Cómo Leclerc puede amargar la vida a Hamilton en Ferrari: "Cuando llegue el nuevo componente..."
"Un piloto en un equipo nuevo, no se entera de nada en sus primeros meses". Pero si eres siete veces campeón del mundo, la exigencia es obligatoria desde el primer día
Hamilton y Leclerc, en el GP de China. (Reuters/Tyrone Siu)
Tras los entrenamientos del GP de Japón 2024, Charles Leclerc estaba desconcertado. Sainz le había endosado una décima y salía cuarto, mientras que el monegasco era octavo. “Sinceramente, no sé qué me pasa”, se lamentaba por la radio.
En la carrera anterior, Shanghái, el español había superado en tres décimas a Leclerc, quien no lograba generar temperatura a una vuelta con el SF24. Tras Suzuka se encerró tres días en el simulador. Al terminar, había solucionado sus problemas. Aquella superioridad inicial de Sainz se terminó los sábados.
Durante la reciente cita nipona se escuchaba de Leclerc una satisfaccion que recordaba a la del pasado año. Mientras, un Lewis Hamilton deslucido en Suzuka desprendía argumentos para preocuparse si no endereza el rumbo de su estreno con Ferrari.
Charles 🗣️ "The work we did on Friday in terms of set-up adjustment and the learnings we take into the next races have paid off. We made good progress, but we have to keep our heads down and keep working before we come to any conclusions."
Leaving Suzuka with 18 points 🇯🇵
— Scuderia Ferrari HP (@ScuderiaFerrari) April 6, 2025
"Es un elemento del coche"
“Un piloto nuevo en un equipo, durante los seis primeros meses no se entera de nada”, reconoce un ingeniero con larga experiencia de Fórmula 1. Aunque con un siete veces campeón, y en Ferrari, semejante comprensión no aplica fácilmente. Tras Suzuka, Hamilton recordaba a aquel desorientado Leclercde 2024, señalando a su monoplaza tras terminar octavo el domingo, a medio minuto de Verstappen. Leclerc llegó cuarto, a 16 segundos.
Ferrari se pilló los dedos buscando los límites del SF25 en China y hubo de rectificar la altura de su monoplaza en Suzuka, donde se pagó el precio. El equipo italiano fue cuarto en la jerarquía. Hamilton ni siquiera pudo con el debutante Antonelli, quien reconocía sentirse asustado para sacar el límite de su Mercedes el viernes. En todo el fin de semana no vió a Leclerc ni con prismáticos.
— Scuderia Ferrari HP (@ScuderiaFerrari) April 6, 2025
Porque Ferrari mantiene otro apasionante debate interno, ¿quién de los dos pilotos saldrá triunfante en 2025? Como atenuante para Hamilton, el lógico y necesario proceso de adaptación a su nueva máquina y entorno. Como agravante, la etiqueta de aspirante a mejor de la historia conlleva responsabilidades.
Hamilton dejaba alguna señal preocupante y ambigua al terminar el fin de semana nipón. “Espero de verdad que en la próxima carrera veamos algunos cambios positivos. Durante las tres primeras ha habido una pequeña diferencia entre ambos equipos (los dos garajes de Ferrari) en un elemento del coche”, explicaba al terminar el gran premio nipón. “Cuando llegue ese nuevo componente, con suerte desaparecerá (la diferencia) y será igual en los dos coches”. ¿A qué se refería el británico?
“Por mi parte, algo no está rindiendo bien y me alegra saberlo. Con lo que tenía, ese es el mejor resultado que podía conseguir. Estoy perdiendo algo más de una décima por vuelta con este problema. Espero que se solucione en la próxima carrera”. ¿A qué 'problema' se refiere Hamilton?
Que el britanico comience a “echar el ojo” al otro monoplaza delata inferioridad o, quizás, desorientación en la puesta a punto. “Fuimos en una dirección diferente en la configuración, tuvimos mucho subviraje, y no pudimos solucionarlo durante la clasificación”, admitía el pasado viernes.
Salvo la cita australiana, bajo agua, Hamilton exploró su propia puesta a punto tanto en Shanghái (avisó el sábado tras la carrera esprint de cara al gran premio) y el domingo (salió con duros, Leclerc lo hacía con blandos). En su afán por adaptar a su estilo el SF25, Hamilton no encuentra su camino.
De aquí que si las optimistas insinuaciones de Leclerc en Suzuka se traducen en mayor rendimiento en próximas carreras, a Hamilton se le podría empinar la cuesta. Porque la situación de cada uno y los mensajes que destilan son opuestos.
Hamilton, cabizbajo en Japón. (Reuters)
“Nuestra posición en este momento probablemente es esta, la cuarta”, afirmaba el monegasco tras los entrenamientos clasificatorios, recordando a aquel piloto que salía satisfecho del simulador en 2024. “He hecho muchos cambios durante el fin de semana, estoy en una situación muy diferente a la del principio de la temporada y me siento mucho más cómodo con el coche. Así que espero, pueda sorprendernos para bien".
De modo que, mientras Hamilton atribuye a diferencias en los dos monoplazas su inferior rendimiento con Leclerc, este solo se centra en sí mismo para avanzar en su progreso con el SF25. "Estoy encontrando respuestas a lo que necesito, lo cual ya es bueno. No me está dando mucho rendimiento, pero puedo alcanzar el cien por cien del coche más a menudo, eso seguro. Espero que esto me dará la confianza que necesito para el resto de la temporada”.
Se verá si Hamilton acierta en su diagnóstico y reduce diferencias con Leclerc en Bahréin, pista en la que llevó a cabo la pretemporada. Si en las próximas carreras se mantiene o abre esa horquilla de rendimiento en su contra, en el pasado Gran Premio de Japón quizás se ofrezcan algunas pistas para el futuro. Y no favorables para Lewis Hamilton.
Tras los entrenamientos del GP de Japón 2024, Charles Leclerc estaba desconcertado. Sainz le había endosado una décima y salía cuarto, mientras que el monegasco era octavo. “Sinceramente, no sé qué me pasa”, se lamentaba por la radio.