Amigo de Alonso y enemigo de Ron Dennis: la apuesta de Aston Martin para ganar en F1
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un fichaje crucial para la marca británica

Amigo de Alonso y enemigo de Ron Dennis: la apuesta de Aston Martin para ganar en F1

Es una de las figuras clave en la historia de McLaren. Aliado durante muchos años, protagonizó una dura guerra con Ron Dennis en la parte final de su carrera en el equipo

Foto: Martin Whitmarsh, en los tiempos en que dirigía McLaren tras la marcha forzada de Ron Dennis. Luego fue al revés
Martin Whitmarsh, en los tiempos en que dirigía McLaren tras la marcha forzada de Ron Dennis. Luego fue al revés

El fichaje del que fuera CEO de McLaren Racing en la época de Ron Dennis, demuestra que Lawrence Stroll tiene un plan definido y ambicioso para hacer triunfar a Aston Martin.

El millonario canadiense Lawrence Stroll adquirió y rescató de la quiebra a finales de 2019 la compañía de automóviles de lujo británica. Tras años de cuantiosas pérdidas, una gama envejecida y sin acuerdos técnicos relevantes con gigantes del sector, era un pozo sin fondo donde Stroll acabaría perdiendo hasta la camisa. La opinión dominante hablaba de un ‘petrolhead’ cegado por su pasión por los coches y sin la clarividencia que le había llevado a ser inmensamente rico como empresario del sector textil.

El objetivo del fichaje de Whitmarsh está claro y no es otro de replicar el modelo que convirtió a McLaren en una referencia en el sector de los supercoches deportivos y a nivel organizacional en la Fórmula 1. A cargo de Whitmarsh, estarán los doscientos millones de euros de fortuna personal de Stroll dedicados a construir un campus tecnológico en la humilde sede actual del equipo en Silverstone, para convertirlo en cinco años en un equipo capaz de codearse con cualquier otro de los grandes de la Fórmula 1.

placeholder Whitmarsh fue presidente de la asociación de equipos en la pasada década, y pagó el precio de su generosidad con el equipo Brawn
Whitmarsh fue presidente de la asociación de equipos en la pasada década, y pagó el precio de su generosidad con el equipo Brawn

El segundo golpe de efecto

Stroll dio un nuevo golpe de efecto renombrando como Aston Martin F1 al equipo Racing Point, también rescatado de la quiebra un año antes. Aunque el objetivo era utilizarlo como palanca de promoción estratégica de la recién adquirida marca, el escepticismo aquí era aún mayor. Predominaba la sensación de adquirir un equipo para que su hijo Lance tuviera un volante asegurado en la parrilla de Fórmula 1, nada que ver con decisiones estratégicas industriales o de marketing.

Pero el magnate canadiense no está aquí para satisfacer una fantasía personal o disfrutar viendo a su ‘niño’ en las carreras. La apuesta de Stroll es sólida, y el último fichaje de Martin Whitmarsh como director de tecnología y operaciones de Aston Martin así lo confirma. No es el único fichaje de relumbrón que ha realizado Stroll últimamente, junto a Whitmarsh han llegado Dan Fallows como aerodinamicista de RedBull, Luca Furbatto como diseñador proveniente de Alfa Romeo, o Renato Bisignani, un ex­­­­-Ferrari, a cargo del Marketing y la comunicación.

placeholder Withmarsh ayudó en la vuelta de Alonso con Honda, pero tuvo que dejar el equipo en su enfrentamiento con Dennis cuando comenzó la relación con los japoneses
Withmarsh ayudó en la vuelta de Alonso con Honda, pero tuvo que dejar el equipo en su enfrentamiento con Dennis cuando comenzó la relación con los japoneses

Crear un 'nuevo McLaren'

Sobre Martin Whitmarsh las opiniones en el paddock están divididas. Desde quienes le consideran uno de los profesionales más brillantes que han pasado por este deporte, a quienes le responsabilizan de la decadencia de McLaren, un equipo que bajo su recién estrenado mando era el más perfecto de la parrilla, pero acabó al borde de la desaparición cuando el ingeniero británico abandonó en el equipo en 2015. El debate sobre el culpable de la clamorosa caída varía. Por un lado, hay quienes consideran a Whitmarsh la víctima de todos los desmanes de Ron Dennis. Otros piensan que el mayor error de Ron Dennis fue el dejar el mando del equipo en manos de Whitmarsh.

