La experiencia de Joa Villadelprat en McLaren

Cuando tumbas a tu jefe de un guantazo antes de ir a correr el GP de Mónaco

Joan Villadelprat relata otra de sus experiencias junto con Ron Dennis en McLaren. Como su reacción y la del propio Dennis ante un insulto xenófobo de uno de los jefes del equipo

Foto: Joan Villadelprat entró junto con Ron Dennis en McLaren y la Fórmula 1 (Joan Villadelprat)
Joan Villadelprat entró junto con Ron Dennis en McLaren y la Fórmula 1 (Joan Villadelprat)

Joan Villadelprat sigue recordando en El Confidencial singulares momentos de su dilatada carrera deportiva, donde además del valor deportivo y humano, se añade la hilaridad que da el paso del tiempo y la personalidad del catalán. Como, por ejemplo, la de tumbar a tu jefe de un guantazo en el hall de uno de los mejores hoteles de Mónaco, a la siete de la mañana. Por una simple ducha.

Son historias que también ilustran la singular personalidad de figuras de la Fórmula 1, de nuevo Ron Dennis en este caso, con quien Villadelprat forjó una particular relación incluso antes de llegar a McLaren. Todo empezó con una falta de respeto antes de arrancar un día de carreras en Mónaco.

Mecánico y conductor

Como ya contaba anteriormente en El Confidencial, Villadelprat hizo todo lo humanamente posible para entrar en Project Four, la estructura de Ron Dennis antes controlar McLaren de la mano de su patrocinador, Marlboro, que conocía su brillante y exitosa forma de funcionar en categorías inferiores a la Fórmula 1. Finalmente, el catalán consiguió su objetivo, a cambio de empezar por los escalones más bajos de la empresa.

El propio Villadelprat sitúa la historia. 1979, fin de semana del Gran Premio de Mónaco. “Dick Bennetts era uno de los managers que tenia Ron Dennis en Project Four, era uno de sus tres hombres fuertes. Teníamos el proyecto de la Formula 2, la Formula 3, y el Procar (un campeonato con coches BMW M1, y telonero de la Fórmula 1 en el que participaban hasta Niky Lauda) Además, estábamos ya construyendo el chasis de carbono de John Barnard con Steve Nichols y Alan Jenkins, con maquetas y tal, que se lo enviábamos a Hercules, para trabajar el carbono”. Villadelprat formaba parte del equipo de Project Four en el Procar. “Empecé en Fórmula 2, y había una gran presión porque teníamos a Marlboro de patrocinador, y los Procar también debían funcionar. Así que me meten con el equipo de Procar. Eramos dos mecánicos y Dick Bennetts, el team manager. Vamos a Berlin, ganamos, y nos vamos a Mónaco, para luego volver a Inglaterra al terminar la carrera. En aquellos tiempos, además de hacer de mecánico, también tenías que conducir el camión, así que nos repartíamos los tiempos de viaje”.

"¡Jodido extranjero!"

“A mí me tocaba volver de Mónaco a Inglaterra, conduciendo. Un montón de horas al volante. Entonces va y me dice Bennetts: “Cuando acabes la carrera, coges el camión y te vas directamente”. Le contesto: “no oye, es que necesito una ducha, luego me voy, pero me tengo que duchar, porque si me duermo después de trabajar catorce horas puedo tener un accidente y la liamos”. Me dice que no, yo que sí, él que no, y de repente, me suelta: “¡Fucking foreigner!” (“¡Jodido extranjero!”). Allí, en medio del Beach Plaza, en el hall central, cinco estrellas, Mónaco ¿eh? Allí, todos vestidos de carreras. Entonces, me giro y le suelto un hostión que le mando directamente al suelo. Esto, a las siete de la mañana. Nos separan. Pero tenemos que hacer la carrera todavía. Vamos, y encima la ganamos. Me doy la ducha y me vuelvo a Inglaterra conduciendo”.

“Yo no digo nada a nadie, pero al cabo de unos días Ron me dice que vaya a verle: “Oye Joan, ¿qué ha pasado en Mónaco? “Pues nada, que he discutido con Dick”. “Pero le has dado un bofetón…”. “Coño, y si me lo hubieras dicho tú, te lo pego a ti…” (No risas, carcajadas). “Te lo juro eh, si me llegas a decir lo que me dijo Dick, “fuking foreigner”, te la doy a ti…”. En aquellos tiempos Ron ya me quería mucho, había simpatizado conmigo, pero… “¡Joder! ¡Tengo que hacer algo, tengo que dar ejemplo!”. “Pues haz lo que tengas que hacer”, le dije, y me grita :“¡Go, go! ¡Vete! ¡Vete a casa! ¡Déjame pensar!”.

