¿Qué tiene de especial el 'invento francés' del Dakar para gustar tanto en España?
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ALTA PARTICIPACION ESPAÑOLA

¿Qué tiene de especial el 'invento francés' del Dakar para gustar tanto en España?

Nuestro país tradicionalmente ha sido tras Francia, la nación con mayor seguimiento de la prueba todo-terreno por excelencia a nivel mundial. En 2022 participarán 81 españoles

Foto: Audi debuta en el Rally Dakar 2022. (Dakar)
Audi debuta en el Rally Dakar 2022. (Dakar)

España tradicionalmente ha sido, después de Francia, el país con mayor seguimiento de la prueba todo-terreno por excelencia a nivel mundial, el Dakar. Aunque su prestigio global es indiscutible, se trata de una prueba relativamente desconocida aún en muchos de los tradicionales países pesos pesados del motorismo como son EE. UU, Inglaterra, Alemania.

Cuando comenzó su andadura allá por diciembre de 1978, el Rally conocido entonces como París-Dakar, no dejaba de ser un divertimento de aventureros franceses que cuando empezó a recibir sus primeros pilotos profesionales, lo hacían más por divertimento que por ambiciones deportivas reales. En pocos años, sin embargo, la cosa se empezó a hacer seria y con ella la llegada de los primeros participantes no franceses, entre ellos el barcelonés Juan Porcar.

Porcar, desde su puesto como periodista en la revista SoloMoto y posteriormente como promotor conjunto de la prueba a través de la empresa R.P.M. fundada por su jefe en la revista y posterior socio Jaime Alguersuari, es indudablemente la persona clave que explica el hecho de que España desde hace ya muchos años, sea el país que más expectación y seguimiento despierta tanto a nivel de aficionados como de participantes.

Después del fallecimiento del fundador Thierry Sabine en un accidente de helicóptero en la edición de 1986, la colaboración de la empresa española fue clave para que la prueba sobreviviera a su fundador y continuara con su crecimiento. Tan importante fue la involucración, que gracias al buen hacer de R.P.M la salida del Rally-Raid por primera vez en su historia se hizo fuera de Paris y se hizo en España, concretamente en Granada.

La audacia del tándem Porcar-Alguersuari, primero como divulgadores y luego como promotores conjuntos de la prueba, caló de forma muy profunda en España y desde entonces, el ‘Dakar’ se ha convertido en uno de los principales polos de seguimiento deportivo de nuestro país en estas fechas. Gran parte de culpa de su éxito se debe a que en esta época del año, la presencia del fútbol baja mucho en intensidad, no hay Fórmula 1, no hay motos, no hay ciclismo, no hay tenis… Al final, ha resultado que aquella locura inicial de empezar una competición el primer día del año, es una jugada maestra en términos comerciales.

El segundo motivo, es que al calor del trabajo del dúo Porcar-Alguersuari, la participación española cada año empezó a crecer cada vez más y empezaron a llegar los buenos resultados y victorias de pilotos españoles.Con los éxitos deportivos llegó la cada vez más amplia cobertura periodística y con ella, la presencia de empresas españolas con interés en convertirse en patrocinadores.

placeholder El Tour de Francia, genera 100 millones de euros a las arcas de Amaury, pero el Dakar ya es la segunda prueba estrella del titan francés de los eventos deportivos.
El Tour de Francia, genera 100 millones de euros a las arcas de Amaury, pero el Dakar ya es la segunda prueba estrella del titan francés de los eventos deportivos.

Entra Amaury y la profesionalización

En paralelo, en 1992, ASO (Amaury Sports Organisation) la organización promotora del Tour de Francia de ciclismo absorbe TSO (Thierry Sabine Organisation) y comienza a gestarse un titán en el mundo de los eventos deportivos, (entre otras cosas con el tiempo acabaría absorbiendo también la vuelta ciclista a España). En la empresa francesa, la presencia de la gran leyenda del esquí Jean Claude Killy es clave para la internacionalización real de la prueba y de esta forma, cuando entramos en el nuevo milenio, la carrera empieza a gozar de un envidiable éxito económico, tanto que permite a ASO crear otras competiciones réplicas de su formato a nivel global.

