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"¡Alpine, trata de arrancarlo!": Fernando Alonso se estrella sin recorrer ni un metro
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La carrera, prácticamente perdida

"¡Alpine, trata de arrancarlo!": Fernando Alonso se estrella sin recorrer ni un metro

El A522 ni siquiera pudo ser arrancado en la parrilla de salida y el asturiano tampoco pudo rodar en la carrera sprint, lo que le manda al sótano para el Gran Premio de Austria

Foto: El Alpine de Alonso tuvo que ser sacado de la parrilla al no poder arrancar. (EFE/Christian Bruna)
El Alpine de Alonso tuvo que ser sacado de la parrilla al no poder arrancar. (EFE/Christian Bruna)

Fernando Alonso eligió bien sus palabras para poner el dedo en la llaga al terminar la carrera sprint que, para el español, ni siquiera había durado un metro. La pésima fortuna le golpeó nuevamente. Aunque si la buena o mala fortuna no existe en las carreras y es la consecuencia del trabajo o desempeño como algunos defienden, en el caso de Alpine ya no se trata de mala suerte.

"¡Alpine, trata de arrancarlo!" podría haber sido el grito de los aficionados ante las imágenes de un Alonso impotente. El asturiano estaba parado en la parrilla con un monoplaza sin vida bajo sus manos. La famosa frase de Luis Moya con Carlos Sainz encajó perfectamente en esta ocasión. Otro fin de semana perdido para Fernando. La lista de la presente temporada sigue creciendo.

Una lista que sigue creciendo

"La verdad es que no arrancó el coche. Me quedé si batería o algo porque estaba todo apagado. Intentamos arrancarlo con una batería externa, pero tampoco funcionó, así que debe ser algo más", explicó después Alonso. De nuevo, enigmas de la mecánica, la tecnología y el software que tantas veces sorprenden en las carreras. Las máquinas más sofisticadas del mundo, monitorizadas por los más complejos sistemas, mimadas por decenas de profesionales de élite durante horas interminables, ni siquiera arrancan en el momento decisivo. Pudo ser en los libres, en la salida a la pista, pero no: justo al primer asalto en el que parecía el mejor fin de semana de Alpine y de Alonso de la temporada.

Lo avisó el día anterior Otmar Szafnauer tras los primeros libres: "Probablemente, seamos en cuarto equipo de la parrilla este fin de semana". Era cierto. "Una lástima (por el problema con el fondo del monoplaza), pero afortunadamente nos quedan muchas vueltas en la carrera del sábado y la principal del domingo", se consoló el español tras los entrenamientos. Confiaba en el potencial del A522 en el Red Bull Ring. Pues ni siquiera pudo dar la de calentamiento en la carrera sprint.

En Baréin comenzó con un motor renqueante, que tuvo que cambiar en Jeddah, donde abandonó por la bomba de agua cuando rodaba sexto. En Australia luchó por un puesto en las dos primeras líneas cuando falló el sistema hidráulico (al margen del fallo estratégico en carrera que le despeñó en la clasificación). En Imola, se levantó el carenado, en España salía último por cambio de motor, uno de los primeros pilotos de la temporada en penalizar. En Canadá, no fue un tema mecánico, sino de la entrada en boxes equivocada con el coche de seguridad. En los entrenamientos del viernes del Red Bull Ring se dañó el fondo plano, aunque en este caso se trató de una salida de pista. En todo caso, 2022 se ha convertido en una insólita carrera de obstáculos.

Puntos perdidos que escuecen

"Otra vez un problema en mi coche", recalcó Alonso al terminar la sesión, destacando que el guante de la fiabilidad siempre pega en su cara. Pero, sobre todo, lo que más dolía: "Seguramente, un fin de semana supercompetitivo, ultra competitivo", recalcó, elevando el listón de las expectativas ahora frustradas. Ocon terminó sexto en la carrera sprint. El ritmo que Alonso sintió el viernes en su monoplaza quizá auguró un resultado entre los seis primeros el domingo. En un fin de semana en el que McLaren, su rival para la cuarta posición, se ha despeñado. Alonso repitió lo que lleva camino de convertirse en un mantra en 2022. "De nuevo, nos vamos a ir con cero puntos en esta parte del garaje". No es la primera vez que se ha escuchado una frase así este año el sábado. "Se ha acabado, el fin de semana en general se ha terminado porque como ya hemos visto, aquí hay un tres de coches a los que no se puede adelantar".

Damon Hill piropeo su rendimiento y estado de forma tras el Gran Premio de Gran Bretaña. El exterior parece coincidir con lo que el piloto lleva dentro: "La verdad es que este año, en general, es uno de mis mejores años a nivel de competitividad. Me siento muy bien, muy rápido, muy fuerte, pero la verdad es que no hemos tenido nada de suerte por ahora y hemos perdido 50 o 60 puntos en lo que va de año", se lamentó Alonso al terminar la jornada.

Exagerado o no, ciertamente Alonso ha perdido una enormidad de puntos en 2022 por diferentes factores, la fiabilidad el más lesivo de ellos. Eligiendo bien sus dardos, volvía a recordar el balance de puntos perdidos. Al margen de lo que supone para el equipo, quién sabe si es un mensaje para alguien en las alturas de Alpine. Porque quizá no se trata solo del aspecto deportivo: si el salario global de Fernando depende de un variable en función de los puntos conseguidos, el agujero ya debe ser también más que considerable. Y doloroso.

Fernando Alonso eligió bien sus palabras para poner el dedo en la llaga al terminar la carrera sprint que, para el español, ni siquiera había durado un metro. La pésima fortuna le golpeó nuevamente. Aunque si la buena o mala fortuna no existe en las carreras y es la consecuencia del trabajo o desempeño como algunos defienden, en el caso de Alpine ya no se trata de mala suerte.

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