Cristina Gutiérrez o cuando la 'suerte' te pilla trabajando... o arriesgando mucho
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HAZAÑA HISTÓRICA

Cristina Gutiérrez o cuando la 'suerte' te pilla trabajando... o arriesgando mucho

Recién coronada como primera mujer campeona del mundo de Raids en categoría T2, la piloto burgalesa repasó en exclusiva para El Confidencial los tremendos vaivenes del

Foto: Cristina Gutíerrez. (Imagen cedida)
Cristina Gutíerrez. (Imagen cedida)

Recién coronada como primera mujer campeona del mundo de Raids en categoría T2, Cristina Gutierrez repasó en exclusiva para El Confidencial los tremendos vaivenes del año de su consagración.

Puede decirse que el transcurso de tiempo vivido entre el otoño de 2020 y el de 2021, será recordado siempre por Cristina Gutiérrez (Burgos, 1991) como aquel viaje en una montaña rusa que cambió su vida y en cierto modo, también el de muchas mujeres que quieren dedicarse al automovilismo. De estar empezando a resignarse que se acababa aquel sueño que tuvo de niña de competir profesionalmente en coches, a inscribir su nombre con letras de oro en el automovilismo mundial.

El camino, sin embargo, no ha sido fácil y parece, que a modo de prueba la diosa fortuna quiso saber de qué pasta estaba hecha ‘La Campeadora’ para saber si su coraje y audacia era merecedores o no, de esa cosa que llaman suerte cuando en realidad deberían decir recompensa. “La verdad es que sí fue muy duro -recalcó Cristina-, pues con toda la historia del Covid, todos mis patrocinadores salvo Santander Consumer y BFGoodrich, se fueron cayendo uno detrás de otro, Buenas palabras siempre de los que se iban y de posibles interesados, pero llegó la fecha límite de inscripción al Dakar y tuve que tirar la toalla. Sin dinero, me resigné a que mi vida ya no podría ser dedicarme a pilotar y por ello, me inscribí en un posgrado relacionado con la odontología, que es lo que hasta ahora siempre me ha dado de comer".

Sin embargo, una inesperada llamada de Sven Quandt, el patrón de X-Raid, la escuadra detrás de MINI en el mundo de los Raids, para ofrecerle correr el Rally de Andalucía trastocó esos planes de retirada y puso ese caramelo en la boca que sólo los muy audaces son capaces de comprar. El interés de Quandt por Cristina era genuino, pero como ocurre de forma recurrente en el automovilismo, había que hacer una ‘pequeña’ aportación económica. Y si en términos relativos era poco dinero, los números que se manejan en la élite del automovilismo están en la estratosfera.

Endeudarse por una apuesta

“Era una oportunidad demasiado buena como para dejarla escapar, -recuerda con una sonrisa de alivio la burgalesa-. No había montado en un coche en mucho tiempo, no tenía apenas dinero de sponsors, pero sentía que con un buen coche por fin iba a poder demostrar a todo el mundo de mi potencial. De este modo, junté el dinero de todos mis ahorros y pedí un crédito para estar presente en el Rally de Andalucía con el MINI oficial. Cuando después de la primera etapa me puse cuarta en la clasificación general, justo detrás de las grandes estrellas, supe que el riesgo había valido la pena. Me había demostrado a mí misma y a los demás de lo que era capaz".

Tanto fue así, que entre esos espectadores estaban los ojeadores del campeonato Xtreme-E buscando mujeres piloto para su novedoso campeonato. Entre ellos, se encontraba el mánager de Lewis Hamilton, que impresionado ante la exhibición que dio Cristina en ese Rally se puso en contacto con ella para ofrecerle un volante su equipo montado para esa competición. La propuesta suponía, nada más y nada menos, que pilotar junto al multicampeón mundial de Rallyes Sebastian Loeb. “La verdad es que la cosa no pudo ser más surrealista, -explica la campeona española- pues como inicialmente el manager de Lewis contactó conmigo a través de las redes sociales, yo pensaba que se trataba de una broma. Pero la cosa iba en serio y así me acabo plantando en Inglaterra junto a Lewis Hamilton, David Richards y Sebastian Loeb. ¡Tenía que pincharme, para darme cuenta que todo aquello era real!".

