Hamilton, Rosberg, McLaren: ¿Qué tiene de especial la Extreme-e para seducir tanto?
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UNA APUESTA QUE FUNCIONA

Hamilton, Rosberg, McLaren: ¿Qué tiene de especial la Extreme-e para seducir tanto?

La presencia en el Extreme-e de grandes nombres individuales pero también una organización como McLaren o los mejores equipos americanos confirman el potencial de comunicación de un campeonato totalmente innovador

Foto: Extreme-e del equipo X44 de Lewis Hamilton
Extreme-e del equipo X44 de Lewis Hamilton

Sorprende el interés de grandes nombres de la Fórmula 1 por un campeonato está en sus antípodas. ¿Es una maniobra política cara a la galería o hay un genuino interés deportivo detrás? El anuncio de la llegada de McLaren a partir de 2022 a un campeonato donde Lewis Hamilton, Nico Rosberg y los Sainz confirma su potencial mediático. Dos de las más grandes organizaciones deportivas americanas, Andretti Racing y Chip Ganassi también se han apuntado desde el primer minuto. ¿Por qué?

Guste o no Extreme-e, es innegable que el nuevo formato propuesto por Alejandro Agag ha vuelto a dar en la tecla necesaria para atraer a ilustres nombres a su competición. Aquí, por las particulares características de la competición, no es posible de momento la participación de los grandes constructores de automóviles, pero no duden que de una forma o de otra llegarán. A diferencia de la Fórmula-e, que en su corta historia ha podido presumir de contar con más marcas participantes que la propia Fórmula 1, el Extreme-e cuenta con un vehículo de competición específico que de entrada no es susceptible de ser adoptado por una marca. Pero, como decíamos, tiempo al tiempo.

¿Cómo es posible que sin constructores y sin público asistente, tradicionalmente los dos poderosos motores de financiación, el campeonato pueda lograr el éxito deportivo y empresarial? El reto sin duda es mayúsculo, pero abordar las cuestiones de igualdad de género y la sostenibilidad medioambiental de forma tan novedosa, toca dos poderosas claves de la agenda política global. Que nadie dude que la Xtreme-e va a ser un campeonato muy presente en aquellos consejos de administración que estén pensando promocionar a sus empresas a través del automovilismo.

Parte del secreto quizá radique en que, a diferencia de su precursora la Fórmula-e, aquí no se trata de una ‘versión electrificada’ de formatos de competición ya conocidos. La Extreme-E, tiene algo de rallycross, de Camel Trophy, algo de Dakar, de dobles mixtos del tenis, etc. pero es un formato singular sin equivalente en el presente o pasado de la historia de los deportes del motor. A mucho aficionado de toda la vida no le gustará tanta ‘transgresión’. El considerar a este certamen un show y no un deporte estará a la orden del día, pero ante el mundo radicalmente nuevo al que nos enfrentamos, o se adapta el automovilismo a los nuevos tiempos o está condenado a una muerte lenta.

Renovarse o morir

Es un debate recurrente en la Fórmula 1 la añoranza por los motores atmosféricos V10 y su embriagador sonido. Pero de haber mantenido tal cual estas motorizaciones sin incorporar primero el KERS, luego la propulsión híbrida y el objetivo final de emisiones cero, hubiera acabado muriendo. Si no eres relevante para la industria o para los desafíos técnológicos el dinero deja de fluir y se termina como un entretenimiento para nostálgicos cuyo nicho cada día va haciéndose más pequeño.

Y sí, hay ciertos elementos en este ‘nuevo mundo’ difíciles de aceptar, no ya como aficionado a las carreras sino desde la estricta justicia deportiva. Vease el caso de los ‘bonus’ de prestaciones en los coches en función de los votos de los aficionados. Resulta bastante patético ver a grandes estrellas de la competición mendigando votos en las redes sociales para obtener esas pequeñas ventajas a nivel de competitividad. Es como si Roger Federer pudiera tener bolas más rápidas que Rafa Nadal cuando a él le tocara servir. Un disparate deportivo propio de ‘creativos del marketing’ que, probablemente pase a mejor vida cuando el seguimiento en esas mismas redes sociales no precise de esos atajos para engordar el número de seguidores.

Esto nos lleva a otra de las grandes novedades de este campeonato: ser el pionero ‘digital’ de la historia de los deportes del motor. El formato de la competición y su realización está pensado para adaptarse a las necesidades de YouTube, de tiktok o de Instagram en lugar de las televisiones, radios o revistas en papel. La razón es muy simple: Los anunciantes viran de forma imparable hacia lo digital y aquí Alejandro Agag tiene muy claro que el que golpea primero, golpea dos veces.

Tras la excitación inicial cuando comenzó su andadura hace siete años, la Fórmula-e ha perdido fuelle claramente. Una vez pasada la novedad, ni su aporte tecnológico ha sido relevante ni la competición ha ofrecido un espectáculo que pueda rivalizar ni de lejos con el de la Fórmula 1. Pero el Extreme-e disfruta de la ventaja de no poder compararse con nada, ni siquiera entrar en el debate ‘baterías versus gasolina’ presente en la opinión pública. Aun siendo de propulsión eléctrica, la tecnología incorpora al hidrógeno como gran novedad y por tanto, los posibles aportes a la sostenibilidad serán más consistentes.

placeholder La competición en su primer año ha atraído el interés de empresas importantes como Acciona y grandes nombres como Carlos Sainz o Laia Sanz
La competición en su primer año ha atraído el interés de empresas importantes como Acciona y grandes nombres como Carlos Sainz o Laia Sanz

España por fin protagonista

Tenemos como pilotos a Carlos Sainz, Cristina Gutiérrez, Laia Sanz y Christine Giampaoli. Empresas poderosas de nuestro país como Acciona o el Banco Santander, Tenemos equipos, mecánicos, ingenieros e incluso a un promotor español al frente del campeonato. En un deporte en el que nuestro país siempre ha jugado un papel secundario,deberíamos estar orgullosos que por fin tengamos un papel relevante. ¿Hay cosas que mejorar? Sin duda. ¿El futuro después de su primer año es prometedor? Absolutamente. El coche y el propio formato de la competición ha mejorado sensiblemente durante el año. Tiene mucho margen de mejora aún, y con la victoria de Cristina Gutiérrez en la última prueba del campeonato hay ya triunfos españoles. Por mucha reserva que se tenga a esta competición como aficionado ‘purista’ de las carreras, la realidad es que ha ofrecido elementos inéditos en la competición. Además de un marco de valores medioambientales y de igualdad que son parte consustancial del formato, tanto como la competición.

Como dice el refrán, ‘algo tendrá el agua que la bendicen’ y captar la atención de grandes nombres de la Fórmula 1 tiene un gran mérito. Si Lewis Hamilton, Nico Rosberg o McLaren han apostado por este campeonato y han sido capaces de atraer pilotos y patrocinadores de primer nivel, es señal clara de que detectan que aquí existe una herramienta de comunicación muy potente para sus objetivos.

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