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Por qué el abandono de Singapur le dio a Fernando Alonso donde más duele
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Por qué el abandono de Singapur le dio a Fernando Alonso donde más duele

Alonso esperaba cosechar en Marina Bay uno de sus mejores resultados del año por lo visto el fin de semana. Una oportunidad especial, porque en esta etapa no solo corre para puntuar

Foto: Fernando Alonso, tras su abandono en el GP de Singapur. (Fórmula 1)
Fernando Alonso, tras su abandono en el GP de Singapur. (Fórmula 1)
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"Es tu carrera 350, vamos a hacerlo espécial" le dijo su ingeniero por la radio antes de comenzar. Desde luego, el Gran Premio de Singapur lo fue para Fernando Alonso, pero no como esperaba el día en que se convertía en el piloto con más carreras de la historia de toda la Fórmula 1. Se trató de la peor del año para el equipo francés, y con razones de peso para que al español le doliera particularmente.

El desastre de Alpine empeoró con la gran cosecha de puntos de su rival directo, McLaren, que de una tacada engullía la diferencia en la clasificación de constructores e incluso superaba al equipo francés. El menudeo de puntos tan trabajado en las últimas carreras se ha esfumado de golpe. A tenor del desastre con los motores, queda comprobar desde dónde salen Alonso y Ocon en Suzuka el próximo domingo.

Y si las imágenes con las que uno se identifica hablan más que mil palabras, Alonso publicaba una suya en Instagram minutos después de bajar de su monoplaza, abatido y con las manos en la cabeza, al borde de la pista, lamentando la ocasión perdida. "Duele de nuevo pensar que, en uno de mis mejores años en rendimiento, hemos perdido más de 60 puntos por problemas de fiabilidad". Porque el abandono de Marina Bay le dio donde más le duele.

placeholder Alonso, en la foto que incluía en Instagram (Fernando Alonso)
Alonso, en la foto que incluía en Instagram (Fernando Alonso)

"Ya son 60 puntos..."

Era un circuito donde el factor humano puede marcar diferencias, uno de sus trazados favoritos, con dos triunfos y cinco podios desde 2008. "Necesitas tener confianza con el coche, tienes que desarrollar esa confianza desde los entrenamientos. Y sí, por alguna razón es cierto que en Singapur siempre he sido rápido toda mi vida", recordaba el sábado tras una excepcional clasificación que le hizo bajar del monoplaza con el puño en alto, consciente de haber exprimido todas sus opciones, mientras su compañero, Ocon, que hace poco presumía de rivalizar con él, se quedaba en el Q1.

"Es inaceptable", sentenciaba, por el contrario, al bajarse de su desfallecido monoplaza, ante otro nuevo fallo mecánico que malogró un gran resultado y un fin de semana hasta el momento extraordinario. "Otra vez hemos perdido ocho o 10 puntos, los que fuesen... A lo largo del año van 50, ahora van otros 10, perder 60 puntos en un campeonato es inaceptable". No dudó en señalar a su equipo por la fiabilidad, una vez más. “Así que muy disgustado por esto, porque creo que han sido unas buenas prestaciones por mi parte durante todo el fin de semana que se truncan por otra avería al '14' [en referencia al número de su monoplaza], es verdad que se pararon los dos Alpine. Pero uno [Ocon] estaba decimotercero y son cero puntos, así que no cambia mucho, aunque para mí este año me está cambiando casi todo". Por supuesto, el viaje a Esteban Ocon, que no falte.

Metas muy personales

Si el resultado final se construye ladrillo a ladrillo desde un viernes, Singapur o Mónaco son edificios singulares. Pocas veces se veía a Alonso tan estresado tras una sesión clasificatoria como la del pasado sábado. "¡No estoy luchando por el campeonato del mundo, así que no puede ser bueno para mi corazón este nivel de riesgo para no tener mucha recompensa!", reconocía aliviado con el quinto en el bolsillo. Porque, en realidad, Alonso lucha por otras metas más allá de los puntos. Metas muy personales cuando no se aspira al triunfo cada fin de semana.

Su combatividad es unánimemente reconocida en cualquier estadio de su carrera y posición de parrilla. Pero en esta etapa el propio Alonso insiste una y otra vez en reafirmarse en cómo a sus 41 años sigue siendo el piloto de siempre. Su espléndida exhibición del sábado le auguraba otro de esos resultados que le harían quitarse años del carné de identidad ante los demás, no ante sí mismo. De ahí su singular decepción.

"Hemos estado en una salida similar en 2017, empezamos en agua y cambiar a seco, así que hoy será igual. Es una oportunidad para mí, seguro", explicaba en la parrilla de salida. El sábado realmente creía en el podio, y más con la lluvia. "Hay mucho riesgo de que mañana esté mojado, pero estamos a dos posiciones del podio. ¿Por qué no soñar a lo grande esta noche?", anticipaba entonces. Efectivamente, estuvo mojado. Falló la salida, como todos los pilotos (Leclerc, Hamilton y él mismo) de la línea de la 'pole', pero esperaba a jugar sus bazas en la segunda parte de la carrera, cuando Marina Bay ofrece sus mejores oportunidades.

El año mágico de 2012

"Fernando está detrás, podría hacer sus cosas divertidas habituales", avisaba McLaren por radio a Lando Norris en las primeras vueltas. No se fiaban del arsenal de juegos de manos de Alonso. Sainz se había ido lejos, el podio iba a quedar lejos para Alonso, pero no la cuarta posición. Sin embargo, nada peor que la impotencia de morir sin presentar batalla ni cuajar esa obra tan brillantemente ejecutada desde el viernes. El cuarto —o quinto— puesto para ese piloto con 41 años y 350 grandes premios, a ojos de todos, habría destilado sabor de victoria. Por esa herida sangraba Alonso, abatido junto al muro de la pista.

Alpine confirma su grave problema con la fiabilidad para luchar con McLaren el resto de la temporada. El '14' se lleva en la cresta la mayoría de sus picotazos. Junto a los problemas ya sufridos en 2022, otro más en Marina Bay tras el reciente abandono de Monza. ¿Penalizará en Suzuka? "Me siento a mi mejor nivel, también gracias a mi experiencia, estoy al nivel de 2012, y solo tengo 20 puntos", se reivindicaba en Austria después de que su coche no pudiera arrancar desde la parrilla de salida. Lo dicho, en Singapur, donde más le dolía a Fernando Alonso: en confirmar una vez más que sigue siendo el que siempre fue.

"Es tu carrera 350, vamos a hacerlo espécial" le dijo su ingeniero por la radio antes de comenzar. Desde luego, el Gran Premio de Singapur lo fue para Fernando Alonso, pero no como esperaba el día en que se convertía en el piloto con más carreras de la historia de toda la Fórmula 1. Se trató de la peor del año para el equipo francés, y con razones de peso para que al español le doliera particularmente.

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