Y de una carambola llegó la siguiente, pues charlando con Loeb este le preguntó por su actividad en el Dakar al ver que se había quedado en tierra su compañera de equipo, el campeón francés se guardó la información, movió sus hilos con su patrocinador RedBull y logró que la inscribieran en el equipo oficial de la marca de bebidas energéticas en la categoría T2. Las inscripciones se habían cerrado hacía tiempo y apenas quedaban dos semanas para empezar la prueba estrella del mundo de los Raid, pero Loeb es mucho Loeb y sabía que estaba apostando a un valor seguro.

Cristina hizo un gran Dakar, aunque por desgracia no pudo acabarlo como había sido su norma en las participaciones anteriores. Sin embargo, al correr por primera vez libre de las cautelas obligadas cuando corres con una estructura privada, la piloto española pudo por fin rodar sin ataduras y demostró tener el ritmo para batirse con los mejores de su categoría. Tanto fue así, que RedBull quiso seguir contando con ella para el resto del campeonato. Sin embargo, la segunda gran prueba de fuego llegaría en el Rally de Kazajistán, una prueba que ganaría, pero al precio de sufrir la lesión más grave de su carrera deportiva: dos vertebras rotas.

placeholder Cristina Gutiérrez en AbuDhabi, camino de la consecución del título mundial en categoría T2
Cristina Gutiérrez en AbuDhabi, camino de la consecución del título mundial en categoría T2

Un grave accidente

“Ahora lo pienso y fue desde luego una locura haber continuado corriendo con dos vertebras rotas", rememora con dolor Cristina. "El dolor era espantoso, no tenía fuerzas apenas para moverme, pero quería acabar a toda costa. Luego llegó la agobiante situación de verte allí sola en un hospital con muchas carencias y con dificultades para una repatriación. La lesión era muy seria, tanto como para regresar a España inmovilizada, y allí se había marchado ya todo el mundo. Nunca tendré palabras suficientes para agradecer a todos los que se preocuparon por mí por traerme de vuelta en un charter especial y, de forma a especial, a Jesús Calleja, que al final fue quien lo logró”.

El aviso había sido muy serio, las posibilidades de quedarse en una silla de ruedas después de un accidente así son muy elevadas. No es apto para los débiles de corazón la recuperación física pero, sobre todo mental, si lo que estás pensando es volver a sentarse en un coche de carreras. Sin embargo, apenas dos meses después Cristina estaba de nuevo subida a su montura dispuesta a que no se le escapara el título mundial y demostrar de lo que era capaz junto a los más grandes del ‘fuera carretera’ del mundo en la Xtreme E.

De aquí la enorme felicidad una vez que se supo campeona del mundo, la primera mujer en la historia que logra un título FIA en la especialidad, como nos reconocía en la entrevista, algo que tenía mucho de recompensa a toda esa ‘locura’ vivida, a toda su confianza en pensar que el sueño era posible, en demostrar a todos los que decían que no era más que una ‘niña de papá’ que quería divertirse. Y no sólo como victoria personal, sino porque es muy consciente de que sin la ayuda de mucha gente que le ha apoyado toda esta historia no habría tenido este final feliz.

placeholder Cristina sólo tiene palabras de agradecimiento para su compañero en la Xtreme-E, el mítico Sebastian Loeb
Cristina sólo tiene palabras de agradecimiento para su compañero en la Xtreme-E, el mítico Sebastian Loeb

Agradecida y esperanzada

“Empezando por mi familia” encabeza los agradecimientos la burgalesa. “En casa siempre me han apoyado, incluso en esa situación límite cuando pedí el crédito para seguir corriendo. Pero qué decir de personas como Sebastian Loeb, que siendo una leyenda como es del mundo del motor siempre ha tenido el tiempo y la generosidad para ayudarme y dejarme aprender junto a él. Lo mismo se puede decir de todos los patrocinadores que me han apoyado en algún momento. Incluso el propio Lewis Hamilton estuvo super atento en mi lesión y mi recuperación. En fin no tengo palabras sufientes para agradecer".

¿Y el futuro Cristina?¿Donde está tu techo?¿Ganar otro Dakar como hizo Jutta Kleinschmidt? “Eso son palabras mayores, pero por mí no va a quedar. Voy a correr rallyes de tierra, voy a correr Rallycross para mejorar en la lucha en el cuerpo a cuerpo. ¡No voy a parar de intentar lograrlo! y ójala que pronto haya muchas más chicas persiguiendo sueños en el automovilismo, pues perseverando y teniendo claro el foco, los sueños sí son posibles”. Y efectivamente, Cristina, los sueños son posibles pero como decía Picasso, la inspiración te tiene que pillar trabajando. ¡Enhorabuena!

Jesús Calleja Lewis Hamilton