Otra particularidad que siempre tuvo el Dakar y muchas de las pruebas que surgieron a su estela, es que siempre funcionaron absolutamente por libre fuera del paraguas de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo). Esto va a cambiar justo a partir de 2022, pues el año que en breve comienza va a marcar el primer campeonato del mundo de pruebas Rally-Raid, denominado FIA Cross-Country World Championship que será el séptimo bajo el manto de la FIA, uniéndose a la Fórmula 1, la Fórmula E, el WRC, el WEC, el Rallycross y el karting. Amaury siempre vivió muy cómoda yendo por libre sin que la FIA enredara en sus reglamentos y gestión de la prueba, pero la posibilidad de tener ahora un campeonato del mundo de donde la prueba estrella será el propio Dakar, era demasiado tentadora como para dejarla pasar. La empresa francesa se ha asegurado los derechos de organizador por los próximos cinco años, sin tener que renunciar a la titularidad del Dakar, en el caso de no renovar pasado el lustro pactado.

La FIA, durante mucho tiempo miraba con recelo y en ocasiones no escatimaba esfuerzos por boicotear a su manera, una prueba que tenía fuera de su control. De hecho, intentaron dar el estatus de oficialidad a pruebas menores del mundo del todo-terreno con el objetivo de menoscabar el éxito del Rall Dakar, pero los de Amaury han demostrado a lo largo de la historia ser fuertes y saber sobreponerse a los problemas. Si fueron capaces de llevarse la prueba fuera de África en 2008 después de su cancelación por amenaza terrorista y que aun así se siguiera llamándose Dakar, no iban a amedrentarse por el pulso que le echaban los burócratas desde París.

placeholder Sara García (en la foto), gracias a las facilidades que presta la organización puede informar en directo de su participación a su numerosa comunidad de seguidores.
Sara García (en la foto), gracias a las facilidades que presta la organización puede informar en directo de su participación a su numerosa comunidad de seguidores.

Arriesgando por una ruta diferente

Y es que Amaury, respecto al resto de muchos de los grandes promotores deportivos a nivel mundial, se ha diferenciado por no haber caído en la tentación de fiarlo todo al dinero del pay-per-view. Aunque no han renunciado a la venta de ciertos derechos en pasarelas de pago en algunos mercados, en sus países clave han priorizado siempre los grandes números de audiencia. Hay que ser valiente en dejar de ganar algo de dinero en la venta de derechos si a cambio te garantiza audiencias televisivas masivas. Quizá la diferencia es que una empresa familiar como Amaury es capaz de mirar a largo plazo, frente al cortoplacismo en beneficios de las promotoras en manos de fondos de inversión.

Otro de los terrenos donde el promotor del Dakar ha tomado la delantera a sus rivales y que en cierto modo Liberty Media con la Fórmula 1 está empezando a imitar, es aprovechar el potencial de comunicación del evento en las redes sociales a través de los propios participantes. Lejos de poner restricciones a los derechos de emisión, ASO no sólo permite que sus participantes filmen libremente sus carreras con sus teléfonos móviles, sino que incluso a menudo les ceden imágenes para que puedan difundirlas en sus canales particulares. Imaginen: cerca de 400 participantes enviando las 24 horas del día información del Rally a sus comunidades de seguidores. Los datos acumulados que salen al final son estratosféricos y este es uno de los principales secretos para que tanto los espónsores oficiales de la prueba como los privados de los participantes, estén muy satisfechos del ROI (Retorno de la Inversión) generado. Tal es el éxito, que muchas empresas y pilotos a menudo estiran el chicle de la participación dakariana para vivir de las rentas el resto del año.

Es una prueba muy cara de participar, tiene un reglamento a menudo muy voluble en función de los intereses a proteger, tiene un sistema de criba inicial que tiene poco de deportivo y mucho de empresarial, la sombra del favoritismo chauvinista no deja de planear. Pero la realidad es que ahora mismo, es una de las pruebas claves del calendario motorístico anual. Es difícil que los EE.UU. con un muy popular campeonato de pruebas tipo Baja acaben mostrando interés por la prueba, pero hechos como que la poderosa Audi tenga al Dakar ahora mismo como el escaparate estrella de sus innovaciones en propulsión eléctrica, dice mucho del éxito que ha transformado aquel viaje de chalados aventureros iniciado en 1978. El Dakar hoy día no sólo gusta mucho en Francia y España, sino que se consolida cada día más como el gran evento global del motor ‘fuera carretera’.

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