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La gran emboscada de Red Bull a Mercedes con un "increíble" Verstappen. Y ahora ¿qué?
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Estrategias diferentes en la carrera

La gran emboscada de Red Bull a Mercedes con un "increíble" Verstappen. Y ahora ¿qué?

Contra todo pronóstico por lo visto hasta los clasificatorios, Verstappen y Red Bull sorpredieron a Mercedes en el último minuto. Ambos saldrán en primera línea

Foto: Verstappen lograba en Yas Marina la décima pole de año, y la más crucial de todas
Verstappen lograba en Yas Marina la décima pole de año, y la más crucial de todas

"No puedo creer que sea cómodo para un gran fabricante ser batido por una compañía de bebidas energéticas, y nunca ha sentado bien, lo sabemos, nos lo han dejado claro. Pero somos un equipo de ‘racers’, vamos a la competición, tenemos un piloto fenomenal que ha pilotado a tope este año, y todo ha sido muy intenso en la pista y fuera de ella". El viernes, Christian Horner hablaba de la diferente dimensión de Red Bull con Mercedes para reinvindicar su mérito y singular personalidad que le ha distinguido desde su llegada a la Fórmula 1. Polémica, iconoclasta, osado, valiente y siempre al ataque. Los entrenamientos del GP de Abu Dabi lo confirmaron brillantemente una vez más.

"Increíble, sinceramente increíble. Es extraordinario". Todo un Fernando Alonso se hacía cruces con la extraordinaria actuación de Max Verstappen para lograr su décima pole del año. Se logró tras una astuta y extraordinaria emboscada, un audaz golpe de mano llevado a cabo por piloto y equipo que dejó noqueado a Hamilton y Mercedes, aportando mayores alicientes si cabe para el electrizante final del presente campeonato. "1 a cero", reconocía Toto Wolff, quien tampoco delataba que un golpe fatal para Mercedes. El equipo alemán está listo para devolver la jugada definitiva.

Pero Max Verstappen aportó dos vueltas sublimes. Punto. "No podíamos competir con ese tiempo reconocería el británico". No cabe mayor intensidad, tensión y emoción para el desenlace del campeonato. Los dos aspirantes, en primera línea. Con estrategias diferentes. Empatados a puntos. Cada uno, a todo o nada.

"Todo controlado", pero no

"En el Q1 y Q2 parecía que estábamos controlando la situación, y hemos perdido el ritmo", reconocía Toto Wolff al acabar la sesión. Confiados en el rendimiento de Hamilton y el W12, el equipo alemán sentía tener al alcance la primera baza del gran premio. Otro tanto se temía Red Bull, como lo prueba que acudiera al recurso de un rebufo por parte de 'Checo' Pérez para matar las diferencias. El equipo austríaco temía la derrota y desplegó una vez más su agresiva y valiente naturaleza, que tantas veces se ha confirmado en el pasado.

"Parecíamos muy fuertes en los entrenamientos, pero no tenía respuesta para esa vuelta", contestaba un sorprendido Hamilton. Dos décimas caían a su favor en los libres 3 frente a su rival. El holandés no parecía ser capaz de batir al británico en las diferentes sesiones. El equipo austríaco exprimía configuraciones aerodinámicas hasta descargar su monoplaza al límite para ganar velocidad. “Creo que logramos mejorar de nuevo el coche en los entrenamientos”, explicaría despúes el holandes, “porque este fin de semana estuvimos renqueando”.

"Una absoluta locura"

Christian Horner reconocía que el equipo consideró por la mañana la ayuda de Pérez a Verstappen. Mercedes ni se había planteado ejecutar la misma maniobra. En el primer intento del Q3, y sin aviso previo, los dos pilotos de Red Bull salieron de su escondite y ejecutaron la operación impecable y espectacularmente. Al terminar el primer intento el golpe de mano dejaba a Hamilton nada menos que a medio segundo. La aguja de la presión se disparó a máximos para el británico de cara al último intento.

"Lo hablamos antes y fue muy, muy bien ejecutada, pero no fue la razón para esa diferencia", reinvindicaba el holandés. "Pude haber ganado dos décimas en la curva nueve, la recta no es muy larga. En todo caso, Checo es un gran compañero de equipo, así que gracias también a él". "Fue una de las mejores vueltas del año", confirmaba Christian Horner, en la línea de reconocimiento de Fernando Alonso.

Pero Verstappen demostró que tenía la pole en sus manos con o sin rebufo con los diferentes parciales hasta abortar la última vuelta. El propio Horner reconocía el mérito de su piloto ante la mínima carga aerodinámica del RB16B en su desesperado afan para subirse a la chepa de Mercedes. "Incluso en la vuelta que le hicimos abortar (la última) había igualado el tiempo con el rebufo, que le había valido una décima, no medio segundo. Su último sector, cuando ves el nivel de carga que tenía, era una locura, una absoluta locura", destacaba en referencia al mérito del piloto holandés.

Y ahora, la bomba atómica

El resultado y estrategia de cada equipo en los entrenamientos añade más megatones a la bomba atómica que explotará para resolver este título, uno de los más intensos y disputados en la historia de la Fórmula 1. Verstappen clasificó en el Q2 con neumáticos blandos tras planificar su primer juego de medios, con el que pretendía haber iniciado la carrera. Una decisión que podría resultar una bendición, o lo contrario. Hamilton arranca con los medios, más lentos en la salida pero con mayor duración posterior. Además, partirá desde la zona sucia. Por tanto, solo un error flagrante podría arrebatar al holandés la primera posición desde la salida. A partir de aquí, explotará la bomba durante la carrera.

Verstappen deberá distanciar a Hamilton hasta la primera parada en boxes. El viernes, Red Bull mostró un magnífico ritmo con el neumático más blando, a diferencia del Mercedes. "Sufrimos algo más con los blandos en las tandas largas" explicaba Hamilton, "así que creo que tenemos el neumático adecuado", explicaba respecto al medio con el que tomará la salida. Estrategias diferentes que convergerán en los compases finales de la prueba. Donde se huele la confianza de Mercedes.

¿Cuántas vueltas competitivas podrá aguantar Max Verstappen con los blandos, y cuántas Hamilton con los medios, antes de parar por primera vez? ¿Cuántos giros y a qué ritmo necesitará el holandés para llegar a la meta con el segundo juego, y cuántas Mercedes? ¿Montará Hamilton el blando en el último relevo para atacar al holandés en los compases finales? ¿Le devolverá Mercedes a Red Bull la emboscada del sábado? Todo ello en un trazado de gran dificultad para adelantar en pista. Y si apareciera el coche de seguridad ¿Cuál será la estrategia de cada equipo? ¿Y si confluyen en la recta final del gran premio con los dos rivales pegados en la pista? No puede pedirse una resolución más incierta, tensa y apasionante para la madre de todas las batallas en la Fórmula 1.

"No puedo creer que sea cómodo para un gran fabricante ser batido por una compañía de bebidas energéticas, y nunca ha sentado bien, lo sabemos, nos lo han dejado claro. Pero somos un equipo de ‘racers’, vamos a la competición, tenemos un piloto fenomenal que ha pilotado a tope este año, y todo ha sido muy intenso en la pista y fuera de ella". El viernes, Christian Horner hablaba de la diferente dimensión de Red Bull con Mercedes para reinvindicar su mérito y singular personalidad que le ha distinguido desde su llegada a la Fórmula 1. Polémica, iconoclasta, osado, valiente y siempre al ataque. Los entrenamientos del GP de Abu Dabi lo confirmaron brillantemente una vez más.

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