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Hamilton y Vettel vuelven a dar la nota: ¿tienen razón o es afán de protagonismo?
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POLEMICA ENTRE FIA Y PILOTOS

Hamilton y Vettel vuelven a dar la nota: ¿tienen razón o es afán de protagonismo?

Se está convirtiendo en costumbre que el británico y el alemán sean permanentemente noticia por cuestiones extradeportivas. Joyas y calzoncillos protagonizaron el último episodio

Foto: Hamilton se mostró desafiante a mantener su joyería en la pista. (EFE/Greg Nash)
Hamilton se mostró desafiante a mantener su joyería en la pista. (EFE/Greg Nash)
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No deja de tener cierta gracia que dos pilotos que hace apenas un par de años casi llegan a las manos, cuando se enzarzaron a golpes en el circuito de Bakú, ahora sean uña y carne. No hay prácticamente Gran Premio en el que no hagan notar su activismo político. Y la reivindicación de variados temas que tienen en común ser casi siempre ajenos a la actividad deportiva. Sorprende aún más que, tratándose de dos pilotos con una larga carrera en Fórmula 1, solo en tiempos muy recientes se hayan vuelto los más protestones de la parrilla.

Desde el mismo jueves, Sebastian Vettel y Lewis Hamilton ya hicieron notar su postura ante el cambio climático y la posible penalización del aborto en Estados Unidos, pero la cosa fue a más el viernes con una notoria polémica acerca del uso de joyería y de la ropa interior de los pilotos que exige la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) para que se respete el reglamento. El asunto ya surgió durante el pasado Gran Premio de Imola, pero en Miami el director de competición, Niels Wittich, se puso serio con la cuestión.

placeholder Vettel y Hamilton, juntos recientemente. (Reuters/Hamad I Mohammed)
Vettel y Hamilton, juntos recientemente. (Reuters/Hamad I Mohammed)

El director de carrera, la máxima autoridad deportiva en el circuito, distribuyó una circular a todos los equipos aclarando qué ropa deben usar los pilotos debajo de su mono ignífugo, así como la prohibición de portar elementos metálicos por razones de seguridad. En su nota aclaratoria enfatizó Wittich: "El uso de joyas durante la competición puede obstaculizar tanto las intervenciones médicas como el diagnóstico y tratamiento posteriores en caso de que se requiera después de un accidente".

Lewis se revuelve ante la norma

Sin embargo, pese a que el documento en cuestión contenía una minuciosa explicación de motivos por los que es peligroso que los pilotos lleven elementos metálicos adheridos a la piel, no pareció convencer en absoluto a Hamilton. El británico lo interpretó como un ataque personal hacia él y se mostró desafiante, dispuesto a no respetar la medida, calificándola como "muy tonta" y "un paso atrás". El piloto de Mercedes amenazó incluso con pasar el fin de semana haciendo turismo en Miami en lugar de competir si le obligan a cumplir la regla.

En la conferencia de prensa, Hamilton, entre bromas y alegatos, explicó: "Ya no me caben más joyas en el cuerpo hoy. Tengo dos perforaciones que serían muy difíciles de quitar, es platino lo que tengo, así que no es magnético. Nunca ha sido un problema de seguridad en el pasado, así que si quieren detenerme que lo hagan, tenemos un piloto de reserva. Estamos listos y preparados para el fin de semana.

Tres horas más tarde, sin embargo, el piloto británico reculó de su órdago y, después de unas duras discusiones con la autoridad deportiva, se quitó sus pendientes. Por su parte, Wittich aceptó también un plazo de dos carreras para quitarse las perforaciones, ante la imposibilidad de hacerlo 'in situ' correctamente y sin riesgos. Hamilton sugirió que firmaran una exención para quitarle la responsabilidad a la FIA. Y quiere discutir el asunto con el presidente, Mohammed Ben Sulayem, antes de la carrera del domingo. No obstante, de momento, el británico se atendrá a lo que dicta el reglamento.

placeholder Hamilton, en el Gran Premio de Miami. (Reuters/Ricardo Arduengo)
Hamilton, en el Gran Premio de Miami. (Reuters/Ricardo Arduengo)

Un paso atrás

"Siento que es casi como un paso atrás", agregó el siete veces campeón mundial. "Si piensas en los pasos que estamos dando como deporte, y las causas más importantes en las que debemos centrarnos, esto es algo muy pequeño y parece innecesario que entremos en esta disputa". En términos similares se expresó el jefe de su equipo, Toto Wolff, que cuestionó si esta es una batalla que merezca la pena luchar.

