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La guerra entre los circuitos de Imola y Monza, y a quien de ellos prefería Ferrari
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PELIGRA EL FUTURO DE MONZA

La guerra entre los circuitos de Imola y Monza, y a quien de ellos prefería Ferrari

Monza siempre fue la catedral italiana de la Fórmula 1, pero Imola entró en liza en los ochenta y hoy puede convertirse en un gran rival. Ferrari siempre estuvo más cerca de un circuito que del otro.

Foto: Carlos Sainz rodando en el circuito de Imola en 2021. (Reuters)
Carlos Sainz rodando en el circuito de Imola en 2021. (Reuters)

Este próximo fin de semana, la Fórmula 1 vuelve a Imola en 2023. En los peores momentos de la pandemia, con los movimientos internacionales de personas y mercancías limitados al máximo, el cielo se le abrió al circuito italiano de Imola. Regresaba a la Fórmula 1, del que permanecía ausente desde el año 2007. Un retorno al trazado llamado Enzo e Dino Ferrari recibido con gran simpatía por equipos y pilotos al volver a un circuito de los históricos y muy del agrado de los aficionados.

La carrera resultó un éxito. Tanto que los promotores del Gran Premio aprovecharon prorrogar el acuerdo con el promotor Liberty hasta 2025. Sin embargo, ha generado no pocos recelos políticos en Italia por la resurrección de los viejos agravios entre los circuitos de Imola y de Monza para ser la casa de la Formula 1 en el pais transalpino.

El ACI (Automóvil Club italiano) es históricamente el usufructuario del circuito de Monza. Dado que hablamos del tercer circuito permanente más antiguo del mundo después de Indianápolis en Estados Unidos y el desaparecido Brooklands en el Reino Unido, estamos ante la verdadera catedral del automovilismo a nivel europeo. Sin embargo, esa identificación automática que se hace desde fuera de Italia entre Monza y Ferrari no es tan idílica como cabría esperar. Punto de encuentro tradicional entre los tifosi y la ‘Scuderia’ podría parecer que equipo y circuito están indisolublemente unidos, pero entre el autódromo y el equipo siempre ha habido sus más y sus menos.

placeholder Imola gusta mucho a pilotos y aficionados, pero no está segura su continuidad más allá de 2025 (REUTERS / Jennifer Lorenzini)
Imola gusta mucho a pilotos y aficionados, pero no está segura su continuidad más allá de 2025 (REUTERS / Jennifer Lorenzini)

El histórico recelo con Ferrari

El ACI es uno de los clubes automovilísticos más antiguos del mundo, y también organismo regulador del deporte del motor en Italia. Siempre anduvo a la gresca con el Commendatore Enzo Ferrari, quien entendía que no siempre defendía con el celo exigible los intereses políticos de la casa de Maranello. Tan lejos llegaron las trifulcas, que en 1964 Ferrari ganó el campeonato del mundo de Fórmula 1 con los colores estadounidenses de su importador norteamericano NART en lugar del rojo que correspondía a los coches italianos, como señal de protesta.

Por eso, desde que en 1970 Imola renombrara su circuito con el nombre de Dino, el hijo de Enzo Ferrari, los del Cavallino siempre han sentido a este circuito más su casa que Monza a pesar de toda su leyenda y simbología. Tanto era el cariño que el Commendatore sentía por esta pista situada a un tiro de piedra de Maranello, que allá por 1977 empezó a promover una carrera fuera de campeonato en el circuito de la región de la Emilia-Romaña, como embrión de un potencial ‘Campeonato Europeo de Fórmula 1’.

Imola por delante de Monza

El origen de esta prueba y campeonato que nunca llegó a tener lugar se debía a la inquietud de Ferrari ante el creciente conflicto en la Fórmula 1 entre el sindicato de constructores ingleses liderado por Bernie Ecclestone y el poder político y deportivo de la FIA, liderado por Jean Marie-Balestre. Aunque aquella carrera denominada ‘Coppa Europa F1’ no llegara a celebrarse sirvió para que Imola se pusiera al día y se postulara como una mejor alternativa que Monza como sede del Gran Premio de Italia. De este modo, con el decidido apoyo de Ferrari, se celebró finalmente una carrera fuera de campeonato en 1979, demostrando que por instalaciones Imola estaba muy por delante de Monza, claramente dormido en sus laureles en la creencia de ser un lugar intocable.

