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Mercedes y otros éxitos de ingeniería en la F1: ¿debe la FIA intervenir por salud deportiva?
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Los grandes ocultan armas

Mercedes y otros éxitos de ingeniería en la F1: ¿debe la FIA intervenir por salud deportiva?

Es lógica la prudencia y el respeto a tus rivales, pero la historia invita también a desconfiar de esos equipos que halagan mucho a rivales mientras disimulan su artillería

Foto: Mercedes y RedBull en las pruebas invernales en Barcelona. (Reuters/Albert Gea)
Mercedes y RedBull en las pruebas invernales en Barcelona. (Reuters/Albert Gea)

Ir 'disfrazado de lagarterana' es una de esas expresiones populares que podría aplicarse a la actitud de muchos equipos de la Fórmula 1 en pretemporada para no llamar la atención. O, como en el pueblo toledano, no ser percibido como un forastero. Una intención impostada que canta demasiado por mucho disfraz que uno se quiera poner. Como la de aquellos equipos que nos han enseñado a desconfiar de su rendimiento en pretemporada por cuánto mayor aparentaban ser sus preocupaciones en los tests invernales, mayor era su dominio en la primera carrera.

Mercedes y Lewis Hamilton y, en menor medida, Red Bull, son el mejor ejemplo. En el bando contrario de esta actitud siempre ha estado Ferrari, tradicionalmente protagonista de grandes decepciones, cuando las primeras sesiones cronometradas oficiales ponían a los de Maranello muy por debajo de las expectativas iniciales. No obstante, de unos años a esta parte Mattia Binotto ha querido mostrar un perfil bajo para no defraudar expectativas. Prueba de ello fue la explosión mediática del W13B, que sorprendió a todos con un diseño que ya crea dudas respecto a su legalidad.

placeholder Ferrari. (Reuters/Guglielmo Mangiapane)
Ferrari. (Reuters/Guglielmo Mangiapane)

Los ases en la manga de los equipos

"Es demasiado pronto para juzgar el rendimiento de cada uno", afirmó el manager del equipo italiano. "Algunos equipos están guardándose más ases en la manga que otros. Sin embargo, eso que dicen en Mercedes, de que vamos meses por delante de ellos, ¡estoy bastante seguro de que estarán dos o tres meses por delante de nosotros para cuando estemos en Baréin!". Motivos tiene para pensarlo Binotto. Los más rápidos en la tabla definitiva de tiempos en Barcelona fueron los Mercedes seguidos de los Red Bull.

Todos los rumores apuntaban a que el equipo alemán pondría en pista estos días en Baréin un monoplaza que podría sorprender al resto de sus rivales... Y así fue. Tanto por sus soluciones, la ventaja que, se sospecha, podría sacar a sus rivales. Se duda que responda al espíritu del actual reglamento. Es en estas situaciones cuando explota la polémica y no la primera vez.

El miedo a que alguien 'arrase'

Hay miedo de que en la primera carrera de Baréin un equipo que arrase gracias a un truco o tecnología que no haya descubierto el resto de las escuderías. Sería un cruel sarcasmo ante los intentos de Liberty por resetear la Fórmula 1 que se repitiera el dominio de Mercedes al principio de la era híbrida y años sucesivos. ¿Y si ocurriera así con esa máquina de Mercedes o Red Bull, por ejemplo?

