía una máquina tocada por el dedo divino (el tiempo lo dirá) sin duda los ingenieros rivales estarán analizando al detalle todas las fotografías que sus espías ha recogido durante la jornada del viernes. Tienen motivos.

Quizá Aston Martin haya llegado con la lengua fuera a estos test, pero Newey siempre apostó por desembarcar último en las primeras sesiones de temporada. Para ocultar soluciones y no enseñar la patita con las prestaciones. De momento, ha dejado a sus rivales sin pistas hasta Baréin, donde el tiempo de reacción será mínimo para la primera carrera, como apuntaba Fred Vasseur. Fernando Alonso y Aston Martin se llevan 61 vueltas al bote, con un crono cuatro segundos más lento que el de Hamilton y Ferrari. ¿Mercedes? Cerró los test con 501 vueltas, y Ferrari lamiendo las 450. El último día, Max Verstappen acumuló 100 vueltas con la nueva unidad de potencia de Red Bull.

Muy Newey

Newey tenía grandes poderes en Red Bull, en una suerte de bicefalia con Horner. Pero en Aston Martin es el gran jefe y ningún técnico o ejecutivo se habrá interpuesto por el camino para su concepción del nuevo reglamento. No hay área del AMR26 que no llame la atención. Muy Newey.

El perfil frontal, el soporte central del alerón delantero, el sistema de flaps móviles, los minimalistas pontones y su vano inferior, los anclajes de las suspensiones (al soporte del alerón trasero) recuperando soluciones de Red Bull, un elevado rake como en los gloriosos tiempos del equipo austriaco, el perfil del alerón trasero, el capó trasero y sus vanos… Soluciones muy diferentes a los rivales (algunos todavía sin su evolución final, caso de Ferrari) que por llevar la firma de Newey se colocan ya en los altares. Por diseño, creatividad y agresividad, vale. Por rendimiento, a esperar.

Ni Honda empezó de cero pegando fuerte en toda su historia, ni Newey ha acertado siempre a la primera con un monoplaza. Su concepción ha sido siempre original en sus creaciones, pero evolutiva en el tiempo. Llegó a Red Bull en febrero de 2006. Hasta 2009 no ganaron sus monoplazas. Entonces, como con Aston Martin ahora, aunque con espectaculares medios y responsabilidad total. Por aquí llegará el éxito pero, como recordaba Mike Krack, también este es un proyecto que parte de cero en tantos sentidos. Será un viaje apasionante, Aston Martin terminará ganando, tarde o temprano. Ojalá la ola pille a Fernando Alonso subido en su cresta.

"Damos la bienvenida a Honda, nuestro nuevo socio de motores y unidades de potencia. Hemos fabricado nuestra primera caja de cambios en muchísimos años lo que unido al nuevo reglamento de chasis y de unidades de potencia, es un cambio enorme para nosotros como equipo: ser un equipo de fábrica, con este reglamento".

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