Fernando Alonso recuerda a McLaren por qué nada es igual a 2007
No se trata solo de la remontada de Verstappen, sino que la presión interna entre Norris y Piastri pondrá a prueba las reglas de McLaren, donde parece no importar que se repita el 2007
Alonso, en la previa del GP de Brasil. (Europa Press/Antonin Vincent)
El Gran Premio de Brasil llega con alicientes por todos los flancos. La pugna interna de Norris y Piastri tras la desmayada racha del australiano, Max Verstappen a 36 puntos, formato esprint, meteorología borrascosa invitada a la fiesta... Afortunadamente, imposible cualquier pronóstico.
Mientras, desde McLaren se repite de nuevo machaconamente su doctrina de perfecta igualdad ante las cuatro carreras restantes. "Somos muy conscientes de lo que pasó en 2007. Dos pilotos empataron a puntos, uno se puso en cabeza (Raikkonen). Pero tenemos dos pilotos que quieren ganar el campeonato. Vamos a la ofensiva, no a la defensiva", declaraba Zak Brown en el pódcast oficial de la Fórmula 1.
A Fernando Alonsole presentaron esa escenografía que McLaren está dispuesto a asumir, y dejó claras las diferencias con aquel tormentoso 2007. "No creo que este caso sea exactamente el mismo escenario que 2007, recuerdo a Ron Dennis en China diciendo: 'Corremos contra Fernando, nuestra carrera fue contra Fernando y no contra Kimi'. Imagina ahora si Zak Brown dijera: 'Nuestra carrera fue contra Oscar, no contra Max'. Así que la situación es muy distinta".
El asturiano llega a un circuito icónico en su carrera, con nueve podios (sin victorias), el último en su espectacular pugna con Sergio Pérezen 2003. El escenario donde remató sus dos títulos. Interlagos se antoja quizás escenario favorable para… "un noveno o un décimo". Mientras se conocen noticias de limpia en Aston Martin. Por su parte, Carlos Sainz se quedaba en el hotel para terminar de recuperarse físicamente de una suerte de gripe.
Salvo la singular recta del trazado brasileño, el resto del sinuoso Interlagos quizás ayude a mitigar las carencias de un AMR25, que llega con la lengua fuera al final de temporada y, sin duda, con ansias de ser jubilado por Alonso y compañía. "Siempre es especial volver aquí", explicaba el asturiano el jueves. "Brasil ha sido siempre muy bueno conmigo en resultados. Nueve veces en el podio, es el circuito que mejor ha sido para mí. Y, por supuesto, los dos campeonatos logrados aquí son grandes recuerdos".
A estas alturas de la temporada no le quedan ya a Alonso argumentos o discurso. "No hemos sido supercompetitivos en los últimos meses, y no creo que por arte de magia lo vayamos a ser ahora en Brasil. Pero siempre estamos en la lucha por los puntos. No creo que los cuatro primeros equipos tengan problemas aquí, así que, siendo realistas, las únicas posiciones posibles son el noveno y el décimo. Veremos si podemos estar en esa lucha".
En trazados con algunas similitudes por el tipo de curva de Interlagos, el AMR25 "vuelve a la vida", como explicó el jueves Lance Stroll. Relativamente hablando, ¿será el caso en Interlagos, tan querido para el asturiano? "Con los números en la mano diría que no va a haber un milagro. Hemos hecho veintiún carreras y hemos ido regular en ellas ¿Por qué íbamos a ir ahora especialmente bien en alguna de las cuatro? Aun así, te subes al coche pensando que será un buen fin de semana y que puedes sumar algún punto, pero creo que no va a haber muchos cambios de aquí a final de año".
Al menos, Alonso jugará su baza del formato esprint, donde suele sacar partido en los clasificatorios al disponerse solo de una sesión de libres con la baza de su experiencia y capacidad para alcanzar pronto al límite de su monoplaza. Y si la lluvia aparece, quizás Interlagos vuelva a ser propicio el sábado, en la penúltima carrera esprint de la temporada. "Sigue siendo una ventaja para nosotros, con solo una sesión de libres pasamos a la clasificación, y puede llover el sábado. Tener algo más de experiencia en esta pista siempre ayuda".
Mientras tanto, la mano de Adrian Newey ya se empieza a notar en el organigrama técnico de Aston Martin. Bien por capacidad, bien por falta de encaje en el esquema, o por mera redundancia, el jueves se supo que siete técnicos de alto nivel dejan el equipo de Fórmula 1, con uno de los fichajes estrella de 2022, Eric Blandin, ex Ferrari y Mercedes, que llegaba junto con Dan Fallows al equipo británico, y quien dejó la disciplina hace meses.
"Cuando estás en mi lugar, es como si tuvieras dos hijos y alguien te preguntara: '¿Cuál es tu hijo preferido?' Sí, pero son mis dos hijos. ¿Cómo puedes decir cuál es el preferido?". En el mismo pódcast en que Zak Brown reincidía en la política de McLaren para sus pilotos, Andrea Stella se reafirmaba con una sorprendente metáfora. No por el afán de fair play, sino porque resulta poco realista que sus pilotos se pongan el intermitente el uno al otro en caso de un cuerpo a cuerpo directo, que llegará. Norris y Piastri quizás no tengan otra oportunidad para ser campeones ¿Cómo se ajustarán a las papaya rules, que se pondrán a prueba de verdad en estas cuatro carreras finales?
Mientras tanto, Max Verstappen necesitará otra majestuosa actuación como la de 2024 en Interlagos, una de las mejores victorias de su carrera. Y también rogará por la ayuda de Ferrari y McLaren como posibles chinas en el zapato de McLaren. "Necesito sumar muchos más puntos cada fin de semana, es sencillo", explicaba el jueves el holandés. "Si me dieran la temporada 2023, con todo lo que ha pasado, y me dijeran que estoy a 36 puntos con cuatro carreras por delante, pensaría: 'Sin problema, facilísimo'".
"Pero esta temporada ha sido un poco diferente, así que se trata de optimizarlo todo y aprovechar al máximo el fin de semana", explicaba el neerlandés, que espera superar el bache de su RB21 en México. "Probablemente, necesitemos un poco de suerteen una carrera para tener una ventaja mayor, pero vamos a darlo todo". Sin duda, uno de los grandes premios más impredecibles de 2025. Y quién sabe si también decisivo.
El Gran Premio de Brasil llega con alicientes por todos los flancos. La pugna interna de Norris y Piastri tras la desmayada racha del australiano, Max Verstappen a 36 puntos, formato esprint, meteorología borrascosa invitada a la fiesta... Afortunadamente, imposible cualquier pronóstico.