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¿Qué pasa con Ferrari? Por qué Newey o Horner nunca quisieron formar parte de la 'Scuderia'
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LA CULTURA Y EL ENTORNO DE FERRARI

¿Qué pasa con Ferrari? Por qué Newey o Horner nunca quisieron formar parte de la 'Scuderia'

La salida de Mattia Binotto de Ferrari deja una vacante que, ahora, el equipo italiano deberá de cubrir lo antes posible, aunque el dilema es evidente: ¿quién es su mejor sustituto?

Foto: Mattia Binotto dejará Ferrari tras casi tres décadas. (Formula 1)
Mattia Binotto dejará Ferrari tras casi tres décadas. (Formula 1)

¿Por qué Adrian Newey se negó a trabajar con Ferrari a pesar de recibir una oferta 'de estrella de cine'? Si los recientes rumores son ciertos, Christian Horner y Andreas Seidl habrían rechazado la oferta de sustituir a Mattia Binotto. En su día, otros responsables técnicos del equipo italiano como Aldo Costa o James Allison triunfaron en Mercedes después de dejar Maranello. Hoy, Stefano Domenicali, team manager después de la 'era Todt', dirige la Fórmula 1. Sin embargo, cualquier piloto arde en deseos de correr para el mito italiano… Pero ni Fernando Alonso ni Sebastian Vettel lograron títulos con Ferrari cuando venían de lograrlos en otros entornos.

Como en el Circo Máximo, Ferrari ha lanzado nuevamente a la arena como víctima propiciatoria a otro de sus jefes de equipo. Desde 2014 hasta el 1 de enero de 2023, serán cinco al frente del equipo italiano. El último, paradójicamente víctima de esa cultura de la culpa endémica que quería erradicar de la organización, para acercarse a una más afín de la de aquellos equipos de cultura anglosajona que ganan desde 2009. Sin embargo, paradojas de la vida, el gran error de Binotto ha sido luchar contra los eternos manes y penates, los dioses que alimentan la mentalidad latina de Ferrari y el entorno social que lo fiscaliza. Han ganado estos dioses y Ferrari ha vuelto al pasado.

placeholder Ferrari no confía en Binotto para el siguiente paso. (Reuters/Leonhard Foeger)
Ferrari no confía en Binotto para el siguiente paso. (Reuters/Leonhard Foeger)

Sin rematar la faena

Desde 2007, todos los responsables de Ferrari han surgido de su entorno, incluido el propio Binotto. Son varias las razones para ello. Por un lado, no siempre resulta fácil o atractivo desplazarse a Italia desde el epicentro de la competición que es Gran Bretaña. Algunos técnicos, como en su día James Allison o Pat Fry, lo han intentado. Pero desde Jean Todt (1993-2007) nadie que no fuera italiano ha dirigido la escuadra. Algo tiene el agua de Maranello que los de fuera no quieren beberla.

¿Domenicali? Toda la vida en Ferrari. ¿Matteo Mattiaci? Vendedor de coches de la marca. ¿Mauricio Arrivabene? Italiano, integrado y conocedor de la cultura de Ferrari desde Phillip Morris, patrocinador del equipo. ¿Binotto? Casi 29 años en el equipo, desde 1995 en de todas sus etapas, avatares y cultura interna. ¿Quién mejor para proceder a ese cambio cultural? Sin embargo, ha durado solo cuatro años a pesar llevar en 2022 los dos subcampeonatos a las vitrinas de Maranello y, lo más importante, sin haberle dejado cuajar los ajustes de tiro necesarios fruto de la experiencia de 2022, ni terminar de asentar ese cambio cultural que requería años de recorrido. En definitiva, sin poder rematar la faena.

Christian Horner, por ejemplo, ha perdido más títulos de los que ha ganado desde que llegó a Red Bull. En 2022, Ferrari ha cometido errores ya conocidos, pero dentro de una progresión frente a temporadas anteriores. Errores se consideraban parte de un proceso de mejora para llegar a un fin, necesarios en la cultura que abrazaba el propio presidente de Ferrari quien, por cierto, atiende a infinitos intereses más que el equipo de Fórmula 1.

