Cuando Fernando Alonso aún debe "ponerse las pilas" a pesar de una gran remontada
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GRAN REMONTADA Y RITMO EN LA CARRERA

Cuando Fernando Alonso aún debe "ponerse las pilas" a pesar de una gran remontada

La decepción del sábado fue el único 'agujero negro' de Alonso en el GP de Portugal, y lo que posiblemente impidió que incluso mejorara el octavo puesto final, pegado a Esteban Ocon

placeholder Foto: Fernando Alonso llevó a cabo una segunda parte de la carrera a la remontada.
Fernando Alonso llevó a cabo una segunda parte de la carrera a la remontada.

"¿Quién es el siguiente?". Cabía imaginarse a Fernando Alonso dentro de su casco tras adelantar a Daniel Ricciardo en su remontada. Preguntaba por quién le precedía para ir en su busca. Se veía ya al piloto ‘enchufado’ del pasado. En Portimao, el español se sacudió más capas de la ‘carbonilla’ recogida tras dos años ausente de la Fórmula 1. “Siento lo de los entrenamientos de ayer, teníamos un coche para ser mejor que el octavo de hoy”, decía a su equipo por la radio al terminar la carrera. Por esa posición del sábado no pudo superar hasta al propio Ocón, a quien escoltó en la línea de meta. Y por esa accidentada primera vuelta…

"Ha sido el primer fin de semana en el que me he sentido cómodo y he podido atacar con el coche". Solo el propio Alonso sabe en su fuero interno si el desafío está superando al calibrado cuando decidió regresar a la Fórmula 1. Porque Portimao confirmó que el piloto de siempre sigue presente, pero con un arduo trabajo técnico aún pendiente para comprender la intrincada complejidad de un monoplaza actual. El sábado fue un ejemplo. Por ello, el domingo no se logró algo "mejor que el octavo de hoy".

"Intentaré ponerme las pilas"

“Ayer, en la crono, sigo sin entender cómo se puede perder un segundo y pico en esas vueltas”, rumiaba nuevamente Alonso tras el desconcierto de los clasificatorios. “Afortunadamente, los sábados no sirven para nada, lo importante son los domingos”, explicaba. Pero hasta el mismo piloto es consciente de lo contrario, y el gran premio se lo recordó en la primera vuelta. Porque los sábados inciden en la carrera del domingo. Salir en mitad del pelotón regala papeletas para el alboroto, y cuantos más coches se dejen atrás el sábado, menos probabilidades de verse envuelto en follones. Hasta cuatro posiciones perdió en esa primera vuelta a pesar de una buena arrancada, incluyendo ese frenazo de Vettel que le descolgaba más si cabe tras una salida previa por el exterior de la pista. Un desastre que condicionó el resto de su carrera.

Porque Alonso se quedó atrapado tras Giovinazzi hasta la parada en boxes del italiano. Y solo con aire limpio pudo exprimir ese ritmo latente del viernes en los libres. Luego, con una sensacional cabalgada hasta la meta alcanzó a Ocon. Efectivamente, el octavo sabía a poco, y Alonso se enredaba en sus remordimientos al terminar la carrera: “Hubiese ayudado salir adelante, sin duda. En las próximas, Mónaco y España, que se adelanta mal…”, anticipaba para el futuro inmediato, “la crono, que ha salido ‘regu’, en las próximas carreras va a ser lo más importante del fin de semana, así que en ese aspecto intentaré ponerme las pilas, e intentar mejorar”, reconocía al final.

Una espada en cada mano

“No ha sido fácil el adaptarte y el tener sensaciones de ir tan cerca unos de otros, sigo aprendiendo, cada vuelta que doy sigo acostumbrándome, sigo mejorando, es bastante obvio, como dije en Imola, cada vez que subo al coche y hay una salida, un adelantamiento, todas las cosas, todos los botones... Te van saliendo más y más automáticas, y no tienes que pensar en ellas”, explicaba al terminar la carrera. En estos primeros tiempos, Alonso ha de manejar una espada en cada mano. Con la derecha, intentando parar los problemas intrínsecos de este Alpine, que también sufrirá Ocon. Y mientras, la mano izquierda afronta la esgrima para conocer la complejidad técnica de un monoplaza actual tras dos años de ausencia. La velocidad extrema a una vuelta requiere una refinada sutileza técnica para alcanzar el límite de la máquina y saber extraerla resulta crucial.

Budkowski y los pilotos reconocían este fin de semana la progresión del A521 gracias a las diferentes evoluciones introducidas estas dos últimas carreras, “delante, en la mitad del coche y detrás, piezas que, cuando se unen, aportan a veces más que la suma de las partes”, explicaba el técnico polaco. Una de las consecuencias es que “mejoran la confianza de los pilotos”, apuntaba el responsable de Alpine. Así, el Ocon del sábado, y el Alonso del domingo en Portimao. Pero, por su parte, el español explicaba el intensísimo trabajo particular que ha llevado estas últimas semanas con sus ingenieros en reuniones y a través del simulador. "Ha habido mucha más energía para este fin de semana que para ningún otro", explicaba Alonso este fin de semana, "eso me ayudó mucho para entender el coche mejor y extraer el máximo del coche ya desde los primeros libres". De ahí la gran decepción y el desconcierto del sábado.

“El fin de semana fue el mejor en general en sensaciones, de ritmo, el coche estaba bien y competitivo frente a casi todos los rivales, incluso con un Ferrari y un McLaren, una lucha que parecía impensable en Imola”, explicaba Alonso como resumen final. ¿Un A521 que progresa y un piloto que ya destila aromas del pasado? “Habrá que ver si es por las características del circuito [Portimao] o es una tendencia, para que podamos recuperar esa sensación que tenía Renault el pasado año de estar en la pelea”, reflexionaba el español ante la evolución de Alpine. En el caso del piloto, al menos ya pregunta en carrera quién es el siguiente para adelantar.

"¿Quién es el siguiente?". Cabía imaginarse a Fernando Alonso dentro de su casco tras adelantar a Daniel Ricciardo en su remontada. Preguntaba por quién le precedía para ir en su busca. Se veía ya al piloto ‘enchufado’ del pasado. En Portimao, el español se sacudió más capas de la ‘carbonilla’ recogida tras dos años ausente de la Fórmula 1. “Siento lo de los entrenamientos de ayer, teníamos un coche para ser mejor que el octavo de hoy”, decía a su equipo por la radio al terminar la carrera. Por esa posición del sábado no pudo superar hasta al propio Ocón, a quien escoltó en la línea de meta. Y por esa accidentada primera vuelta…

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