Por qué hay que bajar el 'pistón' al primer podio de Fernando Alonso en un rally
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
EN SU SEGUNDA PARTICIPACIÓN EN LOS RAIDS

Por qué hay que bajar el 'pistón' al primer podio de Fernando Alonso en un rally

A pesar de la progresión de Alonso en su nueva aventura de los raids, el reciente podio en el Ula Neom Rally no va más allá de satisfactoria anécdota. La realidad del Dakar será otra

Foto: Fernando Alonso, el pasado martes en Arabia Saudí. (@alo_oficial)
Fernando Alonso, el pasado martes en Arabia Saudí. (@alo_oficial)

“Ser terceros en las dos últimas etapas y terceros también en la general supone el primer podio de mi vida en rallys. Es bueno que haya ocurrido ahora porque nos da confianza para el Dakar". Fernando Alonso llevará a su museo personal un trofeo diferente a cualquier otro conseguido en su dilatada trayectoria deportiva. El primero fuera de los circuitos, el primero en su nueva aventura en el mundo de los raids.

Pero se trata de un resultado a situar en su contexto para relativizar la euforia de quienes piensen que Alonso ha logrado una proeza deportiva que augura un brillante debut en el Dakar. ¿Hasta qué punto cabe valorar el resultado de Alonso y Coma en el reciente Ula Neom Rally de Arabia Saudi?

Una pachanga frente al Dakar

En primer lugar, la prueba saudí en su contexto: en términos comparativos, una pachanga al lado de un Dakar. Sin desmerecer cada carrera automovilística y sus circunstancias, no hay parangón entre el Ula Neom Rally y la prueba más dura del mundo. Si acaso, que su recorrido puede anticipar escenarios del próximo Dakar, inédito para todos tras su historia África y Sudamérica. Se trataba de solo cuatro días, etapas cortas de no más de dos horas de pilotaje y, aparentemente, un terreno no tan rompedor y como el que Alonso experimentó en Marruecos. Y sin la referencia de ritmo de las estrellas dakarianas. Sin embargo, para quien no cuenta con experiencia en los muy variados terrenos de los raids, - como Alonso- cualquier participación es invaluable.

En segundo lugar, los rivales. La gran mayoría, saudíes o de Medio Oriente. Por tanto, conocedores del terreno y del pilotaje en arenas y dunas. Pero de los casi cincuenta participantes, muy pocos (7) con monturas de la categoría del Toyota Hilux (T1) de Alonso y Coma. Es decir, la criba era inmediata y pocos contaban con opciones de podio. De entre estos, eso sí, todos con más experiencia que Alonso. Pero sin olvidar tampoco que el español comienza esta aventura manejando directamente verdaderos ‘pepinos’, Fórmula 1 de las pistas y la arena que exigen un nivel de pilotaje para ser competitivo al alcance de unos pocos.

La comparación con el ganador

De modo que cabría elegir a los dos rivales de la prueba de mayor entidad y experiencia dakariana para contrastar la progresión en una disciplina tan exótica para su trayectoria deportiva. Por un lado, el saudí Yazeed Al Rajhi y, por otro, Sheikh Khalid Al Qassimi, de Emiratos Arabes Unidos. Este último cuenta solo con un Dakar en su haber en un vehículo de la categoría principal (Peugeot 2008, en el Dakar de 2018), aunque con amplia experiencia en el Mundial de Rallys. Centrémonos así en Al Rajhi -ganador de la prueba- quien cuenta con experiencia dakariana y una importante victoria en el mundo de los raids (Silk Way Rally). Y también dato importante, con la misma montura de la pareja española, el Toyota Hilux.

Ver esta publicación en Instagram

Remember why you started 😁✊️ #motorsport

Una publicación compartida de Fernando Alonso (@fernandoalo_oficial) el

Al Rahji llegó al Dakar en 2015 y fue una de las revelaciones iniciales de aquella edición. El octavo día ganó su primera etapa. Desde entonces lleva cinco ‘dakares’, con resultado desigual. El saudí se ha caracterizado por su velocidad, pero también por su inconsistencia. Sin embargo, en la pasada edición –de tan solo diez etapas-, logró el séptimo absoluto y fue segundo en una etapa. En el Dakar, el saudí podría estar considerado miembro del segundo pelotón de favoritos, aunque todavía a distancia de los Al Attiyah, Peterhansel, Sainz, Roma, De Villiers y cía. Un piloto rápido y crecido en las arenas ha necesitado cinco años para lograr un resultado final aceptable en el Dakar.

Debutar con una maratón

Frente al Al Rajhi como referencia, la de uno de los mejores pilotos de la historia del automovilismo, pero virgen hasta hace pocos meses con una montura dakariana. En la clasificación final del Ula Neom Rally Alonso terminó a 16 minutos de Yazeed Al Rajhi. Incidentes, navegación o pinchazos aparte, una media de cuatro minutos perdidos por jornada en unos 200 km de media. No es en absoluto una mala referencia a bordo de un 'pata negra', de un Fórmula 1 de las pistas con tan pocos meses de experiencia en esta disciplina.

placeholder Fernando Alonso y Marc Coma celebran su primer podio juntos. (Toyota)
Fernando Alonso y Marc Coma celebran su primer podio juntos. (Toyota)

Pendientes de conocerse el recorrido definitivo del próximo Dakar, multipliquemos por tres el número de etapas del Ula Neom Rally, doblemos su kilometraje diario, y elevemos el ritmo de carrera a la referencia de los Al Attiyah y compañía. Nada que ver. Simplificando, a Al Rajhi aún le queda un punto o dos para rivalizar regularmente con los primeros espadas. Y a Alonso aún le queda otro para alcanzar a Al Rajhi. Hablamos de ritmo, pero también condicionado por la experiencia en los variados terrenos de un raid (pistas, dunas, terrenos rotos, hierba de camello y demás), para lograr la necesaria consistencia en una carrera tan larga y dura. Simplificando también, Alonso se ha iniciado en el atletismo para correr a las primeras de cambio una maratón. 42 kilómetros dan tanto de sí para un corredor novel en la distancia como dos semanas de un Dakar para un debutante y de tan escasa experiencia en la disciplina.

Como comerse un 'chupa chups'

El podio del Ula Neom Rally debería quedarse en una satisfactoria anécdota. Pero Alonso ha logrado su objetivo, un ritmo consistente que evitara errores y acumule kilometraje y conocimiento del Toyota Hilux. Se trata ahora de ir apretando la tuerca. En su segundo raid confirma el sello de la casa: si algo le distingue es su capacidad inigualable de aprendizaje y adaptación. Cabe recordar el desafío de Indianápolis en poco más de un mes. Hasta en el equipo le paran los pies. Y cuenta a su lado con un verdadero coloso de la disciplina, Marc Coma. ¿Que Coma carece de experiencia a la derecha? Para quien ha ganado en dos ruedas y cinco ocasiones el Dakar con las bestias bicilindricas y navegando en solitario, alternando la vista al horizonte y el 'tripmaster', pasar a ser copiloto será en poco tiempo como comerse un ‘chupa chups’.

¿Fernando Alonso en su primer Dakar? Infinidad de factores no dependerán de su talento al volante, aún bastante por debajo de los mejores de esta singular disciplina. Por varias razones, solo acabar la maratón en su caso supondría un gran éxito. Entre los diez primeros -que le pregunten a Al Rajhi, por ejemplo- algo extraordinario en su debut. Mientras tanto, los veteranos de la disciplina susurran por lo bajini que aún tiene facetas que aprender más allá del volante.

Fernando Alonso