Las dudas sobre Lewis Hamilton y el peligro que suponen para su futuro en Ferrari con Leclerc
Hamilton no ha logrado imponerse netamente a Russell, y la presente temporada ha confirmado su talón de Aquiles con los monoplazas actuales, al que Leclerc puede hacer daño
Lewis Hamilton, tras caer en el Q1 en Brasil. (Reuters/Sebastiao Moreira)
"Dímelo tú, esa es la pregunta del millón, si encuentras la respuesta, te daré un millón de dólares". Al terminar el Gran Premio de Brasil, Lewis Hamilton extendía la sensación de desconcierto y desesperación que había radiado una y otra vez durante la carrera. El británico languidecía con un monoplaza inconducible, aunque su compañero había pasado al Q3 el sábado y lideró buena parte de la carrera. "El peor coche que nunca he tenido", señalaba al cerrar Interlagos
Hamilton cuenta con sobrado capital a estas alturas de su carrera. Tras doce años en Mercedes, a partir de 2025 se unirá al tercer equipo de su trayectoria en la Fórmula 1, aunque no uno cualquiera: Ferrari. Sin embargo, algunos de los patrones evidenciados desde 2022 amenazan que pueda defender su prestigio como heptacampeón del mundo en la escuadra italiana y contra Charles Leclerc.
¿Está perdiendo Hamilton facultades? ¿La personalidad dinámica de los Mercedes de estos años juega en su contra? ¿Le están pasando factura Toto Wolff por su marcha a Ferrari?
A todas luces, el W15 atormentaba a su piloto en Interlagos. "No tengo ninguna esperanza para la carrera. Simplemente, voy a hacer lo que pueda", se lamentaba el británico tras quedarse atrapado en el Q1 el sábado. "El coche que tengo ahora es el peor que he conducido nunca, así que probablemente no llegue muy lejos con él". Al día siguiente, el monoplaza de Hamilton se movía como un pato cojo, mientras Russell lo hacía en otra frecuencia de onda tanto en entrenamientos como en carrera.
Como Aston Martin, quizás Mercedes hubo de sobrevivir con las configuraciones aerodinámicas y repuestos disponibles tras el rosario de accidentes de Austin, de aquí un distinto comportamiento de sus dos coches y llevando Hamilton la peor parte. También en el trazado americano se fue sorprendentemente a los muros a poco de comenzar la prueba y por primera vez desde que compitiera en el COTA.
Un piloto de su calibre merece todo crédito antes de afirmar que esté perdiendo facultades con la edad. Respecto a la posibilidad de que Toto Wolffesté pasando factura a su piloto, mejor no especularante la imposibilidad de cualquier evidencia objetiva. Aunque sobre su adaptación a los coches de efecto suelo, sí cabe afirmar que, en la comparación con Russell desde 2022, Hamilton no se ha impuesto netamente frente a quien maneja su mismo coche, como correspondería a un piloto de su dimensión.
Hamilton vivió una en Brasil. (Europa Press/Xavi Bonilla)
La comparación con Russell
Un equipo maneja infinidad de parámetros para comparar el rendimiento de sus dos pilotos. En números simples para el gran público, Russell ha superado a Hamilton los sábados en 36 ocasiones, por 29 del británico. En carrera, este último ha terminado delante en 33 ocasiones, por 32 de su compañero. Sin embargo, este dato es relativo, ya que entran en juego cuestiones de fiabilidad y accidentes. Ademas, en Spa, Russell fue descalificado y la victoria fue heredada por el heptacampeón.
En todo caso,Hamilton no ha superado netamente aRussell, y las diferencias se han acentuado en 2024. Cuenta con 190 puntos por 192 de su rival, sin olvidar esa mencionada victoria perdida. Relativizando que Russell haya tambien superado en 11/6 los domingos (abandonos y accidentes al margen), es a una vuelta donde Hamilton ha caído frente a Russell: 16 a 5. El dato más preocupante para el duelo con Charles Leclerc.
"No espero estar por delante de George en la clasificación, particularmente este año, simplemente tenemos que seguir atacando, y las carreras somos fuertes", declaraba enigmáticamente Hamilton en el Gran Premio de Mónaco, cuando fue superado nuevamente por su compañero. Entre líneas señalaba indirectamente a su equipo, aunque tambien podría referirse a la dificultad de adaptar su estilo al W15 y los monoplazas de efecto suelo. Desde Mercedes se destacaba posteriormente este último extremo.
"George (Russell) siempre ha puesto el listón muy alto en clasificación, pero Lewis no ha ocultado que los sábados eran su día más duro" explicaba antes de la pausa veraniega Andrew Shovlin, el responsable de operaciones de Mercedes. "Ha tenido problemas con toda esta generación de coches, que no se adaptan a su estilo, aunque ha estado trabajando en su forma de conducir".
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El outfit especial de Lewis Hamilton en honor a Ayton Senna y su nuevo casco para el GP de Brasil 👏 🤩
Según Shovlin, "es su forma de atacar la curva, porque así empiezas a calentar los neumáticos. De modo que la mayor parte de nuestro trabajo ha consistido en intentar darle un coche que pueda conducir con un estilo muy ofensivo, sacarle el máximo partido sin que se salga de control al entrar y le pille por sorpresa".
Es decir, su tradicional agresivo estilo de frenada y giro no concilian bien con la dinámica de los monoplazas de efecto suelo, en los que se traslada el equilibrio aerodinámico hacia el frontal según se reduce la velocidad del monoplaza y la carga, factor que al británico parece atragantarse más que a su compañero. Hamilton no es el único que sufre con los monoplazas actuales, aunque tampoco ha sabido adaptarse como Russell.
Ante su experiencia con los monoplazas de efecto suelo se plantea la cuestión capital: Hamilton se medirá a uno de los pilotos más rápidos a una vuelta, si no el más rápido. De mantenerse la tendencia actual y fuera regularmente superado por el monegasco los sábados, con las consecuencias estratégicas que supone en carrera…¿Cuál será el futuro de Lewis Hamilton en Ferrari? La respuesta, en 2025.
"Dímelo tú, esa es la pregunta del millón, si encuentras la respuesta, te daré un millón de dólares". Al terminar el Gran Premio de Brasil, Lewis Hamilton extendía la sensación de desconcierto y desesperación que había radiado una y otra vez durante la carrera. El británico languidecía con un monoplaza inconducible, aunque su compañero había pasado al Q3 el sábado y lideró buena parte de la carrera. "El peor coche que nunca he tenido", señalaba al cerrar Interlagos