Fernando Alonso confirmó en su primera rueda de prensa por qué sigue siendo el 'jefe'
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Hoy se sube a su Alpine

Fernando Alonso confirmó en su primera rueda de prensa por qué sigue siendo el 'jefe'

Dos años después de su marcha, el bicampeón regresa a la Fórmula 1 para demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer al volante. Su primer contacto con los medios así lo demostró

placeholder Foto: Fernando Alonso en su encuentro con la prensa en Baréin. (Efe)
Fernando Alonso en su encuentro con la prensa en Baréin. (Efe)

Como decía la mítica canción de Enrique Urquijo, ‘con ese brillo que te vuelve un niño, llegando como si tal cosa’, Fernando Alonso volvió a aparecer en una conferencia oficial de prensa tres años después de su última visita. ¿Qué motiva al campeón español después de tres décadas compitiendo para que mantenga en su regreso a la Fórmula 1 la ilusión de un debutante?

Precisamente en una de estas ruedas de prensa, cuando comenzaba a competir en la cumbre del automovilismo, decía que no se veía compitiendo en la Fórmula 1 más allá de los 30 años. Frente a ese simple impulso natural, a su pasión por conducir, absolutamente adictivo como ya quedó confirmado en su caso, nada puede hacerse. Amigos, relaciones sentimentales, familiares, compañeros de equipo, etc., coinciden de una forma o de otra en que, en la mente de Fernando, queda poco espacio para algo más que no sean las carreras de coches.

Foto: El nuevo A521 que Fernando Alonso y Esteban Ocon pilotarán en 2021, el primero de la estirpe de Alpine

Esta ‘obsesión’, según como se vea, es un arma de doble filo: Criticable por los que argumentan que en la vida debe haber hueco para algo más que la absoluta entrega a una profesión y admirable, o que esa absoluta entrega vital a las carreras de coches sea lo que cimienta que Fernando sea un piloto tan excepcional.

Comenzaba el asturiano sus comentarios ante la prensa mundial en su retorno, acerca de lo bien que se encuentra en la actualidad, sobre la evolución y enriquecimiento de su pilotaje, subrayando el positivo efecto que han tenido deportiva y humanamente hablando, estos años que ha estado fuera de la Fórmula Reina. Su mensaje era nítido: Si se sentía mejor que nunca, ¿por qué no iba a regresar al territorio donde alcanzó sus mayores glorias?

placeholder Fernando Alonso en la rueda de prensa. (Efe)
Fernando Alonso en la rueda de prensa. (Efe)

Puede pensarse que estamos ante un discurso preparado y una colección de frases hechas, pero en el caso de Fernando es, literalmente, así. Esto es su vida y no hay más. Quizás en el futuro pueda ser una persona con serios problemas para cómo llenar su tiempo y motivaciones el día que decida colgar el casco. En todo caso, salta a la vista que su estajanovismo competitivo es difícil de seguir hasta para alguien como su compañero Esteban Ocon, mucho más joven que el asturiano, pero igualmente poco dado a las distracciones fuera del volante.

Alonso conserva el toque

Se notaba en su discurso del viernes ante los medios que no había perdido detalle en los briefings de los ingenieros. En la primera jornada se le vio a pie de pista observando todos los avances en los coches de sus rivales. En definitiva, una jornada de actividad intensa, para lo que se supone que no es más que un día de concentración antes de subirse al coche. Estamos sin duda, ante un titán, que apenas unas semanas después haber sufrido un feo accidente ciclista, tiene ya todos sus dientes afilados listos para morder. Precisamente, preguntado en la rueda de prensa oficial por la recuperación de ese accidente, admitía que disputará esta temporada con dos placas de titanio en su mandíbula. Aunque, con rapidez, se apresuró a decir que no iba a tener en lo profesional absolutamente ninguna consecuencia.

Después de tantos años en la brecha, Fernando es muy consciente que cada una de sus palabras se analiza con lupa, pero no sólo por parte de los medios de comunicación sino también por parte de sus rivales. Aunque parezca que las opiniones del resto de pilotos no se tienen en cuenta apenas entre ellos y donde se habla es en la pista, la realidad es que esos mensajes sí que tienen efecto entre los pilotos y no digamos en el caso de Fernando, donde su figura entre el resto de la parrilla se sigue con una mezcla de respeto, reverencia y por supuesto incomodidad, ante lo que dan por descontado que el español, ocupe la posición que ocupe siempre va a ser un hueso muy duro de roer.

Foto: Sainz y Alonso, en una imagen de archivo (Reuters)

En la primera rueda de prensa oficial en el retorno de Alonso a la Fórmula 1, y por el efecto quizá de tantas controversias anteriores, en ocasiones generadas por el propio piloto y en otras como víctima casual de guerras ajenas, vimos al asturiano muy metido en su papel de líder, pero alejado de toda arrogancia. Y una de las enseñanzas claves del pasado para el flamante nuevo piloto de Alpine F1 fue valorar la importancia de llevarse bien con el establishment, particularmente con el Promotor Formula One Management (FOM), liderado ahora por su antiguo jefe en Ferrari Stefano Domenicali.

Mano blanda para evitar la polémica

Cuando fue preguntado, por ejemplo, sobre su opinión acerca de las carreras al sprint, (formato nuevo que se ensayará esta temporada), Fernando evitó claramente en meterse en un jardín dado lo polémico del asunto. Eso sí, cuando fue requerido para posicionarse a favor o en contra, lo hizo con un rotundo sí a secas. Obvio, que tendrá acerca del asunto sus matices e incluso quizá reservas, pero la clave era dar ese voto de confianza a Stefano. Fernando dentro y fuera del paddock no es un piloto más, es el absoluto líder de la Fórmula 1 junto a Lewis Hamilton, muy por delante del perfil que pueda tener por ejemplo Sebastian Vettel, que, a pesar de sus cuatro títulos mundiales, no genera ni de lejos el mismo seguimiento global.

placeholder Lewis Hamilton, vigente campeón de la competición. (Efe)
Lewis Hamilton, vigente campeón de la competición. (Efe)

Ese liderazgo se pudo percibir claramente para quien asistiera a la conferencia de prensa. A pesar de compartir mesa junto a dos pilotos relevantes y con mucho que contar como eran Pierre Gasly y Daniel Ricciardo, especialmente éste último, todas las preguntas siempre acababan dirigidas a Fernando. Tal era su omnipresencia que tuvo en ocasiones hasta que repartir juego con las preguntas entre sus compañeros, para que su abrumador protagonismo no hiciera incómoda la situación.

El hambre de un campeón

No quiso Fernando dejar de valorar lo mucho que ha cambiado, en su opinión para bien, el equipo en los últimos diez años, tanto en la sede de motores en Viry-Chatillon (Francia) como en Enstone (Reino Unido). “Obviamente, -señaló el piloto asturiano- si en todos estos años no hubieran cambiado las cosas, habría sido una mala señal, pero veo mucha inversión en tecnología y en personal, veo a gente que estuvo conmigo hace años y otra gente joven nueva muy brillante, lo importante es que TODOS queremos repetir los éxitos del pasado”. Mensaje en definitiva rotundo de unidad a las tropas.

Esta temporada de 2021 será sin duda muy difícil de gestionar por la situación de la pandemia. Pero también, porque habrá más fines de semanas de carreras de los que jamás se haya enfrentado el campeón español en un año. Y aquí se pudo ver a Fernando con toda la pasión e ilusión por ganar. Con casi 40 años, Fernando Alonso estaba como si ‘volviera a ser un niño’.

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