Fernando Alonso y Alpine, o cuando crees que arriesgas y solo pecas de 'amarrategui'
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DESASTRE AL FINAL DE LA CARRERA

Fernando Alonso y Alpine, o cuando crees que arriesgas y solo pecas de 'amarrategui'

A Alpine le salió el tiro por la culata con su estrategia en el GP de España, que incluso despeñó a Fernando Alonso. Una actuación quizá limitada técnicamente, pero también conservadora para un equipo que aspira a luchar con los mejores

placeholder Foto: La estrategia de Alpine se volvió en contra en la parte final de la carrera.
La estrategia de Alpine se volvió en contra en la parte final de la carrera.

Hay días grises, como el que se vivió el domingo en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde todo sale mal. Salida, reinicio, estrategia y la propia competitividad del coche estuvieron muy por debajo de lo esperado. No hubo magia en esta ocasión en Fernando Alonso.

Tradicionalmente, el trazado catalán da poco lugar a las sorpresas y además exacerba las fortalezas y debilidades de coches y pilotos. Falló todo lo que podía fallar y el decimoséptimo lugar con que el español cerró la cita española del calendario, aun no reflejando la posición real del equipo en estos momentos, muestra claramente la gran montaña que piloto y equipo tienen por delante para ascender.

El tiro por la culata

Alonso calificaba de ‘estrategia suicida’ la de una parada en boxes, pero salió el tiro por la culata al final de la prueba. "No podía conducir", afirmó Alonso al terminar la carrera, "traté de contener a los cinco o seis coches que tenía por detrás de mí, pero no fue suficiente. De todos modos, prefiero arriesgar con esa estrategia y marcar ese punto, que quedarme sentado por detrás sin marcar. Fuimos valientes hoy, quizá demasiado. Tenemos trabajo por hacer con un ritmo en carrera, así como con la gestión de los neumáticos, pero estoy contento en general con el fin de semana", explicaba tras desfondarse en la clasificación tras su parada final. Para Alpine, esa estrategia 'arriesgada' lo fue para lograr uno o dos puntos. Si esta es una temporada de transición y aclimatamiento para Alonso, para plantar cara a Mercedes y Red Bull la próxima temporada hace falta mucho más que aspirar a conseguir algunos pocos "puntos para el mundial de constructores".

Es el momento de arriesgar, pero siendo más audaz que nadie, no de utilizar la estrategia más conservadora de la parrilla. Es preferible intentar algo diferente o importante que ser más ‘amarrategui’ que nadie. El erróneo planteamiento fue idéntico en el caso de Esteban Ocon. Si se asume como arriesgada una decisión, ¿qué sentido tiene duplicarla en los dos coches del equipo? El francés había logrado un excelente quinto puesto en parrilla, pero también acabó pidiendo el silbato final para no ser rebasado 'in extremis' por Pierre Gasly en la lucha por la última plaza con derecho a puntos. En Barcelona, donde resulta tan difícil ser adelantado, la pérdida de puestos de Ocon respecto a su posición de salida fue la más grande del grupo de cabeza.

"¿Cómo te sientes en el equipo?", le preguntaba un aficionado por Instagram en la mañana del gran premio. "Me siento bien, en términos de estilo de pilotaje y de tener confianza con el coche hay cosas nuevas que llegarán que ayudarán a mi estilo en las próximas semanas después de Mónaco o dos o tres semanas, para ser más competitivo y extraer el máximo del coche". Alonso está teniendo más dificultades de lo esperado para sacar lo mejor de su pilotaje. Será cuestión de tiempo y no es extrapolable ni su posición ni su ritmo en carrera en Barcelona. Sin embargo, llevado quizá por su interés en elevar la moral del equipo, está generando de forma inconsciente unas expectativas que no se corresponden con la realidad.

Los huevos, a la cesta de 2022

Mattia Binotto, sin ir más lejos, ha reconocido recientemente que Ferrari ya tiene el 90% de sus recursos destinado al coche de la próxima temporada. Si esta es la situación de Ferrari, un equipo que el año pasado estaba por detrás de Renault (hoy Alpine), qué cabe decir del equipo anglo-francés, que está sufriendo para seguir el ritmo no solo del equipo italiano, sino también de McLaren.

Para Fernando Alonso, cercano a cumplir 40 años, ya no hay tiempo para programas a largo plazo. Su apuesta de regreso es arriesgada, pero factible, si Alpine da con la tecla para la próxima temporada. Para lograrlo, todos los fallos de piloto y coche, sean por estrategias o por probar con piezas de dudosa fiabilidad, el momento es ahora. Visto el nivel exhibido por Mercedes y Red Bull, el reto es mayúsculo por muy importante cambio de reglamentación que llegue en la temporada 2022. Entrar en la zona de puntos es un triunfo para otros, no para Fernando Alonso.

Hay días grises, como el que se vivió el domingo en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde todo sale mal. Salida, reinicio, estrategia y la propia competitividad del coche estuvieron muy por debajo de lo esperado. No hubo magia en esta ocasión en Fernando Alonso.

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