Nos subimos al coche con el que Lando Norris empezó a hacerse como campeón del mundo
La Ginetta Cup se está consolidando como escalón clave para los jóvenes pilotos en su ascensión a la Fórmula 1. Daniel Oliver, un joven español, va a participar ahí en 2026
Lando Norris, a los catorce años cuando compitió en la Ginetta Cup. (Ginetta)
Es un hecho comprobado a todos los niveles del deporte que la precocidad de sus participantes está cada vez más generalizada. Los deportes del motor son un claro ejemplo de esta tendencia. Hoy en día, los pilotos son considerados viejos para llegar a la Fórmula 1 si antes de la mayoría de edad no han logrado muchos títulos en monoplazas. La Ginetta Cup del Reino Unido es el primer escalón que permite, desde los catorce años, saltar del karting y empezar a competir coches y circuitos grandes.
Este campeonato fue un escalón clave en el proceso formativo de Lando Norris, el recién proclamado Campeón del Mundo de F1. El Confidencial fue invitado a probar el singular coche escuela de este campeonato en el circuito de Calafat (Tarragona). La invitación surgió a través de Daniel Oliver, un joven piloto madrileño que será en 2026 el único representante español en este certamen. Como reconoce Lawrence Tomlinson, el propietario de la empresa británica, "es un coche concebido con el objetivo específico de formar pilotos".
El Ginetta,en su construcción, es pura escuela británica de ingeniería: ligereza y rendimiento sin concesiones a la galería. Se trata de un coche realizado a partir de una estructura tubular con carrocería de fibra de vidrio. En la propulsión, lleva un motor tan sencillo como el conocido bloque Ford Zetec de 1,8 litros pero limitado a 100 caballos. Podría parecer poca cosa, pero cuando partes de un peso de apenas 800 kilos y una caja de cambios secuencial, estamos ante un coche de carreras de verdad. Un coche que muerde si no lo manejas con absoluta precisión.
"El campeonato está pensado para ofrecer un entorno altamente competitivo para que los pilotos se desarrollen, pero que al mismo tiempo sea económicamente accesible", explica Tomlinson. Eso sí, aquello de los precios accesibles en el automovilismo siempre es relativo. Competir en este campeonato tiene un coste cercano a los 300.000 euros, algo que puede parecer una barbaridad, pero que si se compara con el gasto anterior en la escalera de talento (karting) y posterior (Fórmula 4), la relación calidad-precio sí es muy favorable.
Daniel Oliver, de 13 años, será el representante español en 2026. (Elite Motorsport)
Muchos kilómetros de entrenamiento
"La razón por la que decidimos hacer este campeonato, no es solo porque es el único que permite competir en coches por debajo de los 15 años, sino porque tiene un número de carreras similar al de una Fórmula 4 y por la enorme cantidad de kilómetros de entrenamientos que pueden realizar al cabo del año", comenta Jorge Oliver, el padre de Daniel. Y no es este de los entrenamientos un detalle menor, porque es el principal factor de encarecimiento de los precios para competir a todos los niveles del automovilismo.
Suena a auténtico disparate que los presupuestos para competir a alto nivel en kartingestén alrededor de 200.000 o 250.000 euros, pero hay que tener en cuenta que, en cada carrera que se compite, se emplean entre dos y tres días en hacer entrenamientos privados en el mismo circuito antes del evento. Son gastos de desplazamiento de mecánicos, ingenieros, juegos de neumáticos, cambios de chasis cada dos carreras, etc. Claro que se puede competir por mucho menos dinero, pero... olvídate de ganar.
Si se compara con el gasto anterior en la escalera de talento (karting) y el posterior (Fórmula 4), la relación calidad-precio sí es muy favorable
Pero si el karting puede llegar a ser así de caro, qué decir de los costes de competir en Fórmula 4. Por menos de 350.000 euros es difícil conseguir un equipo para disputar el campeonato español de la especialidad. El verdadero susto llega si quieres formar parte de alguno de los equipos punteros como MP o Campos, porque la tarifa asciende a cerca de medio millón de euros. En gran medida, son los entrenamientos privados los que encarecen tanto la participación. Pero si se quiere aspirar a ganar, es lo que hay.
En un mundo ideal, los chavales deberían tener prohibido competir en cualquier cosa que no fuera el karting hasta los 18 años. Si tienes pilotos como Fernando Alonso y Lewis Hamilton capaces de competir al más alto nivel en Fórmula 1 sobrepasados los cuarenta años, no tiene sentido alguno esta alocada carrera por la precocidad. Pero claro, cuando ves que en su momento Max Verstappen o en la actualidad Kimi Antonelli dan sus primeros en la especialidad cuando aún son menores de edad, es normal que todos quieran imitarlos.
El paso por curva del Ginetta es realmente alto. (Elite Motorsport)
Cada vez más jóvenes
Mclaren acaba de fichar para su academia de talentos a Christian Costoya y, el año pasado, hizo lo mismo a Dries van Langendock. Ambos son de los mayores talentos del karting a nivel mundial, pero los dos ya han abandonado esta especialidad porque dan el paso a competir en Fórmula 4 justo al cumplir los quince años, que es la edad mínima permitida por la Federación Internacional de Automovilismo. Por esta razón, Lando Norris, una vez que logró ser campeón del mundo de karts a los trece años, decidió no esperar más y pasó a competir en la Ginetta Cup.
"Cuando Lando Norris vino a competir con nosotros en la Ginetta Cup, solo tenía pensado hacer un programa parcial de entrenamientos, pero gracias a lo rápido que se adaptó y lo mucho que reconoció aprender sobre consistencia, gestión de carrera y manejo de la presión, acabó haciendo el campeonato completo. Fue tercero y mejor debutante. Era obvio que, de nuestro campeonato, salía alguien que lo iba a hacer muy bien en los monoplazas en su ascensión a la Fórmula 1", recuerda Lawrence Tomlinson.
Probando el coche, junto a Daniel Oliver, pudimos comprobar de primera mano las virtudes del Ginetta G40 como coche escuela. Sus neumáticos con dibujo obligan a ser extremadamente preciso en su conducción. El bajo centro de gravedad del coche, su aerodinámica y su bajo peso hace que tenga un paso por curva muy alto y, finalmente, la caja de cambio secuencial y unos frenos muy efectivos, enseñan el crucial aspecto para un piloto de monoplazas de la transición entre frenada y aceleración en las curvas.
Daniel Oliver, el joven madrileño de 13 años que competirá en 2026 en la Ginetta Cup, nos resume las virtudes del coche y el campeonato: "Me he adaptado muy rápido al coche, pero no es fácil de llevarlo al límite. Lo bueno es que los organizadores y mi equipo, Elite Motorsport, no solo hacen muy bien el programa de entrenamientos, sino que incluso los hacemos varios pilotos juntos para aprender a ir rápido en grupo. Estoy muy ilusionado de poder hacerlo muy bien aquí el año que viene".
Las academias de Fórmula 1tienen pilotos y ojeadores en este campeonato. Quién sabe si de aquí saldrá la próxima perla española del automovilismo.
Es un hecho comprobado a todos los niveles del deporte que la precocidad de sus participantes está cada vez más generalizada. Los deportes del motor son un claro ejemplo de esta tendencia. Hoy en día, los pilotos son considerados viejos para llegar a la Fórmula 1 si antes de la mayoría de edad no han logrado muchos títulos en monoplazas. La Ginetta Cup del Reino Unido es el primer escalón que permite, desde los catorce años, saltar del karting y empezar a competir coches y circuitos grandes.