Por qué Fernando Alonso asume su papel de cascarrabias y se le agota la paciencia con la FIA
El bicampeón mundial cada vez critica con menos filtro las decisiones arbitrales de los comisarios de Fórmula 1. No es el único. Lewis Hamilton también lo hace. Y tienen razón
Fernando Alonso está muy molesto con la falta de criterio de los comisarios deportivos. (Reuters/Raquel Cunha)
Mohamed Ben Sulayem, el presidente de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) tiene un verdadero problema con la labor de los comisarios deportivos. El Gran Premio de México fue el enésimo ejemplo de una labor que deja mucho que desear. Tardanza en la toma de decisiones y, sobre todo, diferentes varas de medir para hechos similares. Los pilotos jóvenes callan normalmente ante los errores de bulto. El temor a que les tomen la matrícula es grande. Pero los veteranos como Alonso y Hamilton dicen basta.
La crítica, fundamentada en hechos constatables, nada tiene que ver con ser un quejica, tal y como a menudo se les critica a los dos pilotos más veteranos de la parrilla. A Fernando los errores arbitrales le afectaron poco en un nuevo Gran Premio para olvidar. Pero no por ello su crítica es menos legítima. No quieres dar el 100% de ti mismo cuando no sabes el terreno que pisas, cuando no hay una norma clara sobre lo que se puede y no se puede hacer. Y con Lewis pasa exactamente lo mismo.
"Salí muy bien, lo único que igual que en Austin, la gente no hace el circuito, se va por fuera, gana tres o cuatro posiciones y la FIA mira para otro lado", protestó Fernando. "Ha sido una pena, porque creo que había hecho buena salida, arriesgué mucho en la primera curva, incluso con el riesgo de perder un trozo de alerón delantero como. Pero luego al final no sirve de nada, porque perdí como tres posiciones porque la gente se saltó las tres primeras curvas". Y tiene toda la razón el asturiano. Algunos atajos como el de Max Verstappen fueron escandalosos.
El asturiano, este fin de semana. (AFP7)
El problema es que, a la siguiente carrera, haces exactamente lo mismo, dices también que te fuiste por fuera de la pista porque no te dejaron espacio y te cae una sanción de cinco o de diez segundos como le pasó a Lewis Hamilton. Al piloto británico le sancionaron por no regresar a la pista por un minúsculo carril de asfalto y mantener su posición frente a Max Verstappen. Con matices, es casi lo mismo que hizo el neerlandés al empezar la carrera. Y no fue la única maniobra más que dudosa. Y en todas salió sin sanción.
Sospechas de favoritismo
Ya sabemos todos que esto es un negocio y que interesa que Max Verstappenlleve la lucha por el título hasta la última carrera y que si se metía una sanción, perjudicabas seriamente las opciones de apretar la lucha por el título mundial. Si eres un comisario y tienes manga ancha en unas decisiones, y rigurosidad excesiva con otras, estás fomentando las dudas sobre tu imparcialidad. No puedes pedir que la gente no especule con favoritismos hacia ciertos intereses... cuando con tus acciones fomentas las sospechas.
"Ha sido frustrante. He tenido una buena salida, me he mantenido en pista. De alguna forma me puse segundo. Ahí no han sancionado a nadie por estar fuera. A Max no le han sancionado y él ha recortado. Luego yo me he ido por fuera porque estaba en la zona sucia, he preguntado si tenía que dejar pasar a alguien y me han caído diez segundos. Estoy muy decepcionado con la FIA, pero es lo que hay. Lo seguiré luchando", admitió Hamilton. Puede que tuviera algo más de culpa el de Ferrari que el de Red Bull, pero la desproporción es evidente.
Hamilton y Verstappen mantuvieron una dura pugna. (EFE/Isaac Esquivel)
El hecho de que Lewis Hamilton haya sido un piloto que históricamente ha sido de los más beneficiados por las decisiones de los comisarios, no resta un ápice de razón a su queja. Como en otras ocasiones hemos contado, en caso de duda a veces es preferible no sancionar a ninguno y dejar las cosas como incidente de carrera que tomar una decisión difícil de aceptar por los pilotos por lo arbitrario del criterio. Aceptemos que Hamilton merecía sanción, pero apliquemos siempre el mismo criterio.
No puede ser que en el deporte más tecnológico del mundo y con todo el dinero que se maneja, la labor de los comisarios deportivos siga siendo esencialmente amateur. Y peor aún, los medios que se les dota son manifiestamente mejorables. Hace poco en El Confidencial alertábamos de lo imprescindible que es mejorar el control de los límites de pista. Nos dicen que han aumentado en número los comisarios, que tienen un grupo de apoyo en remoto y que usan inteligencia artificial para acelerar la toma de decisiones. ¿Y para seguir igual o peor?, cabría preguntarse.
El dichoso asfaltado
Las escapatorias de asfalto son culpables en gran medida de todo el desmadre que hay con el uso y abuso de los límites de pista. La grava fue sustituida paulatinamente por asfaltos de diferente grosor en aras de la seguridad. Es verdad que las zonas de grava tienen el peligro de que los coches vuelquen al entrar en ellas a toda velocidad. Sin embargo, muchas maniobras no exentas de cierto peligro que no se hacían en el pasado, ahora sí se hacen, porque los pilotos saben que más allá de la raya que delimita el trazado, el firme sigue casi igual.
"Está permitido cortar la curva cuando no puedes seguir por la pista, -explica Alonso-, a veces tienes que hacer una maniobra de escape para no tocarte, eso sí está permitido, lo que no puedes es ir a tope y ganar dos o tres posiciones, porque normalmente las tienes que devolver". Esa es la clave del argumento. Se puede debatir si alguien tiene más o menos culpa en un incidente, pero en caso de tener que salir por la escapatoria, a lo más que se puede aspirar es a mantener posición, nunca a adelantar.
Verstappen sigue vivo. (AFP7)
George Russell se quejaba de que Max Verstappen se había puesto delante de él después de su salida. Técnicamente es verdad que estaba delante de él en el momento que el de Red Bull atajó la curva por la hierba, pero es evidente, que en primer lugar, la maniobra tuvo peligro y segundo, que SuperMax se quedó sin espacio en la frenada en zona limpia fruto de su audacia, no de ninguna maniobra sancionable de un rival. La cuestión es la misma. Como dice el dicho, 'una cosa es socorrer una necesidad y otra mantener un vicio'.
Fernando Alonso es verdad que últimamente anda un poco cascarrabias, pero hay que entenderle. Él ha reconocido que su horizonte competitivo en Fórmula 1 tiene fecha relativamente cercana de caducidad. En una situación así, es normal perder la paciencia. Cuando vas cumpliendo años y ves que la intensidad y el rigor que pones en tu trabajo no es correspondido, llevas muy mal que te hagan perder tiempo y oportunidades.
Mohamed Ben Sulayem, el presidente de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) tiene un verdadero problema con la labor de los comisarios deportivos. El Gran Premio de México fue el enésimo ejemplo de una labor que deja mucho que desear. Tardanza en la toma de decisiones y, sobre todo, diferentes varas de medir para hechos similares. Los pilotos jóvenes callan normalmente ante los errores de bulto. El temor a que les tomen la matrícula es grande. Pero los veteranos como Alonso y Hamilton dicen basta.