Lo que une a Alonso y a Verstappen: cuando fueron los mejores pilotos y quedaron segundos
Los años 2012 y 2025 comparten similitudes por las actuaciones de Alonso y Verstappen quienes, sin el mejor monoplaza, llevaron el título abierto hasta la última carrera, pero no pudieron rematar su gran temporada con el Mundial
Alonso y Verstappen, después del Gran Premio de Las Vegas de 2024. (Reuters/Evelyn Hockstein)
Al margen de su afinidad personal y singular talento, Max Verstappen y Fernando Alonso comparten un hito común: ser los únicos que en los últimos tiempos (¿desde 2007?) han luchado hasta la última carrera por el título con inferioridad del material. El neerlandés, en 2025. El español, en 2012.
"Creo que esta (2023), junto con 2012, es la mejor temporada para mí en cuanto a mi pilotaje. Estaba contento con todo, motivado, estaba en forma, rendí en condiciones difíciles a veces", explicaba el asturiano en 2024, recordando aquel año. No pudo ser.
"Creo que sí, esta ha sido mi mejor temporada, no me arrepiento de este año, pienso que el rendimiento ha sido excelente. A veces he odiado este coche, pero también lo he amado. Siempre he intentado sacarle el máximo partido, incluso en los fines de semana difíciles que hemos tenido". Lo repetía varias veces este año y Verstappen se reafirmaba en la rueda de prensa del GP de Abu Dabi, con Lando Norris campeón por dos puntos. Alonso perdió aquel título de 2012 por tres frente a Sebastian Vettel.
Que ambos coincidan en su rendimiento, pero sin recompensa, pone en valor su aportación personal por encima de una máquina inferior a la de sus rivales. Cada uno de aquellos dos años para ambos tuvo sus similitudes y diferencias, con el denominador común en la excelencia de un talento que desmarca a sus protagonistas.
Fernando Alonso giving Max Verstappen a tow in the most important qualifying of the season 🤝 pic.twitter.com/7Ke2LtIXIH
Alonso arrancó en 2012 con un F2012 considerado en el primer tercio como el cuarto coche de la parrilla, "un monoplaza que no tenía derecho a liderar un campeonato", como en su día diagnosticó el exjefe de Alonso en Renault, Pat Symonds. Fue el rendimiento del español en aquellas primeras carreras y una relativa igualdad entre varios equipos lo que permitió sacar la cabeza, sobre todo desde una primera e inspirada victoria en elGP de Malasia. Hubo siete ganadores en las siete primeras carreras.
Vettel y Red Bull lograron su primer triunfo en Baréin (cuarta carrera), pero no ganaron más hasta Singapur. Con solo tres victorias en 2012, aquel Alonso destacó como una araña de puntos para liderar el campeonato hasta que Adrian Newey introdujo un efectivo paquete de evoluciones desde Monza. Mientras, Alonso pedía a gritos a Ferrari que su F2012 evolucionara, sin el menor éxito y con algunos choques mediáticos. "¡Quedan cinco estupendas carreras! Si el enemigo piensa en las montañas, ataca por el mar, si piensa en el mar, ataca por las montañas", gritaba Alonso en las redes sociales tras el abandono de Japón. Sin éxito, claro.
La gran progresión desde Singapur del RB8 permitió a Vettel ganar cuatro carreras consecutivas y, aunque Alonso seguía arañando la pared, la remontada de aquel fue irrefrenable. Al llegar a la última carrera en Interlagos, Vettel había reducido diferencias y llegó como líder. A pesar del accidente de la primera curva, el alemán terminó sexto. El segundo puesto de Alonso no fue suficiente.
Tres victorias frente a ocho
En 2025, Red Bull tampoco empezó con un monoplaza competitivo, herencia de la segunda parte de 2024 y la evolución de McLaren. El RB21 adolecía de una estrecha ventana de rendimiento según el circuito. Aunque, como Alonso en 2012, el neerlandés sacaba algunas victorias de la chistera. Tal fue el caso de Japón, robando la cartera a McLaren.
Como en 2012, Red Bull también mejoró a partir del verano. El RB21 recibió desde Monza evoluciones en el suelo y alerón delantero que abrieron esa ventana de rendimiento y Verstappen no se bajó del podio, aunque sin dejar de brillar en algunos fines de semana de neta inferioridad, como México o Brasil.
En comparación con Alonso, Verstappen disfrutó de mayor potencial en 2025 que el español en 2012. El español solo ganó tres carreras de 20, una de ellas, el increíble triunfo en Valencia desde la décima posición y las otras dos en superficie mojada (Malasia y Alemania). Por su parte, Verstappen ganaba ocho en una temporada de 24. A la inferioridad de monoplaza, se unió en el caso de Alonso el revés de los dioses de las carreras.
"Gané una vida"
El asturiano no puntuó dos veces aquel año por incidentes provocados por otros pilotos. Uno, la espectacular carambola de Romain Grosjean en el GP de Bélgica, que se llevó al Ferrari por delante. "2012… Spa… Acordarme de la primera curva. Sí, tengo un trofeo menos de campeón del mundo, pero gané una vida. Bien", se consolaba Alonso el pasado año al recordar el incidente.
Tras aquel abandono, el español cosechó otro cuando Kimi Räikkönen acuchilló con al alerón de su Lotus Renault el neumático trasero del asturiano en Japón. Dos ceros que costaron sangre, a pesar de que Alonso no se bajó del podio en las siete carreras restantes (salvo el abandono de Japón), cuatro de las cuales fueron triunfos para Vettel.
Un toque de Raikkonen forzó el segundo y decisivo abandono de Alonso en 2012. (EFE)
Aunque Verstappen optimizara cada fin de semana, ha tenido la fortuna y habilidad para evitar ceros en su casillero esta temporada. Sin olvidar las ayudas de los rivales para el neerlandés, como el abandono de Norris en Países Bajos por el motor, el accidente de McLaren en Austin con sus dos monoplazas, la descalificación de Las Vegas y el error estratégico de Losail. Y cuando a Vettel le abrieron un boquete en la primera curva de Interlagos, pudo terminar la carrera sexto y lograr el título.
Las dos temporadas ofrecen alguna similitud más. El neerlandés no ha contado con un segundo piloto en el equipo como wing man que restara puntos a sus rivales. En 2012, otro tanto le ocurrió a Alonso, líder indiscutido en Ferrari. El español terminó segundo con 278 puntos. Massa, séptimo con 122. Si los iguales se reconocen entre sí, en 2025 ha añadido más argumentos para reforzar la afinidad entre Fernando Alonso y Max Verstappen.
Al margen de su afinidad personal y singular talento, Max Verstappen y Fernando Alonso comparten un hito común: ser los únicos que en los últimos tiempos (¿desde 2007?) han luchado hasta la última carrera por el título con inferioridad del material. El neerlandés, en 2025. El español, en 2012.