Por qué el mayor mérito de Norris no ha sido superar a un grandioso Verstappen
Ha superado sus inseguridades para batir a su adversario. Los dos pilotos serán recordados por su actuación en 2025, aunque solo el británico figurará en el libro de los campeones
Lando Norris celebra su primer título tras una dura temporada. (Europa Press/Antonin Vincent)
Una imagen inédita chillaba a los cuatro vientos. Siempre flemático y contenido, frío y eficaz, GianPiero Lambiase ocultaba el rostro entre sus manos al terminar el GP de Abu Dabi.Reflexionando o entre lágrimas, el ingeniero de Max Verstappen durante tantos años asumía que no pudo culminarse la extraordinaria proeza. Al terminar la carrera, el rostro del holandés delataba su decepción de perder el título por solo dos puntos. Las lágrimas y emociones de Lando Norris estaban también más que justificadas.
Ha ganado el mejor conjunto piloto/equipo. En el libro de los campeones ya figura el británico con todo merecimiento, pero la aureola de Max Verstappen adquiere el fulgor de los más grandes de la historia. Los libros recuerdan a un campeón, pero los aficionados también al mejor piloto de la parrilla.
Ocho victorias (seis en las últimas ocho carreras) por siete de Piastri y Norris, con un monoplaza inferior a McLaren durante una parte de la temporada, a 104 puntos del líder Piastri a la vuelta del verano, Verstappen se ha desmarcado de la ecuación piloto/monoplaza para brillar con luz propia.
¿La mayor virtud de Lando Norris? "Mis mejores actuaciones este año llegaron cuando más las necesitaba. Cuando estaba perdiendo fue cuando di lo mejor de mí y mostré lo mejor de mí. Conseguí lo que necesitaba para rendir y hacer lo que tenía que hacer hoy". Dilatar el título hasta la última carrera otorga más épica a su triunfo. Sin duda, veremos en el futuro a un Norris muy diferente.
Todo, siempre, bajo control
La cita definitoria del campeonato careció de la intensidad esperada, sin incidentes que desbarataran el control de McLaren. Neumático duro de salida para Piastri (subordinándole al británico de partida), medio para Norris, y dividiendo estrategias para afrontar los escasos escenarios estratégicos que Red Bull pudiera plantear.
Max never let up and, in the end, fell just two points short 🤏
Sorprendió el adelantamiento de Piastri a su compañero en la primera vuelta. Templando los nervios o cuidando el graining, Norris tiraba de prudencia. En la 19, primera entrada en boxes de Norris para cubrir al invitado inesperado Charles Leclerc. El monegasco le enseñaba el morro en la primera parte de la prueba, pero el británico se distanciaba cuando le apetecía.
Tras la parada volvió en novena posición y en tráfico, que solventó de la vuelta 19 a la 25 con contundencia, Red Bull le pidió a Tsunoda que parara al británico en la vuelta 23. Le duró a Norris una recta y se llevó cinco segundos de sanción por sacarle de la pista.
Piastri lideró tras la parada de Verstappen, pero McLaren manejó todos los posibles escenarios. En la vuelta 41, Norris cubrió la segunda parada de Leclerc, única preocupación del equipo británico. Como si los errores de Austin, Las Vegas y Qatar les hubieran escarmentado, McLaren se mostró implacable a los mandos. Verstappen cumplió con todo aquello bajo su control: pole y victoria. De 104 a solo dos puntos. Se entendía el gesto de Lambiase en el muro de boxes.
El triunfo del tipo sensible y vulnerable
Cómo y por qué Lando Norris ha crecido emocional y deportivamente esta temporada se sabrá mejor con el tiempo, incluyendo la evolución del MCL39 hacia su favor, para adquirir esa confianza de la que carecía hasta Canadá. Sin embargo nadie podrá restar mérito al mayor de sus triunfos: superarse a sí mismo y a sus fantasmas interiores.
"Hay mucha gente involucrada en Lando y en sacar lo mejor de él. A todos los que están escuchando que han ayudado a Lando, sabéis quiénes sois, muchas gracias, todos en el equipo y fuera del equipo, se agradece de verdad", declaraba al terminar su ingeniero Will Joseph, reconociendo el soporte emocional de su entorno íntimo. El británico ha luchado contrauna naturaleza sensible, vulnerable, y vulnerada. En 2025 ha sacado de sí todos los recursos internos para elevarse ante tan monumental desafío. Verstappen fue su gran rival, pero mayor fue el propio Lando Norris.
Difícil imaginar a ese Norris dubitativo e inseguro de la primera parte de 2025 como campeón. Por el camino, el debate de un hipotético favoritismo de McLaren en momentos clave. Norris ha ganado a Verstappen por dos puntos. Sin embargo, el británico ha sido el único de los tres apeados por la traición de un motor noqueado. Fue golpeado involuntariamente por Piastri en Austin y su equipo le torpedeaba en Las Vegas y Losail, evitando que la recta final del campeonato fuera un paseo.
Antiestrella, emocional y sensible, vulnerable, Carlos Sainz expresó a la perfección el trasfondo que infravaloraba la credibilidad de Lando Norris para ser campeón del mundo. "No creo que cambie. Sin duda, estaré encima de él si veo que se está volviendo un poco fanfarrón", declaraba el madrileño al terminar, recordando implícitamente la amistad que les une.
"Debe haber sufrido un poco este año con toda la presión de las redes sociales y del periodismo, criticándolo cuando tuvo dificultades en la primera mitad, y luego cuando Max se acercaba", afirmaba Sainz, quien se unió en un gran abrazo con Norris antes de subir al podio. "Nunca es fácil ser campeón del mundo con Max pisándole los talones, pero lo ha mantenido más o menos bajo control".
"Sobre todo, me alegro por él como persona. Es un piloto que no sigue el estereotipo de campeón del mundo. Es abierto y honesto sobre sus dificultades, y ha demostrado que no hace falta ser despiadado ni rudo para ser campeón del mundo". A partir de ahora, todo el mundo creerá en Lando Norris. Empezando por él mismo.
Una imagen inédita chillaba a los cuatro vientos. Siempre flemático y contenido, frío y eficaz, GianPiero Lambiase ocultaba el rostro entre sus manos al terminar el GP de Abu Dabi.Reflexionando o entre lágrimas, el ingeniero de Max Verstappen durante tantos años asumía que no pudo culminarse la extraordinaria proeza. Al terminar la carrera, el rostro del holandés delataba su decepción de perder el título por solo dos puntos. Las lágrimas y emociones de Lando Norris estaban también más que justificadas.