Por primera vez desde 1948 un Gran Premio de Italia no se disputaba en Monza, y en 1980 la Fórmula 1 debutó oficialmente en Imola. Las opiniones entre pilotos, equipos y poder político estaban divididas, y tan pronto Monza actualizó sus instalaciones y el ACI movió sus hilos políticos, el Dino Ferrari se quedó sin carrera. Aunque por poco tiempo, pues ante la guerra sin cuartel entre Ecclestone y Balestre por el control de la F1, necesitaban tener de su parte a Ferrari. Uno de los 'caramelos' ofrecidos fue conceder a Imola la posibilidad de albergar un segundo Gran Premio en el país transalpino.

Dado que la denominación oficial de ‘Gran Premio de Italia’ pertenecía al ACI, el problema se solucionó con la denominación del Gran Premio de San Marino, en alusión al pequeño microestado situado apenas 100 kilometros más al sur de Imola. Así, hasta el año 2007, cuando (al igual que les ocurrió a muchos circuitos europeos) al no ser capaces de asumir las crecientes demandas financieras de Bernie Ecclestone, los propietarios del autódromo tuvieron que renunciar a seguir en el calendario.

Renacen los agravios

El canon que se paga a la Fórmula 1 tiene muy en cuenta el número de ediciones celebradas de Grandes Premios, razón por la cual Mónaco y Monza son los dos circuitos que con gran diferencia menos pagan. Imola tenía también ciertos privilegios, pero ni de lejos como los de Monza. Se renovaron rencillas y agravios, que tuvieron un repunte importante cuando el gobierno italiano concedió una cantidad importante de dinero al ACI para que renovara las obsoletas instalaciones de Monza y contribuyera al mantenimiento de la pista.

Los políticos de la región de la Emillia-Romaña no se quedaron quietos y ante la afrenta y desprecio hacia su tierra y su circuito, lograron con el apoyo sutil de Ferrari que el gobierno de la Républica les concediera también ayudas económicas para adquirir la máxima certificación de la FIA. Y una vez concluido el ‘aggiornamento’ de sus instalaciones lograron el apoyo económico para la continuidad del Gran Premio después de la carambola surgida a consecuencia de la pandemia.

Así, los aproximadamente 25 millones de euros a pagar por los propietarios de Imola al promotor Liberty en concepto de canon por albergar la carrera viene sufragado al cincuenta por ciento por el gobierno regional y por el ministerio de asuntos exteriores de Italia. De ahí esa extraña denominación de ‘G.P. della Emillia-Romagna Made in Italy’. Esta zona de Italia es conocida como ‘Motor Valley’, por ser el corazón de la industria motorística transalpina al albergar las sedes de Ferrari, Ducati, Maserati, Lamborghini, Dallara, etc. Tiene cierto sentido que 'paguen la fiesta' ambas instituciones.

Sin embargo, en el más puro estilo italiano, en Monza este dispendio se ha interpretado como un agravio intolerable y el ACI y las instituciones locales claman ahora por ayudas similares a nivel gubernamental para sufragar, por ejemplo, una línea de metro desde Milan hasta el circuito. Italia, sin este tipo de controversias y ‘vendettas’ no sería Italia, y preguntar a un tifosi si prefiere a Imola o a Monza es como preguntarle si quiere más a Papá o a Mamá. Pero cuando Liberty incluso se plantea ahora cargarse a Mónaco, a Monza puede pasarle otro tanto. A partir de 2025 seguramente no habrá dos Grandes Premios en Italia y permanecerá aquel que más pague. Compren palomitas, porque que la guerra entre Imola y Monza va a ser sin duda entretenida.

Este próximo fin de semana, la Fórmula 1 vuelve a Imola en 2023. En los peores momentos de la pandemia, con los movimientos internacionales de personas y mercancías limitados al máximo, el cielo se le abrió al circuito italiano de Imola. Regresaba a la Fórmula 1, del que permanecía ausente desde el año 2007. Un retorno al trazado llamado Enzo e Dino Ferrari recibido con gran simpatía por equipos y pilotos al volver a un circuito de los históricos y muy del agrado de los aficionados.

Fórmula 1 Milán Bernie Ecclestone