Quizá sea bueno remontarse a 2007 y la ‘guerra civil’ en McLaren que acabó perdiendo los títulos, Fernando Alonso abandonando con cajas destempladas la escudería y con 100 millones de euros de multa por parte de la FIA a McLaren a cuenta del turbio asunto de espionaje industrial, que en realidad tenía mucho más de vendetta personal del entonces presidente de la FIA Max Mosley a Ron Dennis. Pero Fernando Alonso consideraba que mucha culpa no tuvo Whitmarsh ante las elogiosas palabras de bienvenida que le dedicaba en su regreso a la Fórmula 1. “Es un tipo muy listo, un buen líder también, es una pena que no esté en nuestro equipo aunque tengamos gente muy buena también, pero para Aston Martin seguro que va a ser una gran ayuda. Es bueno que regrese a este deporte gente como el que merecen mucho reconocimiento”. Habitualmente parco en el elogio, dice mucho del buen recuerdo que tiene de Whitmarsh como gestor.

placeholder La mayoría de los pilotos que han trabajado con Whitmarsh, como Pedro de la Rosa, Fernando Alonso o Lewis Hamilton guardan un excelente recuerdo de él.
La mayoría de los pilotos que han trabajado con Whitmarsh, como Pedro de la Rosa, Fernando Alonso o Lewis Hamilton guardan un excelente recuerdo de él.

¿Errores de Dennis o de Whitmarsh?

A pesar de estar teóricamente apartado de la dirección, Ron Dennis impuso en contra del criterio de Whitmarsh decisiones que resultaron fatales para McLaren. Veamos algunos ejemplos: Dennis mandó al garete la relación que con mimo iba construyendo con Checo Pérez y crucialmente con su auspiciador Carlos Slim. En 2009, Whitmarsh apostaba por hacer una evolución del coche triunfante el año anterior para el último año de la reglamentación, mientras que Ron Dennis impuso su criterio de desarrollar un concepto nuevo totalmente revolucionario. La terquedad de Dennis provocó un sonoro fracaso, regalando el título al equipo Brawn, que irónicamente llevaba su mismo motor Mercedes.

Sin embargo, hubo un fallo que nunca perdonó Dennis a Whitmarsh. Brawn pudo usar para su recién nacido equipo los motores Mercedes que hasta entonces disfrutaba en exclusiva McLaren gracias a la intervención de Martin Whitmarsh. Era el presidente en ese momento de la asociación de equipos, y sentía que debía hacer lo posible para que Brawn pudiera competir ante la retirada simultánea de BMW, Honda, Toyota y Renault. En retrospectiva gracias a aquella decisión, Brawn se llevó el título en 2009 y puso en bandeja su compra por Mercedes. McLaren había desgastado su relación con el fabricante alemán por los repetidos conflictos reputacionales que había generado Ron Dennis con la FIA, medios de comunicación y patrocinadores como Vodafone, Santander o ExxonMobil, que uno tras otro fueron abandonando la escudería ante las desmedidas exigencias de un Dennis que vivía en todavía una burbuja y sin calibrar el cambio en todo el mundo desde la crisis financiera de 2008.

placeholder Desde su salida de McLaren, Martin Whitmarsh ha ocupado importantes posiciones, como el de CEO del desafío británico en la Copa América
Desde su salida de McLaren, Martin Whitmarsh ha ocupado importantes posiciones, como el de CEO del desafío británico en la Copa América

El final de la guerra

Dennis chafó también un patrocinador apalabrado por Whitmarsh por un montante cercano a ¡25 millones de dólares!, por pensar que eso era ‘muy poco dinero para McLaren’. Luego, le despidió de mala manera en una decisión no consensuada con su socio Mansour Ojjeh, gran valedor siempre de Whitmarsh. Un despido que entendió como una traición imperdonable de Dennis a quien consideraba un gran profesional y un buen amigo, y sin ni siquiera consultarle.

McLaren tocó fondo y Dennis fue despedido tres años después por el resto de accionistas de McLaren. Mientras tanto, Whitmarsh ha desempeñado labores como CEO del desafío británico de la Copa América de vela, o asesor de la Fórmula E. Pero el ingeniero británico soñaba desde hace tiempo en volver a la Fórmula 1. El veredicto del tiempo señala a Withmarsh como gran gestor, pero quizá sin la visión o implacabilidad de los grandes líderes. Pero con esa parcela cubierta por Lawrence Stroll, se trata de un extraordinario fichaje que puede ser clave para hacer grande a Aston Martin. Que McLaren, Porsche o Ferrari tomen nota: Un poderoso rival está creciendo.

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