"LA PEOR LOTERÍA ME TOCÓ A MÍ"

Carlos Sainz ya necesita a los sabios estoicos: "Así son las carreras, y esto es lo que ocurre"

Por tercera vez consecutiva Sainz perdía un trabajado cuarto puesto, más cruelmente en esta ocasión al faltar solo vuelta y media para acabar el GP de Gran Bretaña

Foto: Un pinchazo inesperado a falta de vuelta y media dejó a Sainz sin el mejor resultado de 2020 (McLaren)
Un pinchazo inesperado a falta de vuelta y media dejó a Sainz sin el mejor resultado de 2020 (McLaren)

“La Fórmula 1 es desagradable. Pero el cinco por ciento bueno compensa lo otro”. La frase atribuida al piloto británico Dereck Warwick puede ser ya aplicable a la actual temporada de Carlos Sainz, y con particular saña al Gp de Gran Bretaña: Doce puntos perdidos son hoy demasiados puntos en la Formula 1, bah (sic), ahora hace el resto de año más difícil, piensas que hemos perdido demasiados en estas primeras cuatro carreras por motivos fuera de nuestro control lo que, sinceramente, es muy decepcionante”.

A Sainz le faltó poco más de una vuelta para cuajar el mejor resultado del año, pero cosechaba su primer cero. "La 'Madre Suerte' no nos está sonriendo en esta primera parte de la temporada”, lamentaba al bajar de su monoplaza. “Ha sido el karma por ser tan rápidos en las curvas”, bromeaba Lando Norris sobre los pinchazos de los Mercedes en la recta final. Sin embargo, no era el caso de Sainz, quien ya parece sufrir con su particular karma en 2020 al personificar esa otra obviedad de las carreras: es el último giro el que realmente cuenta. Aunque no fuera el caso para Lewis Hamilton.

Tras superar a Norris y Stroll, Sainz controlaba a Daniel Ricciardo hasta que reventó la rueda (McLaren)
Tras superar a Norris y Stroll, Sainz controlaba a Daniel Ricciardo hasta que reventó la rueda (McLaren)

Neutralizar a Norris

“La carrera estaba bien gestionada, el resultado estaba en el bolsillo": Sainz habia cubierto todos los objetivos posibles hasta el inesperado desenlace. Por un lado, superar a su compañero para mantener la iniciativa en McLaren. Por otro, dejar a su estela al Racing Point de Lance Stroll, medio segundo más rápido que el MCL35. Por último, controlar a Renault. "Desafortunadamente, en las carreras sufrimos un poco en comparación a Renault. Ellos sufren en los entrenamientos, pero recuperan en las carreras, y viceversa". Solo quedaba en el aire la incógnita con el Ferrari de Leclerc. En la primera vuelta Sainz ya había encarrilado la faena tras otra espectacular arrancada.

“He salido bien, luego no he arriesgado demasiado en la curva tres y cuatro, y en la seis he visto la oportunidad de pasar por dentro con Stroll, ha dejado la puerta abierta y he entrado, luego he visto que Lando ha entrado muy colado también, he aprovechado y pasado por fuera de la siete”, explicaba Sainz sobre su agresiva arrancada de colmillo afilado. Para empezar, superar a Norris en la primera vuelta resultaba crucial para liderar la iniciativa estratégica del equipo. Norris partía dos puestos por delante, con lo que la primera casilla tachada ya valía media carrera. Que Lance Stroll también cayera en el paquete encaraba todo favorablemente para Sainz.

Explotar de repente el neumático

Igual que la doble salida del coche de seguridad, que alargaba la vida del compuesto blando de la salida. A continuación, Sainz establecía un colchón de seguridad para gestionar el neumático duro hasta el final de la prueba. Otra casilla también tachada. Restaba alcanzar al Ferrari de Charles Leclerc en los compases finales de la prueba ante la desastrosa simulación del monegasco el viernes. “Leclerc podría convertirse en un objetivo más tarde, tiene poca carga aerodinámica y un nuemático duro”, le guiaba su ingeniero Tom Stallard por la radio. Sainz entró en modo “cruise control” . Por el camino, lidiaba con el “muy peligroso” Romain Grosjean, quien incluso recibía un ‘toque’ de la FIA tras repetir con Daniel Ricciardo.

Leclerc aguantó mejor de lo esperado gracias a la temperatura. Para Sainz se trataba ya de llegar a meta. “Todo estaba bajo control a dos vueltas del final pero, de repente empezó la vibración, sentías que algo pasaba, pero nunca imaginabas que el neumático explotara de repente”. A punto de entrar en la última vuelta, ese personal karma de Sainz en este inicio de temporada volvió a cebarse. “Fue un poco de lotería, una vuelta antes o después, todos pusimos el duro, sabíamos que iba a ser un riesgo, era una lotería con los neumáticos,y nos tocó el lado malo. Algunos coches han podido llegar, y otros no. Y me tocó a mí”. Su compañero Norris había parado antes pero diferencia del español, alcanzó la meta sin problemas. Cosas de la vida.

"Decepcionado, no voy a mentir"

Imposible optimizar más las opciones del MCL35 en Silverstone. Pero Sainz habrá de asumir este nuevo trago con la brújula de los sabios estoicos recordando de nuevo aquello que depende de uno, y lo que no, lección más necesaria que en anteriores carreras. En el Gp de Austria, el español labró su suerte con una retrasada posición de salida y logró la quinta posición mientras su compañero subía al podio. Pero en el Gp de Estiria el mismo resultado se evaporaba tras ser despeñado por su equipo en boxes. ¿Hungría? Una lenta parada le dejaba bloqueado en boxes tras una ristra de monoplazas y terminaba noveno. En Silverstone... Hoy, Lando Norris es cuarto con 36 puntos, a pesar de rodar en las tres últimas carreras por detrás de su compañero.

A estas alturas, Sainz podría no haber bajado del quinto puesto en cada carrera de 2020, pero hoy es décimo en el campeonato con solo 15 puntos. "Decepcionado, no voy a mentir”, resumía el español, “pero a la vez hoy hemos hecho todo correctamente hasta el final, no puedo ser duro con el equipo o conmigo mismo”. "Estas son las carreras, y esto es lo que ocurre", sentenciaba otro estoico Andreas Seidl. Epicteto les habría dado una buena palmada en la espalda a los dos.

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