En teoría, la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) se reserva el derecho a modificar el reglamento si considera que alguna de las ventajas logradas por los equipos no respeta el espíritu de la norma, rompiendo las grandes expectativas que ha creado esta nueva era de la Fórmula 1. Pero se trata de entrar en una zona muy pantanosa por la arbitrariedad que puede suponer la aplicación de esta regla. La historia nos da cumplidos ejemplos de lo voluble que puede ser el criterio del ente regulador, sobre todo porque suele atender más a los intereses económicos o políticos en juego que a la justicia en sentido estricto. Existen precedentes en el pasado.

placeholder Hamilton y Verstappen hicieron vibrar a todos los aficionados la pasada temporada. (Reuters/Rula Rouhana)
Hamilton y Verstappen hicieron vibrar a todos los aficionados la pasada temporada. (Reuters/Rula Rouhana)

Un criterio muy particular

El más flagrante de los años 80 fue la neutralización de la maravilla tecnológica que era el Lotus 88. Su ingeniosa forma de sortear el límite de altura de los coches al suelo contravenía para la FIA el espíritu del reglamento, aunque fuera técnicamente legal. Pero la Federación permitió a la vez una burda 'trampa' del equipo Brabham, que logró con una suspensión hidroneumática lo que el Lotus conseguía por aerodinámica. ¿La razón?: el invento de Brabham era fácilmente replicable por el resto de equipos en pocas carreras, mientras que el Lotus convertía de un plumazo en obsoletos todos los coches de la parrilla. ¿Podría ocurrir algo parecido en 2022?

Quizá sea el mismo criterio a seguir si hiciera falta esta temporada. Cuando en 2009 apareció Brawn con su doble difusor no hubo mucho interés en prohibirlo al tratarse de un equipo al que había que mantener a toda costa en la parrilla y, por otro, había al menos otro equipo (RedBull) que, aunque menos desarrollado, tenía también un 'truco' similar al de Brawn, así como Williams y Toyota.

placeholder Ferrari ha ido muy bien en los tests de Barcelona pero con buen criterio prefieren no lanzar las campanas al vuelo. (Reuters/Albert Gea)
Ferrari ha ido muy bien en los tests de Barcelona pero con buen criterio prefieren no lanzar las campanas al vuelo. (Reuters/Albert Gea)

¿Justicia o interés en el deporte?

Muchas veces la justicia en la Fórmula 1 está condicionada a la defensa de determinados intereses en juego. Por un lado, el público no tendría mucho interés en seguir un campeonato donde un equipo arrase de forma sistemática, arruinando el trabajo reciente de ofrecer la mayor igualdad posible en la parrilla. En 2021 hubo un nivel de competitividad extremo a lo largo de la temporada entre los dos contendientes al título Red Bull y Mercedes, pero también en la tabla media de la parrilla. Si en 2022 un monoplaza se destacara enormemente del resto, el problema girará en la coherencia en la aplicación de la norma. Y en que no se perciba interés en beneficiar a un equipo concreto en detrimento de otro.

Los seguidores de Hamilton y Mercedes siempre reprocharán que la FIA hizo cambios en 2020 para perjudicarles, pero interesadamente olvidarán lo mucho que les ayudó al inicio de la reglamentación de motores híbridos. De igual forma, los seguidores de Red Bull y Verstappen clamarán contra la 'manga ancha' que a menudo la FIA ha mostrado con Mercedes. Sin embargo, interesadamente también olvidarán las veces que la FIA admitió escapes soplados o alerones flexibles en los años de dominio de Sebastian Vettel. Si las normas no se cambian con el partido empezado, la defensa de las medidas empleadas siempre será mucho más sólida. De ahí el interés de ir 'disfrazado de lagarterana' de ciertos equipos hasta el último minuto. Esperemos en Baréin con qué puede sorprendernos Red Bull y Mercedes. O quién sabe, quizá otro equipo.

Ir 'disfrazado de lagarterana' es una de esas expresiones populares que podría aplicarse a la actitud de muchos equipos de la Fórmula 1 en pretemporada para no llamar la atención. O, como en el pueblo toledano, no ser percibido como un forastero. Una intención impostada que canta demasiado por mucho disfraz que uno se quiera poner. Como la de aquellos equipos que nos han enseñado a desconfiar de su rendimiento en pretemporada por cuánto mayor aparentaban ser sus preocupaciones en los tests invernales, mayor era su dominio en la primera carrera.

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