Fernando Alonso y el elegante cabreo con el que decía más de lo que callaba
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consideraba posible entrar en el Q3

Fernando Alonso y el elegante cabreo con el que decía más de lo que callaba

Los dos Alpine quedaron fuera del Q3, pero Fernando Alonso dejó ver entre líneas su enfado ante la gestión de la vuelta clave, ya que estaba seguro tener más ritmo dentro del A521

placeholder Foto: Fernando Alonso en el circuito de Silverstone
Fernando Alonso en el circuito de Silverstone

A diferencia de las cuatro últimas pruebas, Fernando Alonso no entró en el ‘top 10’ de la sesión del viernes. Aunque el sábado hay otra oportunidad de mejora en la parrilla de salida definitiva, su hambre competitiva no engaña y tampoco pudo ocultar su frustración por no entrar dentro del Q3, como estaba seguro que era posible en función del rendimiento que sentía en su monoplaza en la sesión clasificatoria inicial del GP de Gran Bretaña.

Si algo bueno ha traído este nuevo formato de clasificación con una carrera al sprint, ha sido convertir un día habitualmente anodino, o cuando menos incierto, en una jornada de actividad frenética para pilotos y emoción para el público en las gradas. El galimatías de léxico que nos obsequia el nuevo formato de competición y que se prueba por primera vez en este fin de semana va a suponer para todos un gran desafío. Porque este singular viernes ofrece de ‘media clasificación’, con la otra media el sábado por la tarde,

“Fue una crono bastante movidita en cuanto a tráfico, seguramente en la Q2 teníamos algo más de ritmo para haber podido entrar en Q3, pero no lo pudimos utilizar pues estuvimos en sitios equivocados en momentos equivocados. Esto es parte de las lecciones que tenemos que aprender este año para mejorar como equipo y bueno, veremos a ver mañana que podemos hacer”. Sin querer señalar, Fernando Alonso hablaba entre líneas.

A tope desde el principio

La sesión vespertina de ‘media clasificación’ del todo inusual. Tanto por el día como por la tardísima hora de celebración para los estándares de la Fórmula 1 y no digamos de los ingleses. Salida a pista con neumáticos blandos iguales para todos y a rodar a tope desde el principio. Con una preparación del coche limitada apenas a una sesión de entrenamientos libres por la mañana, habría que corregir la puesta a punto sobre la marcha si el coche no se comportaba como pilotos e ingenieros imaginaban en sus simulaciones.

El tema no pintaba nada bien para Fernando Alonso en la primera sesión de libres. Su decimocuarta plaza en la tabla de tiempos indicaba que el Alpine empezaba en Silverstone tan competitivo como se esperaba. Sin embargo, al comenzar la clasificación, las enormes diferencias de tiempos sugerían que los coches habían estado preparándose fundamentalmente para el domingo, la importante, la del verdadero Gran Premio.

Ya en la tanda clasificatoria, tanto Alonso como Esteban Ocon pasaron el primer corte sin excesivos problemas. El asturiano insinuaba que podría haber ritmo para superar el segundo corte y meterse en el Q3. Sin embargo, los dos Alpine se quedaron en puertas del corte, el piloto español undécimo y el francés decimotercero. Pero Alonso dejaba entrever que algo había fallado, y no era la competitividad del A521 para entrar en el Q3.

placeholder El tráfico jugo una mala pasada a Fernando Alonso y Alpine en los momentos decisivos
El tráfico jugo una mala pasada a Fernando Alonso y Alpine en los momentos decisivos

Una Q3 perfectamente al alcance

Pero Alonso quedó fuera por 25 milésimas. Nada más finalizar su vuelta, Alonso exclamaba por la radio: ¡‘easy, easy’!, cuando conoció la exigua diferencia que le separaba de Lando Norris, el piloto que le precedía. dando a entender que aun quedaban en el coche una o dos décimas por exprimir. El lenguaje corporal del asturiano nunca engaña y aunque habló con una corrección exquisita sobre el porqué del posible fallo del equipo, era evidente que había un regusto amargo de oportunidad perdida. Alonso no salió a la pista en el mejor momento, y el tráfico impidió exprimir esas décimas adicionales para haber entrado el grupo final.

Hoy por la tarde se celebra la segunda parte de esta clasificación. Todos los equipos confirman la gran cantidad de trabajo que aún tienen por delante para preparar este nuevo formato. Resulta fácil imaginar la escena entre el piloto español y sus ingenieros en el motorhome de Renault: qué pilotos y qué posiciones podrían ganarse entre la salida y la primera vuelta. Uno de ellos, sin duda, será la sensación de la clasificación George Russell, quien reconoció que le ocurrió lo contrario que al piloto de Alpine, al encontrar su momento perfecto de la pista e incluso una pequeña ayuda involuntaria en forma de rebufo por parte del asturiano. Sin duda, la sesión de baile a 17 vueltas del sábado noche hoy promete 'fiebre'. Sobre todo cuando los viejos rockeros 'se cabrean'.

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