Juntos pero no revueltos

Fue entonces cuando empezó el pequeño calvario en el que sumergió el propio Villadelprat. “Me voy a casa, jodido, muy jodido, pensando en que iba a joder todo después de todos los sacrificios que había hecho, en el restaurante trabajando lavando platos, durmiendo en el coche durante tres meses porque quería entrar en Project Four a toda costa… Y por mi puto carácter lo estaba jodiendo todo. Me pasé diez días metido en casa, que hasta lloraba, cabreado conmigo que no te puedes imaginar". Pero nadie le dice nada a Villadelprat, que tampoco recibe noticia alguna del propio Dennis. Hasta que decide reaccionar. “A los diez días me voy a la oficina a trabajar como si nada hubiera pasado. Tampoco nadie me dice nada durante dos días, así que yo sigo tranquilo trabajando”.

Entonces, Ron Dennis toma una decisión, la más inesperada, pero meses más tarde. “Al final de año quedaban seis carreras del equipo de Fórmula 3. Teníamos un March de mierda y el coche que funcionaba en el campeonato era el Ralt. La única condición si queríamos ganar el campeonato con Stefan Johansson era ganar esas seis carreras y hacer la vuelta rápida. Pero a Ron Dennis no se le ocurre otra cosa que echar al manager del equipo, y poner al frente precisamente a Dick Bennetts. Y a mí, como puto número uno de mecánicos. Con él ¿vale? ¿Te puedes imaginar? Hasta qué punto nos habíamos evitado todo el año, y Ron tiene ahora esta magnífica idea de ponernos juntos. Pues oye, como si fuera mi hermano pequeño. No te imaginas como me doró la píldora (Villadelprat utiliza otra expresión más gráfica y contundente). Bennetts ni me discutía cómo había que hacer la puesta a punto. Porque cada uno tenía sus maneras de hacer las cosas en el coche, su forma y un sistema de poner el coche a punto. Y no me dijo ni mú. El solo se encargaba de organizar. El resto lo hacía yo. Bueno, pues ganamos las seis carreras, hicimos la vuelta rápida, y ganamos el título con Johansson”.

"¿Me haces el coche para mí?"

Para Villadelprat, aquello se sentía como una suerte de revancha moral. Pero nunca supo qué había hecho Dennis entre bastidores. “Nunca más nos peleamos Bennetts y yo. Por una parte el tío entendió que conmigo no jugaba, y luego, que hacía las cosas bien. Cuando trabajábamos antes en los Procar me hacía limpiar las ruedas, me trataba como un esclavo, cuando ya había sido jefe de mecánicos y tenía mucha experiencia. Me maltrataba, y encima me soltó aquello del “fucking foreigner”. No sé lo que le diría Ron Dennis, aunque sí que le dije a Dennis que la leche se la hubiera dado a él, quizás la inconsciencia de la juventud. Pero si no hubiera tenido ese carácter no hubiera hecho todos los sacrificios que hice para entrar a trabajar con Dennis. Al final, el castigo fueron diez días en casa, y pagados (risas). Pero es que Dick Bennetts era un idiota, porque encima era neozelandés, tan extranjero como yo”.

A pesar de todo lo vivido aquel año, aún restaba otra anécdota reveladora de la relación de Ron Dennis con Joan Villadelprat. “Cuando ya estaba claro que nos íbamos a McLaren, empezamos a sentir que mucha gente se iba a la calle y que todo iba a terminar. Fue cuando Ron me enseñó uno de los Procar (un BMW M1) y me dice: “Este es mi coche, ¿Me lo montas para mí?”. “Joder, le hice un puto Procar de calle, un coche como los que corrieron las carreras del campeonato, pero para ir por la calle. Y pintado de blanco. Le monté todo, hasta una radio le puse. Ese Procar lo tiene hoy en su propia casa”. Y John Villadelprat fue uno de los ocho miembros del Project Four que acompañó a Ron Dennis a su nueva aventura con McLaren en la Fórmula 1.

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