Según se mire, tendrán buenas razones tanto una parte como la otra en la controversia. Sin embargo, es indiscutible que si existe una norma en el reglamento, debe cumplirse hasta que no sea cambiada. Si existen cosas más importantes que discutir, es cuando menos debatible si hablamos de seguridad. No obstante, incluso en el caso de que así fuera, la norma en todo caso nunca puede dejar su cumplimiento al libre albedrío de los pilotos.

Una polémica similar a la de Lewis Hamilton con las joyas le ocurrió a Sebastian Vettel con la indumentaria que deben de llevar los pilotos. Wittich apercibió a los pilotos posibles multas o incluso sanciones de exclusión si en las verificaciones se comprueba que no llevan la ropa interior reglamentaria, que excluye explícitamente prendas de algodón o de material sintético.

placeholder Vettel se puso unos calzoncillos encima de su mono a modo de protesta. (Sky Sports F1)
Vettel se puso unos calzoncillos encima de su mono a modo de protesta. (Sky Sports F1)

Al piloto alemán se le ocurrió, para airear su disconformidad, colocarse unos calzoncillos de algodón por encima de su mono ignífugo. Cuando fue preguntado por la circular de marras de la FIA, no tuvo pelos en la lengua: "Creo que es un poco innecesario discutir este asunto y me parece que es algo dirigido específicamente hacia Lewis. También hablamos de calzoncillos, pero ¿realmente es esto lo más emocionante de todo lo que podemos hablar?".

Mejor razones que parodias

De nuevo, puede que se dé una importancia exagerada a todo este asunto. Pero tampoco hay que ignorar que, en el apartado de la seguridad, cualquier aporte debe de ser bienvenido y por supuesto respetado, si está incluido en el reglamento. Sebastian Vettel, en lugar de hacer chuscas parodias, lo que debería hacer como director de la GPDA (Asociación de Pilotos de Gran Premio) es preparar un documento que demuestre con datos objetivos lo innecesario de la norma.

Desde que a comienzos de 50 obligaran a los pilotos (en contra de su voluntad) a ponerse un casco, cualquier medida en este apartado ya se sabe que no puede estar basada en una elección personal. Por tanto, el argumento que Hamilton, Vettel u otros pilotos como Gasly, defienden que deberían tener libertad, al ser ellos los que se juegan la vida, no se sostiene. Ahora bien, una queja o una petición que cuente con el respaldo unánime o muy mayoritario de los pilotos también debe ser tenida en cuenta por el regulador. Para eso supuestamente se creó la GPDA y si en un pulso entre los deportistas y la FIA son incapaces de hacerlo, pues mejor que cierren la asociación.

Foto: La presentación de la parrilla de Fórmula 1 en el Hard Rock Stadium (Formula 1)

Como buen alemán que es, Niels Wittich es una persona muy rigurosa y poco dado a tolerar desacatos. Es muy consciente de los peligros que entraña un excesivo 'colegueo' como el que tenía su antecesor Michael Masi con los jefes de equipo, pero tampoco debe olvidar que no se puede ser prisionero de una norma. Por el simple hecho de que esté incluida en el reglamento. Para tener autoridad también hay que escuchar.

Hamilton y Vettel, por su parte, deben de ser muy conscientes de que sus decisiones tienen una repercusión extraordinaria, porque qué tipo de autoridad va a tener un director de carrera de cualquier prueba menor a nivel local, cuando los pilotos de la Fórmula 1 se saltan las normas a la torera. La FIA sentaría un precedente muy peligroso si no se hiciera respetar. Por tanto, les toca a los pilotos convencer con la razón, no intentar vencer a base de desafíos o protestas de aplauso fácil.

No deja de tener cierta gracia que dos pilotos que hace apenas un par de años casi llegan a las manos, cuando se enzarzaron a golpes en el circuito de Bakú, ahora sean uña y carne. No hay prácticamente Gran Premio en el que no hagan notar su activismo político. Y la reivindicación de variados temas que tienen en común ser casi siempre ajenos a la actividad deportiva. Sorprende aún más que, tratándose de dos pilotos con una larga carrera en Fórmula 1, solo en tiempos muy recientes se hayan vuelto los más protestones de la parrilla.

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