LA ADQUISICIÓN DEL INDYCAR Y LAS 500 MILLAS

El gran bombazo en Estados Unidos: como si Enzo Ferrari comprara la F1 y Mónaco

Roger Penske, propietario del equipo americano más exitoso y de un gran emporio empresarial, ha adquirido la pista, las 500 Millas de Indianápolis y el campeonato IndyCar

Foto: Simon Pagenaud, del equipo Penske, durante las 500 Millas de Indianápolis. (EFE)
Simon Pagenaud, del equipo Penske, durante las 500 Millas de Indianápolis. (EFE)

¿Podría volver la Fórmula 1 al mítico óvalo de Indianápolis? Desde el pasado lunes, cabe como una futura opción. O también, posible efecto colateral de una de las noticias más destacadas en el deporte automovilístico de los últimos tiempos. En Estados Unidos, en décadas. Porque el Indianápolis Motor Speedway (escenario de las 500 Millas) y el campeonato de monoplazas IndyCar (donde McLaren competirá a partir del próximo año) han sido adquiridos por el conglomerado de Roger Penske, una de las míticas figuras deportivas y empresariales de Estados Unidos, además del equipo más exitoso del automovilismo americano, ganador de las pasadas 500 Millas de Indianápolis.

Como si Enzo Ferrari en su día hubiera adquirido la Fórmula 1 y el circuito de Monza o Mónaco. La onda sísmica de la operación ha dejado temblando al mundo automovilístico estadounidense. No en vano, la carrera de las 500 Millas es uno de los mayores eventos sociales en Estados Unidos, y el que más espectadores congrega en todo el mundo. La pista y sus instalaciones -cuyo origen se remonta a 1909- era propiedad de la familia Hulman George durante más de setenta años. Ahora pertenece a quien aún dirige en cada carrera la estrategia de sus monoplazas sentado en el muro, a pesar de liderar un inmenso emporio económico. Considerado una suerte de Rey Midas, hasta sus rivales en pista han aplaudido una operación cuyo impacto llegará más allá de Estados Unidos.

El mejor equipo americano

El pasado lunes, Penske Entertainment Corp anunciaba la adquisición tanto del campeonato como de su pista más icónica. (Indianapolis Motor Speedway, el IndyCar Series and IMS Productions). La companía, que también gestiona varios circuitos, está integrada en el ‘holding’ Penske Corporation, con intereses en amplios sectores relacionados con la industria automovilística, transporte y logística, y que cuenta con casi 630.000 empleados.

Famoso piloto en la década de los 50 y 60, incluso llegó a competir en algunas carreras de Fórmula 1. Pero decidió concentrar toda su atención deportiva y empresarial en Estados Unidos. Tras retirarse creó su propio equipo, que extendió a varias disciplinas, pero fue en el IndyCar y campeonatos precedentes donde logró sus grandes éxitos. 17 victorias en las 500 Millas y numerosos títulos con pilotos como Emerson Fittipaldi o Gil de Ferran.

Roger Penske ha revolucionado el automovilismo americano con la compra de las 500 Millas, la pista en el campeonato Indycar
Roger Penske ha revolucionado el automovilismo americano con la compra de las 500 Millas, la pista en el campeonato Indycar

"No puedo pensar en nadie mejor"

¿Un propietario de equipo comprando el campeonato en el que participa? A pesar de la teórica colusión de intereses que plantea, la adquisición ha sido recibida con aprobación unánime, especialmente por parte de sus rivales, conscientes del enorme potencial para el IndyCar ahora que estará bajo la responsabilidad de “The Captain”, como también se le conoce a Penske. “No puedo pensar en nadie mejor que Roger Penske y su corporación para asegurar el crecimiento y futuro del IndyCar”, tuiteaba fervorosamente Zak Brown al poco de conocerse la noticia, “su bagaje empresarial y dedicación al deporte y su pasión por Indianapolis Motor Speedway no tienen rival. Enorme confianza en el futuro del IndyCar”.

“No podría estar en mejores manos”, se felicitaba Mario Andretti, otra de las leyendas americanas, “he estado temblando todo el día porque son grandes noticias. Muchos sabíamos que la Speedway estaba en venta desde hace un año ¿Os hubierais imaginado que hubiera caído en las manos equivocadas?". El propio Roger Penske reafirmaba su pasión por la pista americana en su comunicado, recordando cómo quedó atrapado para siempre cuando vió las 500 Millas de Indianápolis por primera vez con su padre en 1951. Otras leyendas como A.J. Foyt, Michael Andretti o Chip Ganassi, propietarios ambos de los equipos más importantes, también dieron la bienvenida a la impactante noticia. Cuando le preguntaron a Penske por la integridad del campeonato, su respueta fue: "Confiad en mí". De momento, ya ha anunciado que a partir de ya dejará de dirigir a sus coches desde el muro de boxes.

La mayor noticia en 50 años

"Que Penske haya comprado IMS e IndyCar no es solo la mayor noticia de los últimos cincuenta años en los que llevo cubriendo este deporte, son también las mejores noticias. Porque si alguien puede hacer más importante el Indycar durante once meses al año, aumentar los ingresos para las 500 Millas y el campeonato, asegurar la presencia de otro fabricante y colocar a la gente adecuada en el sitio adecuado, ese es El Capitan”, escribía sobre la operación uno de los más prestigiosos y veteranos periodistas americanos del motor, Robin Miller.

Potenciar el campeonato y la famosa pista americana es el gran objetivo Roger Penske, para lo que plantea más eventos globales que rentabilicen la pista de Indianápolis: “¿Podemos organizar una carrera de 24 Horas? ¿Podemos traer una carrera de Fórmula 1?”. El interés de Liberty por incrementar el número de grandes premios en Estados Unidos abre una magnífica ventana de oportunidad tanto para la Fórmula 1 como para la pista americana, escenario en el pasada década de varios grandes premios.

El espectacular acuerdo supone también un singular giro del destino. Propietario del circuito y la carrera de las 500 Millas de Indianápolis, a mediados de los noventa Tony George decidió crear un nuevo campeonato en óvalos (IRL) con la famosa carrera como bandera de enganche. Provocó así una guerra civil y la escisión en el ChampCar. Durante una década el IRL y el CART existieron en paralelo, debilitando el mundo de los monoplazas americanos en beneficio de la Nascar. Rendidos ante la evidencia, los respectivos organizadores fundieron los certámenes para crear el actual IndyCar. Posteriormente, la familia de Tony George inhabilitó a este para gestionar sus activos ante impacto para el patrimonio familiar de su derroche en una particular cruzada personal,donde los egos jugaron un papel protagonista. Para Roger Penske, la fotografía de ambos en la recta de Indianápolis habrá tenido un doble sabor. Porque quizás nunca habría imaginado en aquella edición de las 500 Millas que descubrió junto a su padre en 1951 que aquella mítica pista sería algún día suya.

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