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"No hay dos sin tres": por qué Hamilton y Verstappen llegarán 'a las manos' otra vez
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MUNICION PARA MÁS INCIDENTES

"No hay dos sin tres": por qué Hamilton y Verstappen llegarán 'a las manos' otra vez

Ante la tremenda igualdad en el campeonato y el número de pruebas pendientes el enfrenamiento en pista será decisivo, y Red Bull cuenta hoy con algunas desventajas

Foto: El que ceda en los duelos en pista, pierde el título de mantenerse la actual igualdad entre el Red Bull y el Mercedes
El que ceda en los duelos en pista, pierde el título de mantenerse la actual igualdad entre el Red Bull y el Mercedes

¿Alguien duda que Lewis Hamilton y Max Verstappen harán válido aquello de que “no hay dos sin tres" en lo que resta de temporada? Ninguna bola mágica ilumina el futuro, pero varios factores anticipan que la actual tensión competitiva irá a mayores según se acerque el final de campeonato.

Los antecedentes de la presente temporada alientan un pronóstico que el sentido común no puede descartar. Determinados factores elevarán la temperatura en las próximas carreras. Sin olvidar la psicología y carácter de los propios protagonistas y la brutal determinación y competitividad de las estructuras que les soportan.

Red Bull, el más perjudicado

Erraba quien pensara que el incidente de Silverstone entre Hamilton y Verstappen serviría como antídoto. Monza desmintió a quien pensara que el cálculo estratégico se impondría entre dos aspirantes al título. Hungaroring también confirmó otros efectos colaterales. Red Bull salió perjudicado por un incidente involuntario por parte de Bottas, pero también muy costoso. El equipo austríaco debe gestionar para el resto del año el impacto de los pilotos de Mercedes para sus aspiraciones. No les temblará el pulso.

Por primera vez en la era híbrida Mercedes se enfrenta a un equipo con un monoplaza igual o superior, y en algunos circuitos ambos pilotos van a luchar físicamente por el mismo espacio para arrancar puntos al rival que decidirán el título. Silverstone y Monza no fueron los únicos casos. En Imola o el GP de España también, pero Hamilton decidió jugar la carta de la prudencia. Escenas similares se repetirán en algunas de las ocho carreras restantes, con momentos aún más decisivos que en las pruebad celebradas hasta ahora.

Sanciones injustas

Verstappen parte en Sochi con tres puestos de penalización. Un trazado tradicionalmente propicio para Mercedes, cuyo objetivo será dejar a su estela al holandés. Pero con criterio de equidad, la sanción a Verstappen por el incidente de Monza es claramente más injusta que la de Hamilton en Silverstone. Como el pasado domingo, allí ambos fueron en parte responsabilizados. Pero los diez segundos al británico no impidieron su victoria en Silverstone, mientras el triunfo del holandés en Sochi parece ahora más difícil. Red Bull no puede salir a hacer amigos en la pista rusa. Ni en ninguna otra.

placeholder El piloto holandés lidera la clasificación y cuenta con mejores parciales, pero afronta un complicado final de campeonato por varias razones
El piloto holandés lidera la clasificación y cuenta con mejores parciales, pero afronta un complicado final de campeonato por varias razones

La falta táctica

Otro factor juega en contra del equipo austríaco en esta recta final, y sin responsabilidad propia. El accidente de Silverstone obligará a Verstappen a penalizar por cambio de motor en próximas carreras. Por el contrario, Wolff metía el dedo en el ojo de su rival en Monza. “No es en absoluto obligatorio porque aún estamos rodando confortablemente con esta unidad, podemos tomar la decisión en cualquier momento, pero por ahora no es necesario. ¿Significa que no vamos a por el cuarto motor? No, veremos cómo van las próximas carreras". Hamilton recordaba en Monza que aún tiene dos motores para alternar hasta final de temporada. Farol o no, a día de hoy Mercedes también lleva ventaja en este terreno. Un lastre que previsiblemente le costará una victoria o puntos al holandés en estas próximas carreras.

Wolff tocaba también otro tema crucial: “Creemos que entre la primera y segunda posición, y con la vuelta rápida, si tienes una descalificación en una carrera se necesitan cuatro para que el otro te alcance. Y esto es brutal. De modo que puedes permitirte acabar cuatro veces en segunda posición. Por tanto, hay que jugar con seguridad sin dejar de perder rendimiento”. Wolff se refería a un posible problema mecánico, argumento también válido si cualquiera de los dos pilotos es eliminado por un incidente en pista. Cada carrera será crucial. Red Bull y Verstappen cuentan con mejores cifras pero en desventaja por factores ajenos a su rendimiento. ¿Cabe imaginar a Max Verstappen buscando ahora un centímetro de la pista frente a un Lewis Hamilton que sabe que ya no ha de ceder? El holandés tampoco hace prisioneros en los duelos directos, de modo que ambos serán de nuevo carne de cañón.

Por ello, Wolff no era tonto cuando sacaba la carta de la “falta táctica” de Verstappen con su actuación en la Prima Variante de Monza. Como el jugador que arriesga la expulsión con su falta al rival que marcha hacia el gol. Es un peligro latente y una tentación en próximas carreras. En semejante contexto competitivo, con la rivalidad deportiva y personal en plena ebullición entre pilotos y jefes, imaginemos de nuevo a Lewis Hamilton y Max Verstappen en Brasil, Arabia Saudí o Bahrein como en Silverstone y Monza. Son tópicos de referencia, pero en ahí están los desenlaces de Ayrton Senna y Alain Prost en la última carrera de 1989 y 1990, o de Michael Schumacher y Damon Hill en 1994. Hamilton persigue su octavo título y superar al alemán. Max Verstappen, el primero de su vida. Que no haya dos sin tres en 2021 será un verdadero milagro.

¿Alguien duda que Lewis Hamilton y Max Verstappen harán válido aquello de que “no hay dos sin tres" en lo que resta de temporada? Ninguna bola mágica ilumina el futuro, pero varios factores anticipan que la actual tensión competitiva irá a mayores según se acerque el final de campeonato.

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