Antes de iniciar la actual temporada, Mattia Binotto recordaba las bases de su gestión "para ayudar al objetivo final de lograr el campeonato del mundo: innovación, ver los errores como oportunidades, un sentido de responsabilidad colectiva, y un espíritu de equipo". El F1-75 marcó la pauta en la primera parte de un nuevo reglamento. No fue el caso de Mercedes, por ejemplo. La temporada 2023 servirá para corregir el tiro con las experiencias técnicas de chasis y motor, de mejorar virtudes y corregir defectos en el futuro 675. Binotto no estará para recoger ese trabajo.

Desde que asumió la dirección técnica de Ferrari en 2016, el equipo italiano ha destacado con sus innovaciones técnicas en sus monoplazas y ya ganó en 2017. Solo el fallo de cálculo con la unidad de potencia en 2019 frenó la progresión de sus monoplazas. Con el nuevo reglamento de 2022 y sus propuestas técnicas, Ferrari ha vuelto a ganar. Pero no como deseaban en casa. Ahora el equipo italiano tendrá que buscar un nuevo director técnico, papel que también ejercía Binotto.

Un entorno corporativo y social incompatible

Los otros tres pilares no han podido ser engarzados en un equipo que siempre estará contagiado por un entorno corporativo, primero, y social después. Una cultura extremadamente política en una sociedad y medios que asfixian con su brutal fiscalización, con una forma de estar en la vida que ni histórica ni genéticamente se ha demostrado equipada para funcionar con esos valores que se querían implementar para triunfar en la Fórmula 1.

Cuando Ferrari lideraba el campeonato tras cuatro carreras, se le preguntaba a John Elkann por las razones de la magnífica posición que ocupaba su equipo. "Nos enfocamos en 2020 en el F1-75 y confiamos en Mattia y en el equipo para trabajar, a pesar de todas las presiones de esos dos años", contestaba. "(Nos centramos) en el coche de este año. También cambiamos nuestra cultura, de una de culpa a una de responsabilidad; de una de individuos, a una de equipo, creando un ambiente cohesivo. Pero lo más importante, la gran ambición y mantener la humildad".

placeholder John Elkann no ha dado a Binotto la confianza para seguir. (Ferrari)
John Elkann no ha dado a Binotto la confianza para seguir. (Ferrari)

Víctima de la cultura que quería erradicar

Eran solo palabras. Porque solo ocho meses después, el responsable de erradicar esa cultura que castiga el error, bloquea al individuo y penaliza su osadía profesional, ha sido víctima de ella. Se entiende que nadie ajeno a Ferrari haya querido dirigir al equipo italiano de un tiempo a esta parte, conscientes de quedar atrapados en una atmósfera de singulares valores y principios de funcionamiento.

Si todos los rumores se confirman, el sustituto del ingeniero italiano será extranjero. Llegará el 1 de enero, a dos meses de comenzar el campeonato. Deberá sumergirse en la cultura del equipo, asentar personal de confianza, conocer los procesos y, todo ello, bajo la presión de rendir inmediatamente ante el ejemplo expiatorio de Binotto y el mensaje que se ha enviado con su marcha. Tendrá que someterse a esa idiosincrasia psicológica que va más allá del ambiente de Maranello. La que sigue impidiendo que Ferrari logre volver a triunfar a pesar de su potencial, recursos humanos y técnicos.

De nuevo, otra víctima propiciatoria ha sido lanzada a la arena sin tiempo para terminar su misión. Otra forma de que la plebe mire hacia abajo y no hacia quien preside los juegos.

¿Por qué Adrian Newey se negó a trabajar con Ferrari a pesar de recibir una oferta 'de estrella de cine'? Si los recientes rumores son ciertos, Christian Horner y Andreas Seidl habrían rechazado la oferta de sustituir a Mattia Binotto. En su día, otros responsables técnicos del equipo italiano como Aldo Costa o James Allison triunfaron en Mercedes después de dejar Maranello. Hoy, Stefano Domenicali, team manager después de la 'era Todt', dirige la Fórmula 1. Sin embargo, cualquier piloto arde en deseos de correr para el mito italiano… Pero ni Fernando Alonso ni Sebastian Vettel lograron títulos con Ferrari cuando venían de lograrlos en otros entornos.

Charles Leclerc Mattia Binotto
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